jueves, agosto 23, 2018

Completo día visitando Tiflis, la capital de Georgia

Tras iniciar nuestra ruta por el Cáucaso por Azerbaiyán, tocaba cambiar de país. Nuestro destino para los siguientes días fue Georgia. La primera parada fue Tiflis, su capital. Hasta aquí volamos desde Bakú. Era la mejor opción que vimos para no perder demasiado tiempo y salía bien de precio. Este día lo dedicamos íntegro a la capital georgiana, que guarda muchos lugares interesantes. Una de las ciudades más bonitas del viaje.

Vistas de Tiflis, la capital de Georgia

Vuelo de Bakú a Tiflis


Para ir de Azerbaiyán a Georgia teníamos básicamente dos opciones: ir en tren o coger un vuelo. La primera opción la descartamos, ya que eran muchas horas para ir de Bakú a Tiflis. Salía mucho más rentable coger un avión y eso fue lo que hicimos.

Volamos con la compañía Azerbaijan Airlines, aunque el avión era de Buta Airways, una compañía de bajo coste azerí con la que tienen convenio. Esto es algo interesante, ya que no aparece en los buscadores tipo Skyscanner. Es una opción para volar más barato. Es más económico que comprarlo desde Azerbaijan Airlines, aunque tiene ciertas limitaciones como equipaje y demás. Pero para alguien que quiera viajar con lo básico, es perfecto.

Vuelo de Bakú a Tiflis

Hay dos vuelos diarios con estas compañías, uno a las 09:30h por la mañana, el que cogimos nosotros, y otro por la noche a las 22:00h. Tiene un precio fijo de 150 manats azerís, que viene a ser unos 75€. Esto con Azerbaijan Airlines. Si buscamos con Buta Airways cuesta 57 manats sin nada de equipaje y 86 manats con una maleta de hasta 10kg. Por tanto, para un viajero básico que simplemente lleve una maleta o mochila le cuesta casi la mitad optar por la opción Low Cost y volar entre Bakú y Tiflis.

Así pues, nosotros cogimos el vuelo de las 09:30h con la idea de llegar a Tiflis por la mañana y aprovechar el día lo máximo posible. El trayecto dura apenas 1 hora y nos dieron un pequeño bocadillo, algo que se agradece siempre.

La llegada a Tiflis fue bastante puntual y el trámite de pasar aduanas fue más rápido que en Azerbaiyán. Por cierto, los españoles podemos entrar en Georgia simplemente enseñando el DNI. En nuestro caso presentamos el pasaporte, más que nada porque salíamos en tren y no queríamos ningún tipo de problemas. No sea que en Armenia, país al que llegábamos en tren, dijeran que dónde está el sello de salida de Georgia. Pero por ley, según informan desde el Ministerio de Asuntos Exteriores y Viajes, los españoles podemos entrar en Georgia presentando el DNI o el pasaporte.

Al llegar y una vez pasamos el control, fuimos al cajero a sacar dinero. Lo siguiente era buscar la manera de ir del aeropuerto de Tiflis a la ciudad, algo que vimos por Internet. Lo más económico es coger el bus 37. Hay que tener en cuenta que realiza múltiples paradas. El precio, según vimos por Internet, era de 0,50 laris georgianos. Esto equivale a menos de 20 céntimos. La realidad es que una vez en el bus, cuando pasó la mujer a cobrar, simplemente nos cobraron 0,25 laris. Por tanto no nos costó ni 0,10€ ir del aeropuerto a Tiflis. 

Primer contacto con la capital de Georgia


Nos bajamos en una parada cercana al hostal que teníamos reservado, aunque no fue donde dormimos finalmente. Al llegar, la mujer, que no hablaba demasiado bien inglés, nos dijo que había habido un problema con la reserva y que nos iban a llevar a otro sitio. Que esperáramos unos minutos a que llegara el responsable.

Una vez llegó el responsable, fuimos a otro alojamiento de un amigo suyo que estaba a unos minutos andando, bastante cerca. Este sitio estaba por estrenar. De hecho tuvieron que realizar los últimos retoques como poner sábanas o traer utensilios básicos. Nos dijeron que las obras habían terminado dos días antes y que éramos los primeros huéspedes.

El problema fue que, por algún motivo, al reservar por Booking no se registró en su base de datos y la habitación que íbamos a tener estaba ocupada. Algo así nos contaron. El caso que acabamos en un apartamento para nosotros solos, bastante nuevo, mejor situado incluso y muy amplio. Lógicamente ese sitio costaba como el triple de lo que habíamos pagado por el hostal, pero nos mantuvieron el precio.

Después de terminar los trámites nos pusimos a conocer Tiflis. Es una ciudad que se puede ver en un día bien aprovechado, al menos lo principal. El problema es que entre unas cosas y otras, ya eran las 2 de la tarde y antes teníamos que comer. Fuimos hasta la Plaza de la Libertad a ver si encontrábamos algún restaurante, y acabamos en uno que tenía buena pinta.

Plaza de la Libertad, en Tiflis

Comida tradicional georgiana


Aquí pedimos los famosos khachapuri, un plato típico georgiano. Nos pasamos, ya que pedimos el tamaño mediano, pero realmente era gigante. Imposible para una sola persona si además íbamos a comer algo más. También pedimos khinkali, otro plato típico georgiano.

Khachapuri, una de las comidas tradicionales de Georgia

Una vez comimos, ya nos pusimos por fin a conocer Tiflis. Hicimos un recorrido más o menos circular para visitar las zonas más turísticas. Teníamos el tiempo un poco limitado, ya que más tarde teníamos que ir a recoger el coche de alquiler.

Fuimos hasta la zona cercana al río y vimos el Puente de la Paz, aunque pasaríamos por él en otra ocasión. Nuestra intención era continuar hacia la Basílica de Anchiskhati. Es la iglesia más antigua de Tiflis. Pertenece a la iglesia Ortodoxa de Georgia y data del siglo VI. No pudimos entrar (nos echaron justo cuando entramos) porque estaban dando misa en ese momento. No es nada espectacular, más allá de la importancia histórica que tiene.

Puente de la Paz, en Tiflis

Torre del Teatro de las Marionetas


Continuamos hasta uno de los lugares más visitados y fotografiados de la capital de Georgia: la Torre del Teatro de las Marionetas. Es un lugar bastante curioso. Coincidimos con que en ese momento el reloj iba a marcar las 4 de la tarde y se abrió la ventana para que saliera una marioneta a tocar la campana para marcar la hora.

Torre del Teatro de las Marionetas

Posteriormente cruzamos a la otra parte de Tiflis. Lo hicimos a través del puente Nikoloz, donde hay unas estatuas curiosas. Desde aquí, además, hay unas vistas estupendas del Palacio Presidencial, el Puente de la Paz y otros edificios interesantes.

Uno de esos edificios que resaltan es el Nuevo Teatro y Centro de Exposiciones. Su arquitectura es cuanto menos peculiar y llamativa. Parece que está en desuso. Intentamos entrar y nos encontramos con la puerta cerrada y en aparente estado de abandono.

Nuevo Teatro y Centro de Exposiciones de Tiflis

Al lado hay un bonito parque donde aprovechamos para comprar un poco de agua, ya que hacía bastante calor. En este parque vimos que había escenarios montados, así como muchos puestos. Más tarde nos enteramos de que había una especie de festival que suelen montar los sábados por la tarde-noche en verano. Toda una sorpresa.

De momento continuamos con nuestra ruta y fuimos hasta la Catedral de la Santísima Trinidad. Es un templo religioso muy vistoso por fuera y bonito de ver por dentro. Es totalmente gratuito, aunque hay que vestir adecuadamente. Por ejemplo no se pueden llevar los hombros fuera, las mujeres tienen que taparse la cabeza y también pueden poner problemas con los pantalones cortos.

Catedral de la Santísima Trinidad de la capital de Georgia

Eso sí, en este lugar no vimos que fueran tan estrictos como en otros templos en Georgia. Quizás porque ya están acostumbrados y pasan un poco de los turistas. Está en una zona más elevada de la ciudad. Hay que caminar un ratillo para llegar.

Tras esto volvimos hacia la zona del río. El calor apretaba ese día, por lo que de vez en cuando teníamos que parar a comprar alguna botella de agua. El verano en la capital georgiana puede llegar a ser duro. 

Plaza Vakhtang Gorgasali y alrededores


Llegamos a la zona cercana a la Plaza Vakhtang Gorgasali. Enfrente de esta plaza, antes de cruzar el puente, está la estatua del rey Vakhtang Gorgasali y la iglesia Metekhi. Es un lugar bastante fotogénico si nos alejamos un poco y cogemos buena perspectiva. Además, desde aquí vemos la fortaleza de Narikala, en el lado opuesto, en lo alto.

Estatua del rey Vakhtang Gorgasali e iglesia Metekhi

La Plaza Vakhtang Gorgasalia está llena de restaurantes y sitios para turistas, principalmente. Vemos incluso las típicas letras con el nombre de la ciudad. Cerca de aquí salen varias calles llenas de bares, restaurantes y zonas con buen ambiente por la noche.

Ya era hora de ir a recoger el coche de alquiler y eso hicimos. Alquilar un vehículo en Georgia no es complicado. Tampoco es caro. Hay muchas opciones, aunque hay que decir que básicamente tenemos dos bien diferenciadas: alquilar directamente a personas en la calle o hacerlo a través de alguna agencia o empresa.

Si caminamos por Tiflis cerca de la Plaza de la Libertad, veremos bastantes coches aparcados con el cartel de se alquila. Son particulares que alquilan su vehículo a turistas. Esto es mucho más barato, aunque creemos que las garantías no son las mismas. Aunque no tiene que haber problemas, siempre es mejor tramitarlo todo con una empresa.

Eso fue lo que hicimos. Buscamos por Internet y vimos una buena opción la empresa Cars4rent. Lo que creemos que realmente es una empresa que gestiona alquileres de particulares. Tuvimos que quedar con un hombre que nos llevó lo que creemos que era su coche. No tuvimos ningún problema y todo fue perfecto. Firmamos papeles del contrato, nos dio información sobre todo lo que podría interesarnos y ningún problema.

Ese día simplemente cogimos el coche para volver a aparcarlo cerca del hostal. No íbamos a cogerlo para nada más. 

Festival con música en directo en Tiflis


Tras dejar el coche, fuimos a ver un parque cercano a donde nos alojábamos y acabamos nuevamente cerca de la Plaza Vakhtang Gorgasalia. Por aquí aprovechamos para tomar algo en algún bar. Vimos que era una zona con bastante gente por la noche. Fuimos a ver la zona del río, desde donde se ve la fortaleza de Narikala iluminada. Cruzamos el Puente de la Paz y llegamos al festival que vimos por la tarde.

Fortaleza de Narikala iluminada

Había música en directo. Había actuaciones de grupos de bailes tradicionales georgianos. Había bastante ambiente. Estuvimos un rato hasta que acabó. Parece que empezaba por la tarde y no terminaba demasiado de noche.

Ese día no hicimos nada más. Fuimos a descansar, ya que a la mañana siguiente tocaba madrugar bastante para iniciar la ruta en coche por Georgia. Por delante muchos kilómetros, muchos destinos para conocer.

Mapa de localización


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