martes, agosto 28, 2018

Visita a la catedral y Plaza de Armas de Lima

Llegó el día que menos se desea en un viaje: el último. Después de una ruta de 15 días por Perú, pusimos fin a este maravilloso país que nos enseñó tanto y que pudimos disfrutar de lugares increíbles. Eso sí, todavía nos quedaban unas horas por delante hasta coger el vuelo por la tarde de regreso a España. Aprovechamos para visitar la catedral de Lima y dar una vuelta por los alrededores de la Plaza de Armas.

Catedral de Lima

Esa mañana nos levantamos con tranquilidad, sin madrugar mucho. Todo lo que queríamos ver de la capital peruana ya lo habíamos visto a excepción de la catedral, que lo dejamos para este día.

Así pues, salimos del hotel y dejamos allí nuestro equipaje para recogerlo por la tarde. La idea era desayunar algo cerca de donde nos alojábamos y continuar con nuestra visita a los alrededores. Llegamos a una cafetería cercana y entramos. Pedimos un plato que parecía bastante tradicional de la zona. Era chicharrón (carne de cerdo) con cebolla y salsa criolla. Este plato tenía un nombre popular, pero no lo recuerdo. 

Desayuno peruano

Tras llenar un poco el estómago fuimos a caminar por la Plaza de Armas y nos llevamos la sorpresa de que justo en ese momento estaba siendo el cambio de guardia en el Palacio Presidencial de Lima. Lo cogimos empezado pero nos dio tiempo para echar alguna foto. Es todos los días a las 12:00h. 

Cambio de guardia en el Palacio Presidencial de Lima

La Plaza de Armas y catedral de Lima


La catedral de Lima abre de lunes a viernes de 09:00 a 17:00h. Los sábados abre de 10 a 17:00h y los domingos y festivos solo está abierto para misas. La entrada cuesta 10 soles y para extranjeros no hay descuentos de ningún tipo. Son unos 2,5€ la entrada.

Tardaron algo más de 100 años en construir esta majestuosa catedral, entre los siglos XVI y XVII. La fachada es de estilo renacentista y destacan sus dos torres. Es realmente grande y la visita puede durar perfectamente entre 30 y 45 minutos. 

Interior de la catedral de Lima

Uno de los lugares que más destaca en su interior es la cripta de Francisco Pizarro, el extremeño que fundó la ciudad de Lima. Como curiosidad, junto al sarcófago hay un pequeño cofre que contiene tierra de Trujillo, la localidad cacereña de donde era originario. 

Cripta de Francisco Pizarro, en la catedral de Lima

Podemos bajar a visitar las tumbas que hay debajo de la catedral. Fueron enterramientos entre el siglo XVII y XIX.

Esta catedral ha sufrido varios terremotos de importancia a lo largo de los siglos. Es por ello que ha sido reconstruida parcialmente en varias ocasiones. En su interior posee diferentes capillas.

De aquí nos fuimos a dar una vuelta por las inmediaciones de la Plaza de Armas y llegamos al Parque de la Muralla. Es una zona frecuentada por locales para hacer deporte o descansar en los bancos que hay. 

Parque de la Muralla de Lima

Fuimos a comer a un restaurante que había cerca de este parque. Aquí, como anécdota, nos atendió un camarero venezolano que nos contó bastantes cosas interesantes de su país, Venezuela, y se su vida en Perú. Nos dijo cómo llegó (y sigue siendo) inmigrante ilegal y cómo ha tenido que sufrir explotación laboral en varias ocasiones hasta que por fin, por suerte, ahora tiene un trabajo decente que le permite ganar dinero. Nos contó muchas cosas sobre su país, la mala situación que están viviendo y que gracias a que está en Perú puede comprar cosas tan básicas como medicinas.

Una de las cosas que te da el viajar es justo esto, conocer gente que tienen historias interesantes para contarte y aprender.

El tiempo se echó encima y nos quedaban pocas horas por Perú. Fuimos al hotel a recoger nuestro equipaje y poner rumbo al aeropuerto. Una vez más fuimos de Lima al aeropuerto en Uber. Eso sí, en esta ocasión tardamos bastante en salir de la capital peruana ya que había mucho tráfico. Menos mal que nos gusta ir con tiempo cuando se trata de coger vuelos.

Ya en el aeropuerto, pasamos el control bastante rápido y sin problemas y estuvimos esperando a que saliera nuestro vuelo de regreso a España con la compañía Iberia. 

Fin a nuestro viaje por Perú


Así pusimos punto y final a un gran viaje por Perú. Un viaje que nos enseñó mucho, de muchas cosas. Vimos lugares increíbles y fascinantes como la selva amazónica peruana, las ruinas históricas de Machu Picchu y toda la naturaleza que lo rodea, el Valle Sagrado de los Incas, la preciosa ciudad de Cuzco, las islas flotantes de los Uros y tantas ciudades y rincones diferentes.

En estos días tuvimos una gran variedad de climas distintos. Es lo que tiene Perú, un país enorme y muy diverso. Sufrimos el calor de Lima o el desierto de Ica. También pasamos frío en las zonas más altas cercanas a Cuzco. La humedad estuvo muy presente en la selva. Por suerte ninguno de estos climas diversos llegó a ser extremo y nos perjudicó. Tuvimos suerte por ejemplo en la selva, ya que no llovió ningún día.

Perú nos encantó. Un país que no es suficiente visitar 15 días. Hay que echarle bastante más para recorrer todos los lugares que ofrece. Para otra ocasión queda conocer lugares como el cañón del Colca o ir a la zona del norte, a Iquitos. Pero sin duda dos semanas muy bien aprovechadas donde cogimos aviones, trenes, autobuses, barcos, tuk-tuk, furgonetas… Un viaje donde pudimos conocer gente local con historias muy interesantes. Es también lo positivo de viajar a un país con el que compartimos lenguaje.

En definitiva, Perú es un destino que recomiendo a cualquiera. Un país repleto de lugares increíbles. Inmenso en todos los sentidos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario