jueves, agosto 30, 2018

Mtskheta, Uplistsikhe y Kutaisi: recorrido por el norte de Georgia

Después de haber pasado el primer día visitando la capital, Tiflis, pusimos rumbo a conocer algunos lugares muy bonitos de Georgia. Todo ello en una ruta en coche, parando en las zonas que más nos interesaban. Este día visitamos sitios como Mtskheta, un pueblo muy turístico, continuamos hacia Uplistsikhe y llegamos hasta Kutaisi, donde hicimos noche. Por el camino varias zonas más donde fuimos parando.

Vistas de Mtskheta desde el monasterio de Jvari
Vistas de Mtskheta desde el monasterio de Jvari


De Tiflis a Mtskheta, la ciudad-museo de Georgia


Este segundo día por Georgia nos levantamos temprano. A las 8 en punto ya estábamos en la calle dirección al coche que habíamos alquilado para recorrer parte del país. El primer punto fue Mtskheta, que también se le conoce como Miskheta. Es un bonito pueblo muy cerca de Tiflis, por lo que es ideal para una excursión desde la capital georgiana. Nosotros íbamos a pasar solo unas horas durante la mañana.

El trayecto de Tiflis a Mtskheta es de una media hora. Aquí comenzamos a tener una introducción de los preciosos paisajes que íbamos a poder ver los siguientes días. Antes de llegar al pueblo, fuimos al monasterio de Jvari. Está en la cima de una colina desde donde hay unas vistas magníficas de Mtskheta. 

Monasterio de Jvari


El monasterio de Jvari es una visita obligada en esta zona de Georgia. Se trata de un templo ortodoxo que data del siglo VI y ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad. Desde aquí hay muy buenas vistas y se puede ver cómo se unen los ríos Mtkvari y Aragvi. Un lugar muy fotogénico. A estas horas de la mañana todavía no había muchos turistas.

El monasterio de Jvari, cerca de Mtskheta
Monasterio de Jvari, en Mtskheta

Tras pasar aquí un rato bajamos hacia el pueblo. Mtskheta es un museo al aire libre, podríamos decir. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por su importante arquitectura medieval. Se trata de un municipio pequeño, de unos 10.000 habitantes.

Cuando llegamos prácticamente no había nada abierto. Nuestra intención era desayunar. De casualidad nos topamos con un hostal y preguntamos si se podía desayunar, porque parecía que no estaba abierto. Nos dijeron que sin problemas y subimos a la parte de arriba. Desde aquí teníamos unas vistas perfectas de la catedral de Svetiskhoveli, uno de los lugares imprescindibles que hay que visitar en Mtshketa.

Hay que mencionar que lo que hoy en día es un pequeño pueblo, durante 8 siglos fue la capital del Reino de Georgia. Es un lugar muy importante para la historia del país. Aquí por ejemplo aceptaron el cristianismo como religión en este territorio. 

La catedral de Svetiskhoveli


La catedral de Svetiskhoveli es todo un icono para este municipio. Está rodeada de una bonita muralla. Se puede entrar, aunque justo en nuestra visita había una misa. No pudimos entrar en el templo, pero sí en los alrededores. Es gratuito.

La catedral de Svetiskhoveli, en Mtskheta
La catedral de Svetiskhoveli, un icono de Mtskheta

Data del siglo XI. La catedral de Svetiskhoveli fue el templo cristiano más importante de la Georgia medieval. Hasta hace no muchos años era la iglesia más grande del país. Ahora la supera la catedral de la Santísima Trinidad de Tiflis, que visitamos el día antes. 

La entrada a este lugar es gratuita. Es bastante turístico y en las horas centrales del día suele haber mucha gente.

Monasterio de Samtavro


Otro lugar que hay que visitar en Mtskheta es el monasterio de Samtavro. Es otro de los monumentos que han hecho que esta localidad sea Patrimonio de la Humanidad. Este monasterio ortodoxo fue construido en el siglo XI, aunque ya en el siglo IV había un templo anterior.

El monasterio de Samtavro, en Mtskheta
Monasterio de Samtavro, en Mtskheta

Pudimos entrar de manera gratuita. A esa hora ya poco a poco iban llegando más turistas. Eso sí, no dejaban entrar en pantalón corto. Tuvimos que ponernos una tela a modo de falda que nos dejaron de forma gratuita a la entrada.

Y con esto cerramos la visita a Mtskheta. Habíamos dedicado poco más de 2 horas a ver todo esto. Es un municipio pequeño, muy bonito para callejear. Todo se recorre a pie. Nuestro siguiente destino fue Uplistsikhe. 

Uplistsikhe, la ciudad-cueva


Hasta Uplistsikhe tardamos más o menos una hora, aunque por buena carretera. Es una ciudad-cueva. Hay varias en Georgia, pero esta es una de las más populares para los turistas debido a que no está muy lejos de Tiflis y cae de camino para visitar otros muchos lugares.

Uplistsikhe está muy cerca de Gori, una ciudad de gran importancia histórica y de la que hablaremos en otro artículo, ya que dos días después fuimos allí a dormir.

La ciudad-cueva de Uplistsikhe, en Georgia
La ciudad-cueva de Uplistsikhe, una de las más famosas de Georgia

Por el momento es un lugar candidato a ser incluido en la lista Patrimonio de la Humanidad. La entrada cuesta 7 laris (unos 2,5€) pero con carnet de estudiante cuesta solo 1 lari. Esto es algo que nos sorprendió en Georgia y Armenia. Son muchos los lugares en los que hay descuento con carnet de estudiante (tarjeta ISIC, por lo general) y la diferencia es bastante grande. Lo normal es que en otros países hagan un 20-50% de descuento como mucho. Aquí la diferencia puede ser realmente grande.

Este lugar es considerado como uno de los asentamientos urbanos más antiguos de Georgia. Se puede visitar libremente todo el lugar, entrar en algunas cuevas o ver la iglesia cristiana que construyeron entre los siglos IX y X.

Iglesia en Uplistsikhe
Iglesia en Uplistsikhe

Uplistsikhe es un lugar muy interesante para visitar. Es como trasladarse al pasado, muchos siglos atrás, y ver cómo vivían las personas. A diferencia de las construcciones normales, las que podemos ver en la mayoría de lugares, aquí estaban excavadas en la roca. Eso ha hecho que se mantengan en el tiempo, que no hayan sufrido derrumbamientos. Hay que tener presente que algunas de estas edificaciones datan de la Edad del Hierro.

Tras visitar este bonito lugar, en el cual estuvimos una hora aproximadamente, volvimos nuevamente a la carretera dirección al oeste. Ya era hora de comer y decidimos parar en algún sitio intermedio. Nos topamos con un centro comercial y allí fuimos. Comimos en una franquicia internacional de comida rápida. Nada especial. 

La Columna de Katskhi, el monasterio en una roca


El siguiente punto que íbamos a visitar era la Columna de Katskhi. Es un lugar bastante curioso. Antes de llegar pasamos por Chiatura, un pueblo que en su momento durante la Unión Soviética tuvo una gran importancia por la mina de magnesio que hay. Hoy en día está en decadencia. En cuestión de dos décadas ha perdido más de la mitad de población. No paramos porque no teníamos tiempo. Sin duda un lugar interesante, ya que lo poco que vimos desde el coche nos trasladó varias décadas atrás.

Llegamos a la Columna de Katskhi. Hay que decir que el camino hasta aquí es muy bonito, pero no tanto para la conducción. Tramos de carretera en bastante mal estado. No es todo el tramo, pero sí que hay que tener cuidado porque en ocasiones hay zonas bastante mal. Cuando se deja la carretera principal, hay que seguir por un camino.

Hay que tener en cuenta que este lugar no está hecho para el turismo. Es una zona muy remota, donde a su alrededor solo hay campo. En los últimos años se ha hecho más popular entre los extranjeros, pero para nada nos vamos a encontrar con masas de turistas.

La columna de Katskhi, en Georgia
La columna de Katskhi, con el monasterio arriba

La Columna de Katskhi es una roca enorme que tiene la peculiaridad de que en la cima hay un monasterio. Mide unos 45 metros de altura e incluso se puede ver a lo lejos desde algunos puntos.

Permaneció inaccesible hasta 1944 cuando un grupo de montañeros decidió intentar la escalada. Es sin duda uno de esos rincones curiosos que hay por el mundo. Durante mucho tiempo fue abandonado este lugar. Sin embargo desde 1999 está habitado por un monje. Se cree que fue construido en el siglo IX.

Hoy en día cuenta con una escalera para poder subir. Está totalmente cerrada y solo el monje o quien él crea conveniente puede subir. La Columna de Katskhi, en mi opinión, puede perder su esencia en muy poco tiempo. La razón es porque, cuando la visitamos, estaban iniciando unas obras para construir lo que parecía ser un monasterio o lugar religioso para que aprendieran los futuros sacerdotes. Un espacio que rompe totalmente con el terreno y, además, bastante amplio. Por tanto el poder ver esta enorme roca y encima este pequeño monasterio, sin nada más, va a cambiar.

Y dejando la Columna de Katskhi, en donde estuvimos menos de media hora, pusimos rumbo a Kutaisi. Aquí es donde hicimos noche ese día. Sin embargo antes de llegar a la ciudad, para aprovechar que caía relativamente de camino, subimos hasta el monasterio de Gelati. El trayecto total hasta aquí fue de aproximadamente hora y media.

Por el camino hicimos una breve parada en Zestafoni. Es un pueblo a mitad de camino, sin nada especial. Paramos aquí para comprar algo para beber y comer a media tarde. La mujer que nos atendió se mostró sorprendida de que extranjeros fueran a su tienda a comprar algo. Lógicamente no tenía ni idea de inglés, pero por gestos pudimos entendernos. Uno de esos momentos curiosos que pasan en los viajes. Está bien a veces salirse de la ruta típica turista y parar en pueblos perdidos para conocer más de la vida local. 

Kutaisi: monasterio de Gelati y catedral de Bagrati


Cuando llegamos al monasterio de Gelati empezó a lloviznar. Por suerte no fue a más, aunque el día se nubló bastante. Este lugar también fue declarado Patrimonio de la Humanidad. Incluso, como curiosidad, está incluida en la lista de monumentos de este tipo en peligro. La verdad es que no tenía un aspecto muy cuidado, aunque sí es cierto que estaban iniciando unas obras que parece que le van a cambiar la cara casi por completo.

Monasterio de Gelati, en Kutaisi
Monasterio de Gelati, en Kutaisi

El monasterio de Gelati es muy bonito por fuera, pero más aún por dentro. Merece la pena entrar y observar las pinturas que hay.

De aquí bajamos a la ciudad, a Kutaisi. Allí pasamos esa noche. Llegamos pasadas las 7 de la tarde, pero todavía nos quedaba un rato de luz. Por tanto dejamos las cosas y salimos fuera a conocer un poco algunos lugares interesantes.

Tras callejear un rato, llegamos hasta la fuente Colchis. Se encuentra al lado de un bonito parque y enfrente del teatro. Es una especie de glorieta y en medio está la fuente, la cual es bastante llamativa.

Fuente Colchis de Kutaisi
Fuente Colchis, en Kutaisi

Kutaisi no es una ciudad que destaque por sí misma, pero sí tiene zonas puntuales muy bonitas. Por ejemplo la catedral de Bagrati, declarada Patrimonio de la Humanidad junto al monasterio de Gelati. Está algo alejada del centro y hay que subir una pequeña colina. Desde aquí hay vistas muy bonitas.

Catedral de Bagrati, en Kutaisi
La catedral de Bagrati, un icono de Kutaisi

Después de ver la catedral de Bagrati de Kutaisi, volvimos al centro. Por el camino ya se hizo de noche y era hora de cenar. Acabamos en un bar que encontramos de casualidad y cenamos algo. No muy tarde nos volvimos a nuestro alojamiento, ya que al día siguiente tocaba madrugar bastante para continuar con nuestra ruta en coche por Georgia.

Mapa del recorrido


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