Hong Kong: avenida de las Estrellas, estatua de Bruce Lee y zonas residenciales

Después de haber pasado 21 días por China el viaje llegó a su fin. Este fue nuestro último día por Hong Kong antes de volver a España. O bueno, realmente la última mañana. Aun así nos dio tiempo a visitar algunos lugares que teníamos pendientes y repetir otros que ya visitamos de noche y queríamos ver también de día. Algunos sitios como la antigua torre del reloj, ver la estatua de Bruce Lee o recorrer la avenida de las Estrellas.

Avenida de las Estrellas de Hong Kong y la estatua de Bruce Lee

Teníamos básicamente unas 4 horas antes de dejar el alojamiento y poner rumbo al aeropuerto. Nos levantamos temprano y tras comprar algo de desayunar en un 7-Eleven, que los hay por todas partes en Hong Kong, fuimos hasta la bahía Victoria, que ya habíamos visto pero de noche o al atardecer.

Es uno de los lugares imprescindibles en esta ciudad. Si estamos en la zona de Kowloon podemos ver enfrente todos los rascacielos. Aquí está la avenida de las Estrellas, donde aparecen placas, emblemas e incluso manos de diferentes estrellas cinematográficas de Hong Kong.

Avenida de las Estrellas de Hong Kong
Avenida de las Estrellas de Hong Kong

Una de las estatuas más conocidas es la de Bruce Lee. Es sin duda donde más turistas van a echarse una foto.

Estatua de Bruce Lee, en Hong Kong
Estatua de Bruce Lee, en Hong Kong

Por la noche y también al atardecer toda esta zona estaba muy llena de gente. Sin embargo a esa hora de la mañana, sobre las 9, había muy poca gente. Vimos algunos locales corriendo, algunos turistas sueltos y poco más. Nada que ver con lo que aquí se mueve el resto del día.

Antigua torre del reloj de Hong kong

Después de recorrer toda la avenida de las Estrellas de Hong Kong llegamos hasta la zona donde está la antigua torre del reloj. Por aquí pasamos también el primer día, pero no lo vimos bien ya que era de noche.

La torre del reloj es lo único que se conserva de la antigua estación de Kowloon. Mide 44 metros de alto y ha sido declarado como monumento de importancia de la ciudad. Data de principios del siglo XX.

Antigua torre del reloj, en Kowloon
Antigua torre del reloj, en Kowloon

Lo siguiente que hicimos fue explorar un poco las zonas más residenciales de Hong Kong. Recorrimos algunas calles y avenidas paralelas a las más importantes que salen desde la zona donde está la antigua torre del reloj hacia el norte. Vimos muchos de los famosos edificios altísimos de viviendas.

Hong Kong, concretamente Kowloon, es una de las zonas más densamente pobladas de todo el mundo. Hay millones de personas en un espacio relativamente reducido. Según datos que vimos hay más de 40.000 habitantes por kilómetro cuadrado.

Todo esto es un territorio un poco peculiar. Cuando pensamos en Hong Kong lo normal es que se nos venga a la cabeza rascacielos, muchísima gente y una ciudad un poco caótica. Todo esto es cierto. Tiene la mayor concentración de rascacielos por kilómetro cuadrado del mundo y también la mayor densidad de población. Caminar por sus calles en momentos puntuales es un auténtico caos por la cantidad de personas que hay. Sin embargo es mucho más que eso.

En Hong Kong vimos un contraste bastante importante entre unas zonas y otras. Podemos ver una larga avenida donde casi no puedes andar de la cantidad de gente que hay, pero a no mucha distancia encontrarte con un templo en una plaza casi vacía o un bonito parque donde prácticamente no hay nadie.

Pero más allá de eso, en cuanto salimos fuera de lo que es el núcleo urbano, hay una gran cantidad de zonas verdes. De hecho la zona urbana representa únicamente una pequeña minoría. Hay mucho bosque y montañas en la parte continental. Da para visitar muchos más días.

Después de conocer un poco más las zonas residenciales de forma aleatoria, no tardamos mucho en ir al hostal a por nuestras cosas. A las 12 teníamos  que abandonarlo y no mucho después salía nuestro vuelo de vuelta a España.

Zonas residenciales de Hong Kong
Zonas residenciales de Hong Kong

Fin a la ruta por China

En Hong Kong pasamos en total tres noches. Uno de los días lo dedicamos a conocer Macao en un día. Durante toda nuestra ruta por China nos dio tiempo a ver todo lo que quisimos sin problemas. Sin embargo en Hong Kong nos quedaron algunos lugares pendientes, como subir al pico Victoria. Es demasiado grande y en ocasiones el tiempo no da para más.

Sin duda es una ciudad que merece la pena visitar. Tiene sus peculiaridades, a veces llega a ser un poco estresante, pero es muy bonita, distinta totalmente al resto de China y sobre todo cuenta con mucha variedad. Imposible aburrirse aunque pasemos semanas.

Una vez cogimos las cosas en el hostal pusimos rumbo al aeropuerto. Para ello cogimos el autobús A21 desde la calle Nathan. Es la mejor opción para ir desde Kowloon.

El vuelo de Hong Kong a Madrid hacía escala en Pekín unas horas. Se retrasó debido a una fuerte tormenta que había caído en la capital china. Por suerte teníamos margen suficiente en el siguiente vuelo, sino lo hubiéramos perdido. Por eso siempre es bueno coger vuelos que tengan escala con un margen suficiente.

Así pusimos fin a un grandísimo viaje por China. Estuvimos en total tres semanas recorriendo una pequeña parte de este inmenso país. Nos llevamos una gran experiencia de cada una de las ciudades que tuvimos la oportunidad de visitar. Intentamos ver lo principal, dentro de las limitaciones por tiempo. Mucha diferencia entre las ciudades más modernas como Shanghái y otras más tradicionales. Un país al que recomendamos visitar a todo el mundo.

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