Ruta de 5 días por Dolomitas, una maravilla de la naturaleza

Los Dolomitas son una cadena montañosa situada en Italia, al norte del país, cerca de la frontera con Austria. Forma parte de los Alpes y fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2009. No es para menos, aquí se encuentran unos de los mejores paisajes de Europa, un conjunto de montañas, valles, lagos y verdes prados que son un paraíso para los amantes de la naturaleza. Os contamos la ruta de 5 días por Dolomitas que hicimos en julio 2019.

Creemos que una ruta de 5 días por Dolomitas es un tiempo suficiente para ver los principales puntos de interés de Dolomitas, dar una vuelta por las ciudades y pueblos de la zona y hacer algunas rutas de senderismo. No obstante, puedes dedicarle incluso menos tiempo (3 días) si vas al grano, a los típicos sitios, o más de 1 semana si te gusta hacer rutas, ya que hay por todos lados y son impresionantes.

¿Cómo llegar a Dolomitas?

Para llegar a Dolomitas la forma más conveniente suele ser en avión. Hay varios aeropuertos en el norte de Italia a los que llegan vuelos internacionales y operan, entre otras, compañías lowcost como Ryanair. Es el caso del aeropuerto de Milán-Bérgamo, que además suele tener vuelos muy económicos, o los aeropuertos de Verona, Treviso o Venecia.

✈️ Enlaces de interés sobre vuelos

🤑 Dónde, cómo y cuándo buscar vuelos baratos

👍 Cómo conseguir gratis asiento en Ryanair: ventana, pasillo o salidas de emergencia

🛄 Qué equipaje de mano permite Ryanair

Aparte de ir en avión también se puede llegar a esta zona de Italia en tren o coche, desde Francia, Suiza, Austria o Eslovenia.

Nosotros comenzamos el viaje precisamente en el aeropuerto de Milán-Bérgamo. Era la opción más barata y podríamos cuadrar perfecto los horarios para llegar casi a la vez en vuelos diferentes, ya que algunos volábamos desde Londres y otros desde Madrid.

Mapa de la ruta, con una capa con el recorrido de cada día.

Ruta de 5 días por Dolomitas

Dia 0: Llegada al Aeropuerto de Milán-Bérgamo y noche en Brescia

Llegamos al Aeropuerto de Bérgamo por la tarde-noche, sobre las 20:30. Fuimos a recoger el coche de alquiler, que habíamos reservado por Internet previamente con la compañía Goldcar. Habíamos seleccionado uno de tipo SUV y nos dieron a elegir entre tres distintos, finalmente elegimos un Jeep Renegade, un todoterreno pequeño pero perfecto para 3-4 personas. Pagamos el seguro completo sin franquicia y el precio total fue de 230€ por los 5 días. Un consejo respecto a ir en coche: conviene llenar el depósito antes de entrar en plena zona Dolomitas, ya que el precio sube muchísimo. Llegamos a ver el diesel a más de 1.90€ el litro mientras cerca de Milán estaba a 1.40€.

Una vez salimos del aeropuerto fuimos hasta Brescia, una ciudad situada a unos 50km al este de Bérgamo. Nos quedamos en el Hotel La Pina, el cual está situado en la carretera a las afueras de Brescia. Para llegar era más cómodo que entrar con el coche en el centro de la ciudad y tener que buscar aparcamiento. Nos salió por 72€ la habitación triple (24€ cada uno) con baño privado y desayuno incluido (bastante bueno).

Nos dio tiempo a llegar, hacer el check-in e ir a cenar a un Burger King que había en la misma carretera un poco más adelante. Era ya bastante tarde y estaba todo cerrado por la zona.

coche alquiler dolomitas
Nuestro Jeep para recorrer Dolomitas

Dia 1: Brescia, Sirmione, Lago di Garda, Torbole, Molveno y noche en Bolzano

Visita rápida a Brescia

Comenzamos el día temprano visitando Brescia. No teníamos planeado visitar esta ciudad ya que había bastante que ver el resto del día, pero al final fuimos en un momento y dimos una vuelta rápida por lo principal. Mereció la pena, Brescia no es una ciudad tan conocida como otras de Italia, pero tiene algunos restos arqueológicos que son Patrimonio de la Humanidad UNESCO, y el centro tiene varias plazas muy bonitas. Creo que se podría dedicar un día completo en visitarla, incluso un fin de semana combinando con alguna excursión cercana.

catedral brescia
Catedral de Brescia, Italia
capitolium brescia
Capitolium romano, en Brescia

Comenzamos la visita en el Castillo de Brescia, que tenía las puertas abiertas a las zonas exteriores. Además se puede aparcar gratis en Brescia en el parking del Castillo. Luego bajamos al centro a las tres plazas principales: Piazza Paolo VI (donde está la Catedral de Brescia, con una fachada muy bonita), la Piazza della Vittoria, con el icónico edificio de Correo Postal y la Piazza della Loggia, donde se sitúa el Ayuntamiento de Brescia, en otro edificio histórico.

Después de las plazas fuimos a ver algunas de las ruinas romanas más importantes, el Capitolium y el Teatro Romano (este último en bastante mal estado)

visita a brescia
Centro de Brescia con los sitios visitados resaltados

Sirmione, un pequeño pueblo rodeado por el Lago di Garda

Volvimos al coche y nos dirigimos a Sirmione, un pueblo situado en una estrecha península que se adentra en el Lago di Garda. Según nos acercábamos cada vez había más tráfico. Para acceder a la parte antigua de Sirmione solo hay una calle principal y en temporada alta o fines de semana se abarrota, llegando a formarse unos atascos enormes.

El mejor consejo para visitar Sirmione es ir muy temprano para aparcar lo más dentro posible. Otra opción, sobre todo si llegamos tarde, es dejar el coche en uno de los parkings que hay (eso sí, de pago) y coger el shuttle-bus que lleva hasta la parte antigua. Cuesta 1€ si lo compras en una de las máquinas o a alguno de los empleados que suelen vender en las paradas principales, o 1.50€ si lo pagas dentro del bus.

Lo más bonito de Sirmione es el Castillo Scaligero, situado en la entrada a la parte antigua. Data del siglo XIII y es posible visitarlo por dentro. También podemos ver distintas zonas donde darnos un baño en el Lago di Garda con privilegiadas vistas, tomar un helado y simplemente dar una vuelta por las calles.

castillo scaligero sirmione
Castillo Scaligero y túnel de entrada a la parte antigua de Sirmione

Lago di Garda, pizza y baño en Torbole

Desde Sirmione cogimos la carretera que rodea todo el Lago di Garda por la parte Este. Esta opción es más lenta que tomar la autovía de peaje que sube hacia Trento, pero no teníamos prisa y fuimos disfrutando de las vistas del lago. Al final paramos en el extremo Norte del Lago di Garda, en un pueblo llamado Torbole.

Torbole es un pueblo bastante pequeño y gran parte del mismo está lleno de hoteles, campings, e instalaciones destinadas al turismo, tanto para verano como para invierno (esquí). Cuando llegamos estaba muy tranquilo pese a haber bastante gente comiendo en las terrazas y en la playa. Aprovechamos para comer pizza en uno de los restaurantes junto al lago, y a continuación darnos un baño en una de las playas. El agua estaba bastante fresca pese a ser julio, pero es normal ya que a pocos metros de la playa desemboca el río Sarca, directo desde los Alpes. Pensamos que en la parte de abajo del Lago di Garda, en Sirmione, quizá la temperatura fuera un poco mejor para bañarse, pero no nos habíamos bañado allí así que no podemos hacer la comparación.

torbole lago di garda
Torbole, un bonito pueblo junto al Lago di Garda

Molveno, un fotogénico pueblo con su propio lago

La última visita del día fue Molveno. Este pueblo se encuentra entre montañas y es popular en invierno por sus pistas de esquí cercanas. Pero lo mejor son las vistas al lago del mismo nombre: Lago Molveno. Un lago de frías aguas donde los locales se divierten paseando con barcas o bañándose en la playa que hay junto al pueblo, con su cesped y muy bien equipada.

molveno italia
Molveno, un bonito pueblo en el Norte de Italia

Terminamos el día durmiendo en Bolzano, una ciudad situada a las puertas de Dolomitas. Al igual que en Brescia, elegimos un alojamiento a las afueras, concretamente estaba en la zona Sur, cerca del aeropuerto, bastante alejado del centro. Así pudimos llegar y aparcar el coche en la puerta para al día siguiente salir más rápido.

El hotel tenía bastantes habitaciones repartidas en varias plantas. Era el Hotel Fiera y nos salió por 120€ la habitación triple (40€ por cabeza) con desayuno incluido. Ya se iba notando que los precios eran más altos por esa zona de Italia.

Dia 2: Lago di Carezza, Santa Magdalena, fiesta tirolesa y noche en un castillo medieval

El segundo día entramos de lleno en la zona de Dolomitas visitando algunos de sus lugares más conocidos. Lo malo es que el tiempo no nos acompañó y estuvo todo el día nublado y lloviendo a ratos. No obstante, nos pusimos en camino temprano hacia el Lago di Carezza.

Lago di Carezza, uno de los lagos más bonitos de Dolomitas

El Lago di Carezza (o Karersee en alemán) es un pequeño lago a media hora en coche de Bolzano. Es uno de las paradas obligatorias en una ruta por Dolomitas. Lo más especial de este lago es el color de sus aguas, con tonos azules y verdosos. Está rodeado de árboles y está rodeado por una una ruta circular es muy sencilla de hacer en poco tiempo, con varios miradores a lo largo de la misma.

Se puede aparcar gratis en un pequeño parking que hay en la carretera a la derecha (si vamos sentido subida) o izquierda (en sentido bajada). Si está lleno siempre estará la opción de aparcar en el amplio parking de pago que hay perfectamente señalizado. Desde el parking se cruza la carretera por debajo por un túnel que va directo al lago, habiendo por el camino algunas tiendas de souvenirs, cafeterías, etc. Está muy bien montado.

Llegamos temprano, sobre las 8:30, y nos llevamos una pequeña decepción porque había una niebla bastante densa que cubría el propio lago y los alrededores, no dejando ver el típico paisaje con las montañas de fondo. Estuvimos un rato esperando a ver si se levantaba la niebla, y haciendo la ruta alrededor del lago, pero no fue hasta última hora cuando ya nos íbamos cuando la cosa mejoró ligeramente. Aunque no llegó a su máximo esplendor las vistas eran muy bonitas.

lago di carezza dolomitas
Lago di Carezza en Dolomitas

Iglesia de Santa Magdalena en el Valle de Funes, el paisaje más típico de Dolomitas

La siguiente parada era uno de los lugares más icónicos de Dolomitas, la Iglesia de Santa Magdalena en el Lago de Funes. Al buscar «dolomitas» en Google Imágenes es una de las imágenes más repetidas.

Desde el Lago di Carezza hasta Santa Magdalena pasamos por un pueblo de origen medieval que teníamos apuntado a hacer una pequeña parada. Se trata de Chiusa. Tiene prácticamente una calle, un puente sobre el río y una Iglesia. Se ve rápido y es bonito para dar una vuelta parando de camino.

Tras la rápida parada en Chiusa llegamos a Santa Magdalena. Fuimos directamente a un punto que teníamos marcado en el mapa, desde donde se ve el típico paisaje panorámico del valle con los infinitos prados verdes, la iglesia en medio y las montañas al fondo. Para llegar hasta ahí, la verdad es que tuvimos que recorrer el último tramo por una estrecha carretera con una señal que indicaba prohibido el paso excepto a vehículos autorizados. Seguimos hacia adelante y aparcamos al lado de otros coches, los cuales eran la mayoría de asistentes a una fiesta que había junto a la iglesia.

En el mapa de la ruta dejamos el punto exacto desde donde se ve la vista panorámica. Si no queréis arriesgaros a pasar por el «prohibido», una mejor opción es aparcar en el pueblo en alguno de los parkings y subir andando.

santa magdalenta dolomitas
Día lluvioso en Santa Magdalena, Dolomitas

El paisaje es impresionante aunque tuvimos la mala suerte de que había bastantes nubes y lloviznar durante el rato que estuvimos allí.

Terminamos el día en una fiesta tirolesa cerca de Brunico

Como el día no pintaba muy bien, no fuimos a ver más cosas este día. Fuimos hacia el alojamiento de esa noche, en un pequeño pueblo llamado Rasun di Sopra, cerca de Brunico. Era un hotel muy especial, que nos llamó la atención cuando estuvimos buscando para dormir esa noche. Se llama Ansitz Heufler. Por fuera parece un castillo y por dentro te traslada a otra época, de hecho fue construido en 1579, hace más de 400 años. La habitación de 3 camas nos costó 155€ (unos 52€ por cabeza). El desayuno estaba incluido y fue con diferencia el mejor del viaje.

ansitz heufler hotel
Hotel Ansitz Heufler (foto de su página web http://www.ansitz-heufler.it)

Desde la ventana de la habitación veíamos una fiesta a lo lejos, pero dentro del mismo pueblo. Como no teníamos nada que hacer en toda la tarde, descansamos un poco y fuimos allí a ver de qué se trataba. Era una típica fiesta tirolesa que parecía más austriaca/alemana que italiana (en esa zona de Italia mucha gente suele hablar en alemán como primer idioma). Había las típicas mesas largas, cerveza, salchichas, schnitzels y una actuación de baile y música. Allí echamos el día con la esperanza de que al día siguiente el tiempo mejorase.

fiesta tirolesa dolomitas
Fiesta tirolesa con actuación musical, cerveza, comida…

Dia 3: Lago di Braies, más lagos, Cortina D’Ampezzo y ruta en Tre Cime di Lavaredo

Tras el buen desayuno del Ansitz Heufler salimos temprano para ir a ver el Lago di Braies. Nada más asomarnos por la ventana vimos que el día prometía, ya que el tiempo era mejor que el día anterior.

Lago di Braies, un paisaje que quita el aliento

El Lago di Braies es uno de los más bonitos de Dolomitas. Los paisajes del lago rodeado de montañas son realmente increíbles. Aquí también hay una ruta circular, al igual que en el Lago di Carezza, aunque bastante más larga. Se tarda aproximadamente una hora en hacerla, pero la dimos entera aprovechando para hacer fotos y disfrutar de las vistas.

El mejor consejo para visitar el Lago di Braies es llegar temprano. Llegamos allí sobre las 9 y poco de la mañana y pudimos aparcar en el parking sin problemas. El parking es de pago como la mayoría en Dolomitas. Hay que tener en cuenta que a partir de cierta hora cierran la carretera de acceso al parking y solo queda la opción de aparcar bastante lejos y darse una caminata hasta el lago.

lago di braies dolomitas
Lago di Braies en Dolomitas. Un paisaje que quita el aliento
Lago di Braies, Dolomitas

Después de un buen rato allí volvimos al coche a seguir viendo otros lagos cercanos, aunque nos hubieramos podido quedar allí todo el día mirando el paisaje.

Lagos en Dolomitas cerca de Brunico

La siguiente parada fue el Lago di Dobbiaco. Aunque después de ver el Lago di Braies era difícil ver otro que lo superase, el Lago di Dobbiaco también es muy bonito y merece la pena hacer una parada para verlo. Además tiene algunos restaurantes para comer junto al lago y suele haber bastante gente paseando y montando en bici.

Dimos una vuelta y continuamos el camino hacia Lago di Landro. Este es el que menos encanto tiene de los tres. Paramos un momento para hacer alguna foto y seguimos hacia Cortina d’Ampezzo.

Cortina d’Ampezzo, la «capital» de las Dolomitas

Rodeado de montañas, en pleno centro de Dolomitas, se encuentra Cortina d’Ampezzo. Esta ciudad es de las más grandes de la zona, y es un lugar muy concurrido durante todo el año, tanto en verano como en invierno ya que está rodeado de pistas de esquí.

Aquí establecimos nuestra base las últimas dos noches. Nos alojamos en el Hotel Al Larin, en la carretera de entrada a Cortina d’Ampezzo por el Norte. Teníamos una especie de apartamento con dos habitaciones, una con dos camas y otra con una, aparte del baño. Nos costó cada noche 130€, lo que son unos 43€ por persona. El desayuno estaba muy bien y el empleado que nos atendió fue muy amable dando recomendaciones.

Nuestra idea no era haber pasado dos noches en Cortina d’Ampezzo, sino una de ellas en el Refugio Locatelli, en Tre Cime di Lavaredo. El problema es que cuando fuimos a reservar hueco para dormir en el refugio, varios meses antes, nos dijeron que ya estaba completo. Si tienes oportunidad de reservar en el refugio creo que es ideal para ver atardecer y amanecer en Tre Cime, una experiencia única.

Respecto a Cortina d’Ampezzo, la ciudad no tiene nada especial. Es bonita, típica ciudad de montaña, con una calle principal con muchas tiendas, entre ellas de material deportivo y de montaña, restaurantes, etc.

calle principal cortina dampezzo
Calle principal de Cortina d’Ampezzo, la «capital» de Dolomitas

Tre Cime di Lavaredo, una ruta de las que no se olvidan

Las Tres Cimas de Lavaredo, Tre Cime di Lavaredo en italiano, son unos picos muy característicos situados a una media hora conduciendo desde Cortina d’Ampezzo. Es una de las zonas más visitadas en Dolomitas y una de esas montañas míticas que todo montañero sueña con visitar algún día. Lo bueno es que es bastante asequible en el sentido de que hay rutas sencillas incluso para quien no esté acostumbrado a hacer senderismo.

tre cime di lavaredo dolomitas
Tre Cime di Lavaredo, un paisaje impresionante en Dolomitas
Paisajes junto a Tre Cime di Lavaredo

Personalmente fue uno de los lugares que más disfruté de la ruta de 5 días por Dolomitas. Pocas veces me había asombrado tanto con la grandiosidad de las montañas. Que recuerde, quizá en las montañas del Cáucaso, al norte de Georgia, en Landmannalaugar en Islandia o visitando Preikestolen en los fiordos noruegos.

Lo primero nada más llegar fue pagar el peaje para subir la carretera hasta el Refugio Auronzo. Son 30€ por coche, un precio elevado, pero bueno yendo tres personas son 10€ cada uno y bien merece la pena. Se puede tomar como el precio de la entrada a un «museo al aire libre».

Vistas en la ruta de Tre Cime. Al fondo se divisa el Refugio Locatelli

Una vez aparcamos en el parking, comenzamos la típica ruta circular haciendo alguna variación sobre la marcha. El track que hicimos fue casi idéntico a este: Tre cime di Lavaredo en Wikiloc. Creo que merece mucho la pena hacer la ruta circular en vez de volver por el mismo sitio. Aunque sea un poco más duro, obtendremos una vista completa de Tre Cime desde todos los ángulos.

A mitad de camino vimos unas cuevas en mitad de una de las montañas. Allá que fuimos, a lo que resultó ser una red de túneles construidos durante la I Guerra Mundial, que desemboca en una vía ferrata. Avanzamos un poco, por donde se podía avanzar de forma segura sin equipamiento y nos hicimos algunas fotos en una de las bocas de los túneles. Hay que ir con cuidado ya que el camino es bastante estrecho y un mal paso te haría caer al vacío. Importante ir agarrado a la cuerda metálica junto a la pared.

cueva monte paterno tre cime lavaredo
Cueva en Monte Paterno, junto a Tre Cime di Lavaredo

Al bajar de los túneles estuvimos pensando si dar la vuelta, porque iba a anochecer pronto, o seguir hasta el Refugio Locatelli. Finalmente tiramos hacia el refugio y nos lo tomamos con calma, además llevábamos comida, agua y luces para volver de noche.

En el Refugio Locatelli estuvimos descansando, comiendo algo, y viendo el atardecer, que deja una vistosa mezcla de colores en las montañas. La terraza exterior del refugio es un lugar con unas vistas privilegiadas para pasar las últimas horas de luz del día.

Finalmente, cuando se puso el sol, comenzamos el camino de vuelta. Se nos hizo más duro de lo que pensábamos, pero al final llegamos de nuevo al parking después de un buen rato caminando totalmente a oscuras, solo iluminando con nuestras linternas. Como comenté anteriormente, lo suyo es dormir en el refugio y evitar caminar de noche, ya que si ocurre cualquier accidente o imprevisto se complica mucho pedir ayuda.

Volvimos a Cortina d’Ampezzo y tuvimos suerte de encontrar un restaurante que nos hizo unas pizzas para llevar pese a ser bastante tarde, que necesitábamos recuperar energías.

atardecer tre cime lavaredo
Atardecer en Tre Cime di Lavaredo

Dia 4: Lago Sorapis, una ruta sencilla que acabó siendo una aventura

El cuarto día en Dolomitas lo dedicamos a visitar el Lago Sorapis. Este lago otro de los más conocidos de Dolomitas por sus aguas turquesas y el entorno que lo rodea.

No madrugamos mucho este día, ya que el anterior nos acostamos tarde al volver de noche de Tre Cime di Lavaredo. Esto nos pasó factura a la hora de aparcar en Passo Tre Croci, donde comenzamos la ruta, ya que estaba todo abarrotado de coches. Hay algún parking muy pequeño, así que la mayoría de gente aparcar en el arcén de la carretera. Seguimos hacia adelante y eso hicimos, aparcamos donde hubo hueco en el arcén.

lago sorapis dolomitas
Lago Sorapis con sus características aguas turquesas

Hay varias rutas que llevan al Lago Sorapis, en la imagen del mapa informativo podéis verlas. La más típica es la ruta 215, que es la que cogimos a la ida. Tiene un desnivel que va subiendo pero no es exagerado. Eso sí, en algunas partes el camino se estrecha y hay que tener cuidado puesto que hay algunos precipicios al otro lado, sobre todo si tenemos vértigo. Siempre podemos agarrarnos a las cuerdas de metal que hay junto a la pared.

ruta lago sorapis
Ruta que hicimos para visitar el Lago Sorapis. Ruta 215 ida y 216+213 la vuelta

Una vez llegamos, el lago estaba lleno de gente. Era lógico por la hora que era. Estuvimos un rato descansando y luego nos acercamos al Refugio Vandelli donde nos tomamos un refresco y un trozo de tarta que nos dio la vida para lo que vendría a continuación.

La ruta de vuelta la hicimos por otro lado, por la ruta 216 y a continuación la ruta 213. La verdad es que fue una locura que no recomendamos a no ser que tengáis experiencia y os guste la montaña. La 216 en sentido vuelta comienza con un desnivel constante y muy pronunciado. En algunos tramos incluso hay que trepar algunas rocas. Sigue con un descenso en zetas para luego volver a subir. En total son aproximadamente unos 400 metros de desnivel positivo en muy pocos kilómetros. Pero la peor parte es la bajada inicial de la ruta 216 hasta su enlace con la 213. Es un terraplén de piedras sueltas en la que hay que ir con el culo pegado al suelo para no caer, y tener cuidado con no soltar piedras y que puedan golpear a alguien que esté abajo.

Una vez estamos en la ruta 213 es bastante bonito, cambia el paisaje rocoso a un bosque con muchos árboles y vegetación. Además el camino se va haciendo más ancho y transitable. Ahí fue cuando nos cayó un diluvio como colofón final.

ruta 213 lago sorapis
Ruta 213 del Lago Sorapis, volviendo al coche

Llegamos al coche tan cansados que no vimos nada más ese día. Fuimos al hostal a descansar, con las piernas hechas polvo, y luego más tarde a por una buena cena en Cortina d’Ampezzo.

Recomendación para el Lago Sorapis: llegar temprano para tener hueco para aparcar. Hacer la ruta 215 ida y vuelta, teniendo en cuenta que no es un paseo y hay que tener una mínima preparación y forma física. Son unas 4 horas el recorrido ida y vuelta, aparte hay que sumar el tiempo que estéis en el lago disfrutando de las vistas. Si os va la aventura podéis probar la 216+213 yendo con tiempo de sobra, ya que es más larga por su desnivel y dificultad técnica. También existe la ruta 217, que dicen que es más fácil técnicamente por el terreno que no es tan estrecho como el 215, pero su exigencia física es mayor ya que cubre un desnivel bastante más grande.

Todas las rutas son impresionantes por los paisajes que se ven por el camino. Solo por eso ya merece la pena ir al Lago Sorapis.

Dia 5: Santa Magdalena, Iglesia de St. Johann y Trento

Llegó el último día de nuestra Ruta de 5 días por Dolomitas. El vuelo desde el Aeropuerto de Bérgamo salía por la tarde, así que pudimos aprovechar la mañana.

Nos quedaron pendientes algunas cosas como Marmolada, Alleghe, algunos lagos… pero no quisimos ir a ver nada con prisa esa mañana. La zona de Dolomitas está a unas 4 horas en coche de Bérgamo, suponiendo que no hay atascos ni imprevistos, y teníamos que devolver el coche de alquiler y todo eso. Nos tomamos el día con calma.

Fuimos a Santa Magdalena, que ya habíamos visitado días atrás, y aunque estaba a una buena distancia de Cortina d’Ampezzo, a ver si el tiempo estaba mejor y podíamos verlo en su máximo esplendor. No fue el caso, pero algo mejor sí estuvo. Además, visitamos la Iglesia de St. Johann, otro paraje muy conocido de Dolomitas. En este lugar han puesto un pasillo con un torno para entrar en el prado adyacente pagando 4€. Nosotros hicimos la foto desde fuera de la valla porque no creemos que merezca la pena pagar por estar unos metros más adelante.

st johann dolomitas
Iglesia St. Johann en Dolomitas, muy cerca de la zona de Santa Magdalena

A continuación fuimos recorriendo camino hacia el Sur y paramos en Trento a comer. Después nos dio tiempo a dar una vuelta por la ciudad, incluido el castillo. Esta ciudad italiana tiene un centro histórico muy bonito, con algunos edificios interesantes como la Catedral de San Vigilio, en la Piazza Duomo.

piazza duomo de trento
Piazza Duomo de Trento, con la Fuente de Neptuno en primer plano y de fondo la Catedral

Por fin llegamos a Bérgamo, dejamos el coche sin problemas y volvimos cada uno a casa. En resumen, fue un gran viaje para ver naturaleza, hacer ejercicio en la rutas caminando, darnos algún baño en los lagos, y disfrutar de paisajes increíbles.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio esta protegido por reCAPTCHA y laPolítica de privacidady losTérminos del servicio de Googlese aplican.