Visitas en La Habana Vieja en un día

Nuestro primer contacto fue Cuba y la primera parada su capital. Este día estuvimos visitando La Habana y algunos de sus principales lugares turísticos. Una jornada muy completa donde pudimos ir conociendo poco a poco la forma de vida en este bonito país y sumergirnos en su cultura. Principalmente estuvimos recorriendo La Habana Vieja, visitando lugares como el Capitolio, el malecón, algunas de sus plazas o cruzando hacia la zona donde está el Cristo de La Habana y la fortaleza de San Carlos de la Cabaña.

Qué ver en La Habana Vieja en un día

Intentando hacer frente al jet lag nos levantamos por la mañana temprano para iniciar una visita por La Habana Vieja bastante completa. Todo lo hicimos a pie, salvo cuando cogimos un pequeño barco (la lanchita) para cruzar al otro lado. Un día muy completo que comenzó con un paseo por la zona del barrio chino, que estaba cerca de donde nos hospedábamos. Allí buscamos algo para desayunar y comprar una botella de agua. La ciudad aún no estaba despierta.

Una de las primeras visitas que hicimos en La Habana fue el Capitolio. Es un calco casi exacto del que hay en Washington DC. Mide 3 metros más que el estadounidense y fue construido más de un siglo después. Justo en la fecha en la que estuvimos recorriendo Cuba en dos semanas se cumplía el 500 aniversario de la capital y también se terminaban casi 10 años de reformas en el Capitolio Nacional de La Habana.

El Capitolio de La Habana
El Capitolio de La Habana

Esta zona es muy bonita. Está repleta de edificios históricos como el Gran Teatro, el Paseo del Prado y un par de parques que merece la pena conocer. Es un lugar que normalmente está concurrido por turistas y locales, con mucha vida y donde podremos ver también un desfile de coches clásicos.

Gran Teatro de Cuba
Gran Teatro, en la capital cubana

Algo muy popular en La Habana es dar un paseo en uno de estos coches clásicos descapotables convertidos en una atracción turística. Nosotros no lo hicimos, pero sí pudimos ver muchos extranjeros. Suelen cobrar unos 30 euros la hora y recorren los principales puntos de la ciudad. Estos llamativos coches de colores están parados entre el Gran Teatro y el Parque Central.

Si caminamos por el paseo del Prado llegamos hasta el castillo de San Salvador de la Punta y el malecón. Este lugar nos ofrece vistas muy bonitas. Por aquí también hay algunos monumentos y la Embajada de España está cerca, un edificio bonito y bastante emblemático para los locales según nos dijeron.

Malecón de La Habana y el castillo de San Salvador de la Punta
Malecón de La Habana y el castillo de San Salvador de la Punta

Paralelo al Paseo del Prado está la Plaza 13 de Marzo y también el Museo de la Revolución. Por falta de tiempo no entramos, pero debe ser un sitio interesante para los amantes de la historia. Fuera podemos ver un tanque que fue utilizado en la Revolución Cubana y en la parte trasera del museo está el Memorial Granma, donde podemos ver aviones y camiones.

Museo de la Revolución Cubana
Museo de la Revolución Cubana

Lugares más interesantes de La Habana Vieja

Nos adentramos en La Habana Vieja, que es sin duda una de las partes más bonitas de la ciudad. Pasear por aquí es como trasladarnos a otra época. La forma de vida, los edificios históricos, los coches, los parques y la gente debatiendo en ellos… Una visita imprescindible en La Habana Vieja es la catedral.

La catedral de La Habana está en pleno corazón de la zona antigua de la ciudad y en las calles de alrededor es donde más turistas nos encontraremos. Este templo fue construido en el siglo XVIII y hoy es considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Es de estilo barroco. Pero más allá de la catedral en sí, la plaza en la que se sitúa guarda una enorme belleza.

La catedral de La Habana Vieja
La catedral, todo un icono en La Habana Vieja

Muy cerca de la catedral de La Habana está un bar icónico para los turistas y también locales: La Bodeguita del Medio. Es un bar con mucha historia y personalidades muy famosas a nivel internacional han dejado aquí su huella. Son famosos sus mojitos, aunque los propios locales dicen que es más la fama internacional que realmente su calidad. Vayamos cuando vayamos siempre nos vamos a encontrar muchos turistas en su interior.

La Bodeguita del Medio
La Bodeguita del Medio

Ya que hablamos de bares, otro también muy famoso es La Floridita. Eso sí, este bar está cerca del Parque Central y no tan en el corazón de la parte antigua de La Habana. Aquí es famoso el daiquirí.

La Plaza de Armas es otro de los lugares que ver en La Habana Vieja. A su alrededor hay varios hoteles, palacios y edificios históricos de importancia. No faltarán los locales usando Internet en lugares como este, ya que aquí encontraremos Wi-Fi. Justo al lado de la plaza está el castillo de la Real Fuerza.

Otra plaza muy importante es la Plaza Vieja. Por aquí encontraremos muchos restaurantes turísticos y en general siempre mucho movimiento. También lo es la Plaza de San Francisco de Asís, con la iglesia del mismo nombre y la popular estatua del Caballero de París.

Iglesia de San Francisco de Asís
Iglesia de San Francisco de Asís

Pero sin duda lo mejor que podemos hacer en La Habana Vieja es pasear por sus calles. Un ejemplo es la calle Mercaderes, llena de edificios tradicionales muy bonitos. Hay que dejarse llevar y perderse por los rincones que tiene para ofrecer esta parte de la capital cubana.

Cristo de La Habana, fortaleza de San Carlos y el castillo de los Tres Reyes

Dejando La Habana Vieja pusimos rumbo a la zona donde está el Cristo de La Habana. Para llegar hasta aquí hay que cruzar la bahía. Tenemos la posibilidad de hacerlo en un taxi por el túnel que llega hasta el castillo de los Tres Reyes del Morro desde la zona cercana a la plaza del 13 de Marzo o utilizar lo que se conoce como la lanchita.

La lanchita es básicamente un sistema de embarcaciones que une La Habana con Casablanca, que es donde están estos lugares, así como otra ruta que va hasta Regla. En nuestro caso cogimos la lanchita de Casablanca. Esta barca cuesta 4 pesos cubanos (moneda nacional), que al cambio son unos 0,15€.

La lanchita de La Habana a Casablanca

Esta barca se coge desde la terminal de ferris que hay no muy lejos de la Plaza Vieja. Por cierto, justo enfrente vimos la iglesia ortodoxa de Nuestra Señora de Kazán. De estilo totalmente ruso. Nos pareció bastante curioso ya que rompe con todo lo que hay a su alrededor.

Hay que tener en cuenta que la lanchita hay que pagarla en moneda nacional. Es algo que muy pocos turistas extranjeros utiliza. Simplemente hay que esperar a que salga la siguiente barca (hay que coger la que sale de la izquierda, que es la que va a Casablanca, y no la de la derecha que va a Regla).

Ya en Casablanca subimos hasta el Cristo de La Habana. Mide unos 20 metros de altura y desde allí tenemos unas vistas interesantes de la capital cubana.

El Cristo de La Habana
El Cristo de La Habana

Esta es una zona donde podemos ver casas bastante grandes, de un lujo que no vemos en otras zonas de Cuba. Una de ellas es la vivienda que tenía el Che Guevara. También casas de diferentes miembros de la Revolución.

Un lugar que nos encontramos de casualidad sin saber que estaba allí es una especie de museo-memorial al aire libre de la Crisis de los Misiles. Fue uno de los momentos históricos más importantes durante la Guerra Fría. Podemos ver los misiles apuntando a Estados Unidos.

Museo-memorial de la Crisis de los Misiles
Museo-memorial de la Crisis de los Misiles

Caminando llegamos hasta el castillo de los Tres Reyes del Morro. Está en la punta más lejana de los lugares para visitar en Casablanca, pero se puede ir andando echando un paseo. Es todo un símbolo de La Habana. Fue construido en el siglo XVI para defender la ciudad.

Aquí conocimos lo que es la climatología de esta isla caribeña. De repente el cielo se puso muy oscuro y empezó a llover bastante fuerte. Por suerte fue una de las pocas ocasiones en la que nos llovió en todo el viaje por Cuba. Nos quedaba por ver la fortaleza de San Carlos de la Cabaña e hicimos tiempo en un bar que había enfrente para que dejara de llover.

La fortaleza de San Carlos de la Cabaña
La fortaleza de San Carlos de la Cabaña

La entrada a la fortaleza de San Carlos de la Cabaña cuesta 6 CUC (6 dólares) para extranjeros. Los locales pagan 6 CUP (unos 0,30€). Este lugar es bastante interesante para los amantes de la historia. Fue la comandancia del Che y podemos ver un museo en su interior donde nos cuenta hechos históricos y podemos aprender más sobre la Revolución y el país. Aquí por la noche hacen un espectáculo con cañones. Desde aquí tenemos una panorámica muy bonita de La Habana.

Después de esta visita volvimos a coger la lanchita de vuelta a La Habana. Fue un día bastante intenso de mucho caminar, donde recorrimos gran parte de los atractivos turísticos de la capital de Cuba en solo una jornada. Fue nuestro primer día completo en la isla y aún quedaba mucho más por ver.

Esa noche compramos un perro caliente (es como llaman a lo que sería un pequeño bocadillo con jamón o carne). Nos costó 10 CUC (moneda nacional) que no llega a medio euro. Lo completamos con una pizza en un restaurante al lado de la casa donde nos hospedábamos. Así pusimos fin a este completo día y a la mañana siguiente pusimos rumbo a Viñales.

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