miércoles, mayo 02, 2018

Paracas: islas Ballestas y Reserva Nacional

Dejamos Lima durante dos semanas y continuamos nuestra ruta por Perú. El siguiente destino fue Paracas, con las islas Ballestas y la Reserva Nacional como puntos obligatorios. El tiempo lo teníamos justo, ya que la excursión empieza muy temprano y casi no hay margen. Por ello tuvimos que salir de la capital peruana a las 4 de la mañana en autobús. Un trayecto que dura algo más de 3 horas.

Reserva Nacional de Paracas


De Lima a Paracas


El motivo de salir tan temprano es porque solo hay dos horarios para realizar la excursión de las islas Ballestas: las 8 y las 10 de la mañana. Por tanto, no queda otra que coger algún autobús que salga de Lima dirección Paracas sobre las 4 de la mañana. Nosotros fuimos con Cruz del Sur, como todos los trayectos de este viaje. Nos costó 14€.

Siempre hay que llegar un rato antes de que salga el bus para meter el equipaje. Hay que hacer una especie de check-in tipo aeropuerto. Nos levantamos algo antes de las 3 de la madrugada y fuimos hasta la estación de bus de la avenida Javier Prado, donde Cruz del Sur tiene la terminal. Hasta aquí, desde el hotel, fuimos en Uber.

Esta compañía está bastante bien. Indican en el billete que se llegue con al menos media hora de antelación al aeropuerto. Tampoco hace falta llegar tan pronto, ya que el proceso de guardar equipajes es rápido. Pero bueno, mejor no jugársela tampoco. Siempre suelen dar algo de comida y bebida y los asientos son bastante cómodos. Son autobuses de dos plantas.

De Lima a Paracas tardamos algo más de 3 horas. Estaba previsto que llegásemos sobre las 07:20h y a las 8 de la mañana salía la excursión a las islas Ballestas. Todo un poco justo, por eso reservamos esa excursión por Internet y nos aseguramos de que fuera alguien a la estación a por nosotros y no hubiera problemas de horarios.

El autobús fue por un tramo de la Panamericana, la famosa carretera que recorre prácticamente América del Sur por la costa oeste. El paisaje bastante desértico, típico de esta zona de Perú. Poco a poco fue saliendo el sol y pudimos observar el entorno por la ventana.

Una vez llegamos a la ciudad, esperamos un momento para que nos dieran el equipaje y salimos. Allí estaba esperándonos el responsable de la empresa con la que reservamos la excursión a las islas Ballestas y con la que posteriormente también hicimos la de la Reserva Nacional de Paracas.

Excursión a las islas Ballestas


Como he mencionado, la excursión a las islas Ballestas la reservamos antes por Internet. Fue una de las pocas cosas que así lo hicimos. El motivo era por tiempo. Si llegamos a las 07:20h, con suerte, y queremos reservar algo para las 8… seguro que no hay problemas, pero mejor llevarlo y evitar que esté lleno o cualquier cosa. 

Parte de las islas Ballestas

Lo reservamos con la empresa Emotion Tour Perú. Muy buena experiencia con ellos. Profesionales y además tuvieron algunos detalles buenos con nosotros. Con ellos mismos contratamos la excursión para ese mismo día ir a la Reserva Nacional de Paracas, que eso sí lo hicimos allí.

Nos costó 21€ clavados por cabeza. No entraban las tasas para las islas Ballestas que eran 10 soles (2,5€) de entrada a la reserva (nosotros compramos un combinado para poder entrar también en la Reserva Nacional y si mal no recuerdo los dos tickets costaron 17 soles) y otros 5 soles de tasa de embarque. Tengo que decir que los 21€ no es para nada barato. Es más, es muy caro. Pero eso es algo que sabíamos y es lo que tiene reservar por Internet.

Quienes quieran ahorrar más dinero, simplemente pueden ir al muelle El Chaco, de donde se sale, un rato antes de las 8 o las 10 de la mañana (los dos turnos que hay) y comprarlo allí. Sino, también hay muchas agencias turísticas donde se puede comprar por bastante menos en el propio lugar. Nos costó unos 80 soles y allí perfectamente se puede sacar por 30 o así.

Mi consejo es que, si se puede, no se contrate antes por Internet. Pero claro, en nuestro caso no teníamos alojamiento donde dejar el equipaje, llegábamos con el tiempo justo a la estación que se encuentra algo alejada de donde salen las embarcaciones y al final la mejor opción era contratar algo y salvar esos problemas.

La excursión a las islas Ballestas dura 2 horas. Además de las propias islas, también pasamos por el famoso Candelabro. Es un recorrido muy interesante y donde se pueden ver multitud de aves. Merece la pena y no me extraña que sea uno de los lugares más populares con el turismo en Perú.

El Candelabro de Paracas es un geoglifo muy conocido. Uno de esos misterios que guarda el país. Se calcula que tiene unos 2.500 años de antigüedad y mide 180 metros de largo. Tiene ciertas diferencias respecto a las líneas de Nazca, como que está hecho en una colina y que las líneas son más marcadas, más profundas (entre 1,2 y 3,2 metros), para evitar que se borren. El terreno aquí es muy diferente, ya que corre más viento. 

El Candelabro de Paracas, uno de los enigmas de Perú

Su significado hoy en día sigue siendo un misterio. Nadie sabe exactamente qué es lo que dibujaron y para qué. La antigüedad también es una incógnita, pero lo más extendido es que tiene eso, unos 2.500 años. Aquí hicimos una pequeña parada y el guía nos contó la historia de este lugar, lo que se cree al menos.

Continuamos unos 25 minutos navegando y llegamos a las islas. Este lugar es muy conocido por el guano, una sustancia generada por la gran acumulación de excrementos de aves guaneras. Su valor económico es bastante importante y se utiliza como fertilizante. Perú lo exporta a todas partes. A estas islas vienen trabajadores a recolectar el guano cada siete años. 

Las islas Ballestas

Pero lo que más destaca de las islas Ballestas son las aves. Hay muchos tipos de aves. Podemos ver pingüinos de Humboldt, una especie mucho más pequeña y que habita en esta zona pese a que aquí nunca hace frío. También hay leones marinos, focas, pelícanos, cormoranes guanay, etc. 

Algunos ejemplos de fauna que nos podemos encontrar en las islas

Hay una gran cantidad de islas pequeñas y podemos ver túneles y grandes agujeros que ha ido formando el viento y el golpeo de las olas durante milenios.

La embarcación se acerca lo máximo posible a la orilla, pero siempre manteniendo una distancia prudencial. Este lugar está muy protegido y nadie puede acceder a las islas sin permiso. El guía va indicando dónde hay animales y explicando algunas curiosidades. Más o menos estamos unos 30 minutos hasta que volvemos.

Consejos para hacer la excursión a las islas Ballestas


El primer consejo está relacionado con el precio, como he mencionado antes. Si vamos a hacer noche en Paracas, no tengo prisa ni problemas horarios, lo mejor es ir al muelle y comprar allí los boletos. Es lo más barato. Si por el contrario estamos justos de tiempo, como fue nuestro caso, pues hay que tirar de alguna agencia de viajes. La diferencia de precio puede ser más del doble.

También hay que tener en cuenta que las excursiones solo salen a las 8 y las 10 de la mañana. Más aún en el caso de las 8, puede hacer bastante fresco. Igual en la ciudad estamos perfectos en pantalones y mangas cortas, pero una vez la embarcación entra a mar abierto, el aire y el frío se pueden notar mucho. Mi recomendación es llevar alguna chaqueta o cortavientos

Embarcación en la que fuimos a las islas Ballestas

Hay algunos viajeros que tienen problemas cuando se montan en este tipo de embarcación. El guía nos dijo que mucha gente vomita por el movimiento del agua. Recomiendan no comer antes o si se hace que sea poco. No es bueno ir con el estómago vacío, porque nunca se sabe si nos va a sentar mal el trayecto y son dos horas en las que no disfrutaríamos por haber comido más de la cuenta antes.

Hay que llevar gorra y protección solar. Esto se aplica a cualquier zona de por aquí, ya que hace mucho calor, prácticamente todo es desierto y no es bueno pasar varias horas sin sombra.

Mi consejo es que si se puede, se haga la excursión de las 8 de la mañana. Creo que así se aprovecha mucho mejor el día para poder hacer posteriormente el recorrido por la Reserva Nacional de Paracas, como fue nuestro caso, o simplemente desayunar tranquilo con más tiempo.

Reserva Nacional de Paracas


Terminamos la excursión a las 10 de la mañana y a las 11 teníamos contratada la excursión a la Reserva Nacional de Paracas. La reservamos con la empresa Emotion Tour Perú, aunque a mucho mejor precio que hacerlo por Internet. Antes de ir aprovechamos para desayunar algo junto al muelle. Hay muchos bares y restaurantes. Es una zona totalmente orientada al turismo.

De vuelta a la oficina de la agencia turística, rápidamente llegó un autobús a por nosotros y pusimos rumbo a la Reserva Nacional de Paracas. Es otra de las excursiones muy recomendables para hacer en esta parte de Perú. A mí personalmente me gustó todo el entorno natural de este lugar.

La primera parada fue al Centro de Interpretación de la Reserva Nacional de Paracas. El guía nos hizo una primera introducción a este lugar con buenas explicaciones. Sin embargo lo que es el centro de interpretación en sí no es gran cosa. Podemos ver ilustraciones de animales que hay por aquí, explicaciones sobre el terreno, etc. Pero todo algo simple.

No pudimos ver flamencos, ya que no era la época. Pero según nos explicaron, justo allí se podían ver muchos durante algunos meses del año. Nos hablaron también del tema de la lluvia, que allí es muy, muy escasa. Pese a estar al lado del mar, la corriente fría empuja las nubes muy adentro y eso hace que no se acumulen en la zona costera de Perú y sea un desierto, mientras que el agua va al interior y a las zonas montañosas.

Aquí caen de 10 a 15 litros por años, según nos explicaron. Caso aparte es cuando se produce el fenómeno de El Niño, cada 18 o 20 años, y produce grandes inundaciones y problemas graves. También está el fenómeno conocido como La Niña, que pasa cada 8 años, y también trae lluvias pero más moderadas y esto sí es beneficioso.

De aquí fuimos a ver diferentes lugares de la Reserva Nacional. Todo esto forma parte del desierto de Atacama, el más seco del mundo. Por ello contrasta mucho estar al lado del mar y mirar al otro lado y ver todo desértico.

Fuimos a ver la Catedral, una curiosa formación rocosa que ha sido siempre uno de los emblemas peruanos. Pero esto ya no se puede ver, o al menos no como antes. El 15 de agosto de 2007 hubo un fortísimo terremoto de 7,9 grados y su estructura se desplomó. Ahora únicamente se ve parte de la enorme roca. 

La Catedral, uno de los iconos de la Reserva Nacional de Paracas

Posteriormente visitamos la conocida playa roja de Lagunillas. Este lugar es muy bonito y sobre todo diferente. Según nos contó el guía, solamente hay 5 playas rojas en el mundo: 2 en Grecia, 1 en Marruecos y Hawái y esta, en la Reserva Nacional de Paracas. 

La famosa playa roja de Lagunillas, en Perú

El motivo de este color rojizo es por la actividad volcánica con el paso de miles de años. Eso fue creando una arcilla entre rojo y naranja y dio lugar a la arena que vemos hoy en día. Es increíble la tonalidad que podemos ver en este lugar. Por un lado el azul intenso del mar, luego la arena rojiza y, por último, el amarillo de la arena del desierto.

Hicimos una parada en una playa cercana donde hay restaurantes para los turistas y está así bien preparada. El lugar, muy bonito. No encontramos mejor momento para probar el famoso ceviche peruano que junto al mar.

Y eso hicimos. Fuimos a un restaurante de los 5 o 6 que hay por allí, que nos recomendó el guía. Se llama El Che. Los precios, claro, mucho más caros que en Lima o en cualquier sitio menos turístico. Pero estábamos en plena Reserva Nacional. Aun así, ceviche y cerveza cusqueña, 36 soles (9 euros).

Ceviche de pulpo peruano 

El ceviche
(que también está permitido escribir cebiche), para quien no lo conozca, es un plato típico de América del Sur y muy famoso en Perú. Consiste básicamente en marinar el pescado o marisco (lo hacen de cualquier tipo o incluso mixto) y especialmente aliñado con cítricos (limón, naranja, etc). Siempre, al menos lo que vimos durante el viaje, lleva cebolla. También suele llevar patata o yuca, así como maíz.

Con esto pusimos punto y final a nuestra visita por la Reserva Nacional de Paracas. El tour dura 4 horas. Empezamos a las 11 y a las 15:00h estábamos de vuelta. Son bastante puntuales y estrictos con los tiempos, algo que es muy importante, ya que muchos turistas, como era nuestro caso, tienen que coger un autobús esa misma tarde para continuar su viaje. Todo el recorrido, por cierto, se hace por carreteras y caminos (no en muy buen estado) dentro del desierto. Muy bonitos paisajes.

Consejos para visitar la Reserva Nacional de Paracas


Se puede reservar tanto por Internet, como en cualquier agencia turística en Paracas. Mi consejo es que no se haga por Internet, ya que hay muchas y allí en la ciudad sale más barato con total seguridad. También se puede ir por cuenta propia, pero en este caso es muy complicado y poco recomendable. Habría que alquilar una bici o tener coche o moto. No suele ser lo normal y en caso de ir en bici hay que tener en cuenta que hace mucho calor, es pleno desierto y las distancias no son cortas.

Consejo importante es, una vez más, llevar gorra y protección solar. El sol golpea muy fuerte, más aún en esta excursión que lo normal es que la hagamos a medio día. También es vital llevar botella de agua.

Durante la ruta se hace una parada para comer en una playa. Es aconsejable llevarse bañador y toalla si queremos bañarnos en el mar. Eso sí, hay que tener en cuenta que la parada es algo corta y o bien se aprovecha para comer tranquilo o para bañarse. Las dos cosas serían complicadas. 

Desierto en los alrededores de Paracas


De Paracas a Ica


Llegamos nuevamente a Paracas y teníamos por delante casi 3 horas hasta que salía nuestro autobús dirección a Ica. Amablemente los de la agencia turística nos permitieron que nuestro equipaje siguiera ahí un rato más. Nosotros fuimos a un bar junto a la costa para hacer tiempo. Después de eso, desde la agencia, amablemente una vez más, llamaron a una furgoneta para que nos llevara gratuitamente a la estación de autobuses. No estaba muy lejos, pero la verdad que con el calor que hacía, se agradece.

El viaje de Paracas a Ica lo hicimos con Cruz del Sur y nos costó apenas 8 soles (2 euros). Salía a las 17:40 y llegaba a Ica a las 19:15h. Eso sí, en esta ocasión no fue puntual. Estuvimos en la estación con tiempo, pero no salimos hasta 18:20h, 40 minutos después. El autobús prácticamente iba vacío.

Y llegamos a Ica, donde íbamos a pasar solamente esa noche para hacer una excursión muy completa e interesante al día siguiente. Fueron unas horas muy completas por esta bonita ciudad peruana.

Lo primero que hicimos fue ir al hostal donde nos alojábamos cerca de la plaza de Armas. Estaba muy bien situado, aunque tampoco fue el mejor en el que nos quedamos. Pero no estaba mal, tenía lo básico y no se podía pedir más por el precio que pagamos.

Ese día, o esas horas antes de irnos a dormir, las dedicamos básicamente a dar una vuelta por las calles del centro y buscar algún sitio para comer. Terminamos cenando en un restaurante junto a la plaza principal. No era demasiado peruano, aunque no comimos mal.

Sin mucho más nos fuimos a descansar. Había sido un día bastante duro desde antes de las 3 de la madrugada que nos levantamos y sin parar por Paracas. Todavía quedaba muchísimo viaje por delante.

Mapa de localización


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