Visita a la Torre Perla Oriental de Shanghai y zona de Pudong

Después de 16 días de viaje, el viaje a China 2016 llegaba a su fin. Habíamos volado a China con Iberia comprando ida y vuelta desde Shanghai, así que volvimos a Shanghai para pasar las últimas horas del viaje. Nos dio tiempo a conocer la zona de Pudong, subir a uno de los miradores y cenar en la Torre Perla Oriental, uno de los edificios más icónicos de Shanghai, y «colarnos» en el segundo rascacielos más alto de la ciudad. Al día siguiente madrugábamos para ir al Aeropuerto Internacional de Shanghai-Pudong para coger el vuelo por la mañana.

Torre Perla Oriental de Shanghai (foto de Mgmoscatello, licencia CC)

Tren Pekin – Shanghai

Salimos de Pekin en tren a las 11:00. La línea Pekin – Shanghai está bien comunicada por tren de alta velocidad, como la mayoría de ciudades importantes de China. El tren tarda en llegar unas 5 horas. Hay que tener en cuenta que la distancia entre las dos ciudades es de unos 1200km. Gran parte del trayecto va superando los 300 km/h.

El billete de tren nos costó unos 70€. Hay vuelos que probablemente sean más baratos, pero siempre preferimos el tren y al final compensa en tiempo de tener que ir al aeropuerto, etc.

Tren de alta velocidad chino a 307 km/h

La última noche, «lujo asiático»

China es un país económico en cuanto a precios de alojamiento. Es considerablemente más barato que a lo que estamos acostumbrados en Europa. La media de alojamientos del viaje fueron 20-30€ la habitación doble en hoteles que estaban bastante bien.

Esta noche decidimos darnos un pequeño lujo y reservamos en el Hotel Grand Kempinski de Shanghai. Está situado en el distrito financiero de Pudong, donde está todo lleno de rascacielos. Nos costó unos 100€ esa noche, para ser un hotel de 5 estrellas no está nada mal. Fue curioso el momento de entrar con las mochilas grandes con las que habíamos viajado en el enorme hall que tenía el hotel.

Fuimos a dejar las mochilas a la habitación, que tenía vistas a varios de los rascacielos, y nos fuimos a dar un baño a la piscina que había en la última planta, también con vistas. El servicio del hotel fue exquisito, nunca habíamos probado algo así. Mientras fuimos a la piscina y luego cuando volvimos por la noche, siempre había detalles en la habitación para hacerte más cómoda la estancia.

Pronto llegó la hora de cenar y tuvimos que dejar la piscina y salir, que habíamos quedado con una amiga que vivía en Shanghai para ir a la Torre Perla Oriental.

La Torre Perla Oriental, uno de los símbolos de Shanghai

La Torre Perla Oriental es una torre de comunicaciones, similar a otras como la de Berlín de Alexanderplatz o Toronto. Esta tiene 468 metros de altura y tiene un diseño característico que es muy usado como icono de la ciudad.

torre perla oriente shanghai
Torre Perla Oriental de Shanghai

Como era el último día y estábamos tirando la casa por la ventana, fuimos a cenar a un restaurante que hay en la torre. Se llama «Restaurante envolvente de la Torre Perla Oriental» (lo encontraréis en inglés por Revolving Restaurant). ¿Por qué revolving? Porque el restaurante está en continuo movimiento, girando sobre el eje central que es la torre. Es decir, el suelo se mueve continuamente ofreciendo vistas de 360º de toda la ciudad de Shanghai a una altura de 263 metros.

Vistas desde la Torre Perla Oriental. La foto tiene poca calidad y en ese momento no se veían rascacielos grandes, pero allí es impresionante

Es algo que nunca habíamos visto y bastante impresionante. Casi ni se nota el movimiento, solo si le prestas atención, o cuando miras por la ventana y ves que el paisaje ha cambiado. También añadir que la comida estaba bastante buena. Era un buffet en el que te podías levantar a echarte cuantos platos quisieras de muchos tipos de comida, tanto especialidades chinas como comida más internacional.

Lo único malo es que llegamos con el tiempo muy justo y tuvimos solo 1 hora para comer. Nos hubiera gustado estar más tiempo para disfrutar más de la experiencia.

El precio del restaurante fue de unos 50€, pero incluía la entrada a uno de los miradores, el que tiene el suelo de cristal transparente. Caminar sobre un cristal a 260m de altura da bastante impresión, no apto para quien sufra vértigo.

suelo de cristal torre perla oriente shanghai
Suelo de cristal, mirador Torre Perla Oriental de Shanghai. La foto es de WikiCommons (licencia CC) ya que las que hice salieron muy mal

Subiendo «de estrangis» al segundo edificio más alto de Shanghai

Para terminar la noche, dimos una vuelta caminando entre rascacielos por Pudong. Habíamos leído que en algunos de los rascacielos se podía subir, sin pagar la entrada del mirador, si utilizabas formas «alternativas».

En concreto, fuimos al Shanghai World Financial Center, el segundo rascacielos más alto de Shanghai con casi 500 metros de altura. También conocido como «el abrelatas».

shanghai world financial center
El Shanghai World Financial Center es el segundo edificio más alto por la derecha, el que tiene el hueco abierto arriba

En este rascacielos está el Hotel Park Hyatt Shanghai, en las plantas del 79 al 93. Es uno de los hoteles a más altura del mundo, respecto a la base del edificio. El truco consiste en entrar como si fueras al hotel, quizá te pregunten en la entrada pero le dices que vas al hall del hotel y te dejan pasar, o por lo menos así hicimos en septiembre 2016 y coló.

Luego al llegar al hall no queda otra que darte la vuelta, no sin antes aprovechar para echar un vistazo por las ventanas, que sobre todo de noche es realmente impresionante con todos los edificios iluminados. Ya que estábamos allí empezamos a ir a otras plantas del edificio que nos permitía el ascensor, ya que no puedes ir a todas, y pudimos asomarnos de nuevo por ventanas de otras plantas.

No sabemos si esto seguirá así o lo controlarán más, pero por probar a entrar haciendose un poco el loco no pasa nada.

Fin del viaje a China 2016

El viaje llegó a su fin. Fueron más de dos semanas sin parar de ver cosas nuevas. Lugares impresionantes como la Gran Muralla China, el Buda de Leshan, el rio Li, el Centro de Osos Panda de Chengdu… y muchos más.

Fuimos a descansar al hotel y al día siguiente temprano hacia el aeropuerto. Nos esperaban casi 13 horas de vuelo para volver a la realidad…

avion iberia shanghai madrid
Avión de Iberia esperando a embarcar y poner rumbo a Madrid

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