Xian: Guerreros de terracota, Gran pagoda de Dayanta y muralla

Día muy completo visitando Xian desde por la mañana temprano. Fuimos a visitar los Guerreros de terracota a primerísima hora y de esta forma evitar colas y poder aprovechar más el día en la ciudad para ver otras cosas. Teníamos por delante un día intenso y ver otros sitios como la Gran Pagoda del ganso salvaje, la pequeña pagoda o recorrer la muralla por arriba.

Los Guerreros de terracota de Xian

Así pues, ese día nos levantamos temprano y sobre las 6 de la mañana salimos del alojamiento rumbo a la estación de tren, aunque teníamos que coger un bus. En un artículo explicamos detalladamente cómo ir de Xian a los Guerreros de terracota. Hay varias opciones y nosotros cogimos el bus 306. Cuesta 7 yuanes (poco menos de 1€) y tarda en llegar más o menos una hora.

El primer bus sale a las 07:00h y ese fue el que cogimos. Sale de la zona este de la estación. Está en un espacio donde hay muchos autobuses y podremos ver el número 306 y ruta 5. Se forma una cola y la gente va entrando por orden. Lo aconsejable es estar un rato antes de las 7 si queremos salir en el primero.

Bus 306 de Xian a los Guerreros de Terracota
Bus 306 que sale de la estación de Xian a los Guerreros de Terracota

Llegamos poco después de las 08:00h a los Guerreros de terracota. El bus para a unos 300 metros o así de la entrada. Lo primero que hicimos fue ir a comprar los tickets. A esa hora había muy poca gente. Nos pusimos en una cola y apenas había 10 o 12 personas delante. Al poco tiempo las colas empezaron a aumentar.

Como ocurrió en la gran mayoría de visitas que hicimos durante la ruta de tres semanas por China es muy recomendable ir temprano. A ser posible, aunque para ello haya que madrugar bastante, lo ideal es entrar a las 08:30h, que es cuando abren. Es lo mejor para ver los Guerreros de Terracota sin grandes aglomeraciones.

La entrada a los Guerreros de Terracota cuesta 120 yuanes (unos 15€) aunque en verano y temporada alta cuesta 150.

Los Guerreros de Terracota están compuestos por tres pabellones. El principal es el pabellón 1, que es donde están todos los guerreros que podemos ver en la mayoría de fotos. Los otros pabellones aún están en tareas de reconstrucción y uno de ellos es donde tienen un museo para ver su historia. Sin duda esto será más espectacular en unos años.

Lo primero que visitamos fue la sala donde está el museo y la exhibición. Aquí puedes aprender toda la historia relacionada con los Guerreros de Terracota, cómo fueron descubiertos en 1974 y todo el proceso de reconstrucción hasta lo que podemos ver hoy en día. Es recomendable visitar esto primero para tener una mejor percepción de lo que vamos a ver.

Los Guerreros de Terracota de Xian
Los Guerreros de Terracota, un lugar imprescindible en Xian

Tras una corta visita al museo pusimos rumbo al pabellón número 1. Es el más espectacular sin duda. Aquí están la gran mayoría de guerreros que han logrado reconstruir. Hay que tener en cuenta que la visita se hace a una distancia considerable de ellos. Lo vemos desde arriba y luego caminamos por los laterales.

Sin entrar mucho en la historia de los Guerreros de terracota, resumiendo podemos decir que cada uno de los guerreros es diferente y están diseñados a escala real como si fuera una persona. Hay unas 8000 figuras, caballos, carros… Fueron construidos cerca de donde enterraron al primer emperador chino, Qin Shi Huang, hace unos 2200 años.

Los Guerreros de Terracota
Grupo de Guerreros de Terracota

En el otro pabellón, además de ver algunos ejemplos de figuras que tienen en exposición, podemos ver un gran espacio aún con trabajo por delante. Seguro que en unos años estará como lo que vemos en el pabellón 1.

Pabellón de los Guerreros de Terracota en reconstrucción
Pabellón de los Guerreros de Terracota aún en reconstrucción

Dedicamos poco más de una hora a la visita. Cuando entramos no había nada de cola, como hemos mencionado, y vimos todo prácticamente son gente. Sin embargo al salir vimos una inmensa cantidad de gente que estaba haciendo cola para poder entrar. Por eso es importante ir a primera hora y poder disfrutar más de la visita.

La Gran pagoda del ganso salvaje o Gran pagoda de Dayanta

Sobre las 11 de la mañana estábamos de vuelta en Xian. Por delante nos quedaban aún varias visitas para lo que iba a ser un día bastante completo. Queríamos visitar la Gran pagoda del ganso salvaje, que está situada al sur de la ciudad. Habíamos visto que existían buses directos desde la estación de tren hasta allí, pero no los vimos así de primeras y en vez de perder tiempo buscándolos decidimos ir a lo seguro e ir en metro, que al final tardaríamos menos.

El metro de Xian, como ocurre en todas las ciudades de China que visitamos y tenían este medio de transporte, es muy sencillo y eficiente. Es bastante fácil orientarse y además es muy económico.

A esa hora y siendo domingo había bastante gente por esta zona de la ciudad. Más o menos sobre las 12 de la mañana llegamos a la entrada al recinto donde se encuentra la Gran pagoda del ganso salvaje. También se la conoce como la Gran pagoda de Dayanta. Cuesta 40 yuanes (unos 5€) y el ticket no permite subir arriba; hay que comprar un billete adicional si queremos subir.

La Gran Pagoda del Ganso Salvaje
La Gran Pagoda del Ganso Salvaje

Nosotros descartamos por completo subir, ya que la cola que había era realmente exagerada. Perfectamente podíamos tiraros allí cerca de dos horas de cola y tampoco era algo que tuviéramos muchas ganas. Preferimos ver todo el recinto que hay alrededor de la Gran pagoda del ganso salvaje de Xian.

Este complejo es bastante grande. Entre otras cosas podemos ver el gran salón de Sakyamuni, una de las partes principales de este templo. Hay que mencionar que aunque el icono es la gran pagoda, todo lo que hay alrededor es el Templo de la Gracia Maternal (o Da Ci’en). Hay varias edificaciones muy bonitas, como el palacio de Tusita, que alberga una estatua dorada de Maitreya de 2,7 metros de altura.

Estatua de Maitreya en el templo de la Gracia Maternal
Estatua de Maitreya, en el templo de la Gracia Maternal

Originalmente la pagoda tenía cinco pisos pero en una reconstrucción en el siglo VIII se le agregaron otros cinco hasta alcanzar los diez. Sin embargo ha habido guerras que dañaron gravemente esta edificación y en la actualidad únicamente tiene siete pisos y mide 64 metros.

El salón que hay en la última parte del templo (la que está más lejos a la entrada) es, en mi opinión, uno de los más bonitos. Desde aquí hay una imagen perfecta de la pagoda.

La Gran Pagoda de Dayanta, en Xian
Vista de la Gran Pagoda de Dayanta

Estuvimos algo más de media hora en este complejo donde está la Gran pagoda de Dayanta. Claro está que no subimos a la pagoda, que hubiera supuesto dedicar bastante más tiempo.

La pagoda pequeña de Xian

La pagoda pequeña de Xian o Pagoda del ganso salvaje pequeña está a unos 5km de la anterior. Hasta aquí fuimos en metro, aunque tuvimos que andar un ratillo hasta la parada. Por el camino vimos un espacio con bastante movimiento de gente. Una plaza bonita con esculturas y una gran fuente. Parece ser que por la noche hacen espectáculos aquí.

Llegamos a la pagoda pequeña de Xian. Está dentro de un parque y su entrada es gratuita, aunque hay que enseñar el pasaporte y nos dan un ticket. Dentro hay diferentes zonas, entre las que podemos destacar un patio curioso, donde hay varias tiendas de artesanía. Una especie de jardín zen.

La Pagoda pequeña de Xian
La pagoda pequeña de Xian

La pagoda pequeña fue construida en el año 707 durante la dinastía Tang. Hay varios templos y edificios bonitos para ver. Nada que ver en cuanto a la cantidad de turistas. Es un lugar bastante más tranquilo.

Después de visitar la pagoda pequeña de Xian ya era hora de comer. Eran las 2 de la tarde y llevábamos fuera desde las 6 de la mañana. Encontramos un sitio muy local en una zona nada turística. Estaba bien porque podías elegir lo que quisieras y te lo echaban en una bandeja. Tenían un poco de todo.

Estos sitios callejeros son muy recomendables para comer en China. Lógicamente el precio es súper económico. En este caso pagamos apenas 12 yuanes (1,5€). El local era muy familiar.

Comida en un puesto callejero de Xian
Comida variada en un puesto callejero de Xian

La muralla de Xian

Sin parar mucho fuimos dirección a la muralla de Xian. Esta vez fuimos andando, ya que no estaba a más de 1,5km de donde nos encontrábamos. Es sin duda otro de los lugares que visitar en Xian.

Para visitar la muralla de Xian hay varias entradas y se puede recorrer en su totalidad. Nosotros fuimos a la parte sur. Pagamos 54 yuanes por entrar (unos 7€). Algo muy común es recorrer la muralla de xian en bici como hizo Alberto en su viaje en 2016.

Muralla de Xian, al sur
Tramo de la muralla de Xian en el sur de la ciudad

En total mide 14km. Su construcción tuvo lugar en el siglo XIV. Lógicamente recorrerla entera únicamente es viable si vamos en bici, a no ser que queramos andar muchísimo. Nosotros hicimos un recorrido desde la puerta sur dirección al oeste hasta que ya decidimos salir. Hay salidas secundarias por el camino.

Barrio musulmán de Xian

El día anterior visitamos el barrio musulmán de Xian y su Gran Mezquita. Sin embargo el día no estaba muy bueno y nos tocó lluvia. Fue una zona de la ciudad que nos gustó mucho y queríamos ir otra vez para verla mejor.

El barrio musulmán de Xian es una visita obligada en esta ciudad de China. Lo mejor es perderse por sus calles, siempre con mucha vida y numerosas tiendas. Podremos probar productos muy variados. Es una buena zona para comer.

Esta vez nos adentramos más en la zona realmente local, donde se encuentra el mercado callejero de productos frescos de todo tipo. Hay que decir que es un poco locura. Había muchísima gente y lo peor de todo es que en una calle con una anchura normal y totalmente repleta de gente, te podías encontrar motos intentando pasar por todas partes. Un poco caos pero sin duda le da ese toque también interesante.

Barrio musulmán de Xian
Barrio musulmán de Xian

La zona principal básicamente está compuesta por dos o tres calles. Es aquí donde veremos un montón de sitios para comer, tiendas de artículos de recuerdo y muchos turistas. Si entramos por calles más secundarias es donde podemos ver las zonas realmente más locales.

Con esto pusimos fin a la visita de Xian. Sin duda es una ciudad que debe entrar en un itinerario por China. No solo tiene los Guerreros de Terracota, que es el motivo por el que muchos viajeros vienen aquí. También merece la pena conocer sitios como la Gran pagoda del ganso salvaje, la Torre de la Campana y Torre del Tambor, así como su barrio musulmán.

Ese día para cenar decidimos quedarnos en el hostal una vez más. No había gran variedad por la zona cerca de donde nos alojábamos y optamos por eso. Al día siguiente muy temprano volvíamos a estar fuera para coger el tren a nuestro siguiente destino.

 

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