viernes, mayo 25, 2018

Arequipa: día visitando la Ciudad Blanca del sur de Perú

Después de un largo viaje en autobús nocturno desde Nazca llegamos a Arequipa. Esta es una de las ciudades más visitadas y bonitas del sur de Perú. Está cerca del Cañón del Colca, una zona muy turística, aunque nosotros nos centramos únicamente en conocer la ciudad. Fue nuestro primer contacto con el mal de altura y encima de la peor manera: sin apenas descansar esa noche.

Plaza de Armas y catedral de Arequipa
La Plaza de Armas y catedral de Arequipa

Completo día por Arequipa


Llegamos sobre las 7 de la estación Cruz del Sur de Arequipa. La idea era ir a dejar las cosas al hostal, desayunar y empezar a conocer la ciudad, ya que teníamos únicamente ese día y la mañana siguiente. Por tanto lo primero que hicimos fue salir fuera a buscar la manera de movernos.

Rápidamente nos ofrecieron muchos taxis. Esta es una manera muy aconsejable de moverse por Arequipa, ya que es barato y la estación está bastante alejada del centro. Hay dos tipos de taxis, básicamente. Uno son los coches normales, grandes y con un maletero aceptable; otros son taxis muy pequeños, prácticamente sin maletero. Los segundos, lógicamente, son más baratos. Nosotros no necesitábamos nada amplio y cogimos un taxi de estos pequeños y nos llevó por 7 soles (algo más de 1 euro y medio) al hostal.

El problema es que todavía era muy temprano. Llamamos a la puerta pero nadie respondía. Seguramente estuvieran durmiendo aún. Fuimos a ver si había algo abierto para desayunar, pero no había gran cosa. Un local nos recomendó una calle con muchos restaurantes y aquí sí encontramos una cafetería abierta.

Desayunamos e hicimos un poco de tiempo y volvimos hacia el hostal. Esta vez ya sí estaba abierto. Nos hospedamos en el hostal Home Sweet Home. Estaba bastante bien situado, a pocas calles de la Plaza de Armas, económico y habitaciones amplias y en buen estado. 

Monasterio de Santa Catalina


Después de asentarnos un poco, salimos a conocer Arequipa, la que conocen también como la Ciudad Blanca. La primera visita fue al Monasterio de Santa Catalina. Como curiosidad, lo que en España se conoce como convento, allí es monasterio; lo que aquí se conoce como monasterio, en Perú lo llaman convento.

Por el camino hicimos una breve parada en el convento de San Francisco. No entramos dentro, únicamente vimos la bonita plaza que hay junto al edificio y el templo por fuera.

A pocos metros está el Monasterio de Santa Catalina. Es uno de los monumentos más visitados de Arequipa. Por dentro es bastante más amplio de lo que podamos imaginar. En total son 20.000 kilómetros cuadrados. La entrada es bastante cara para lo que es Perú y el resto de lugares que podemos visitar: 40 soles (10 euros). Pero sí, merece la pena. Abre todos los días de 09:00 a 17:00h y los martes y miércoles se amplía el horario hasta las 20:00h.

Monasterio de Santa Catalina, un icono en Arequipa

Dentro es como si estuviéramos en una pequeña ciudad, una ciudadela donde utilizan materiales típicos de esta zona peruana para su arquitectura, como el sillar blanco. Podemos ver los diferentes espacios donde vivían las monjas. Muy bonitos los patios y las callejuelas con colores llamativos.

Es considerado como el único convento en el mundo dentro de una ciudad, que a su vez está dentro de otra ciudad. Fue fundado en el 1579 y dispone de una gran colección de cuadros de pinturas de la época colonial.

Calle en el interior del Monasterio de Santa Catalina

En algún momento de la visita, al menos en mi caso personal, empecé a notar un poco los síntomas de la altitud, y eso que estábamos solo a 2.400 metros. Ligero cansancio, principalmente, provocado por la falta de sueño del día anterior y también el calor que hacía ese día. En otro artículo hablaré de consejos para el mal de altura. 

La Plaza de Armas de Arequipa


Tras visitar el Monasterio de Santa Catalina bajamos una calle dirección a la Plaza de Armas, el lugar más importante tanto para locales como visitantes. Aquí está la catedral, así como otros edificios de gran importancia. Pero antes de llegar aquí, por el camino, probamos el primer queso helado, un producto muy típico en Arequipa. Cuesta entre 2 y 3 soles el tamaño pequeño. Normalmente 2,5. Suele llevar canela, vainilla, coco y queso.

Queso helado en Arequipa
Queso helado, un producto muy típico en Arequipa

Después de probar el queso helado arequipeño llegamos a la Plaza de Armas. En mi opinión, lo más bonito de Arequipa. Es muy grande y destaca sobre todo su catedral. Por cierto, este templo religioso tiene unos horarios algo limitados: abre de 07:00 a 11:30h y de 17:00 a 19:30h de lunes a sábados. Los domingos de 07:00 a 13:00h y de 17:00 a 19:00h. La entrada es gratuita. Hay que tener en cuenta que no dejan entrar en pantalón corto.

No entramos en la catedral hasta por la tarde, ya que había pasado la hora de cierre. Aprovechamos para conocer un poco la plaza principal, echar algunas fotos y continuar nuestra visita por Arequipa.

La catedral de Arequipa

Yanahuara y comida arequipeña


El siguiente punto fue el mirador de Yanahuara. Está algo alejado del centro, por lo que hay una buena caminata de unos 3km. Lo peor es que hay tramos de ciertas subidas que en situaciones normales no pasa nada, pero a esa altitud ya se iba notando el cansancio y un ligero dolor de cabeza.

El mirador de Yanahuara es uno de los lugares más interesantes para visitar. Está dentro del barrio de Yanahuara y es una zona tranquila, residencial, con algunos rincones bonitos como el Callejón de la Casa Encantada. El mirador en sí mismo la verdad que no es gran cosa y las vistas no son muy buenas, pero sí hay una especie de arco al lado y una iglesia bonita.

Iglesia de Yanahuara

Ya era hora de comer y buscábamos una picantería. Es así como llaman a los restaurantes típicos en Arequipa. Su nombre viene de que la especialidad suele ser la comida picante. La comida arequipeña la verdad es que es muy variada y por todo el país nos encontramos restaurantes que pone “cocina arequipeña”. Pero claro, no hay mejor lugar para comer algo típico que donde realmente es el lugar.

En mi caso pedí un plato de chicharrón (cerdo), pimiento relleno de carne y verduras (esto estaba bastante picante) y una especie de tortilla de patatas pero diferente. Estuvo bastante bien y todo muy buen precio. Picantería Ocopa se llama el sitio. Tiene un bonito patio interior. Está en la plaza de Yanahuara.

Comida típica arequipeña
Comida típica arequipeña

Al salir fuimos al otro lado de la plaza y probamos otro queso helado. Quedamos con la vendedora en que lo íbamos a comprar después de comer y cumplimos con nuestra palabra. Para mi gusto, mejor que el que probé cerca de la Plaza de Armas un rato antes.

De vuelta al centro, esta vez sí noté bastante más el mal de altura. Seguramente porque no cumplí con las recomendaciones básicas: dormir bien, estar descansado, no comer mucho y evitar la carne, beber mucha agua. Quizás sólo cumplí el beber bastante agua, pero aun así hacía mucho calor.

De camino notaba como si estuviera constantemente subiendo una cuesta. No era algo extremo, pero se notaba. También un ligero dolor de cabeza. Fuimos a descansar un rato al hostal antes de visitar otros lugares. 

Catedral de Arequipa y Plaza de Armas de noche


Después de estar un rato en el hostal, fuimos a visitar la catedral de Arequipa, que estaba cerrada por la mañana. Su entrada, como he mencionado, es gratuita. Eso sí, solamente me dejaron entrar a mí que casualmente para esa tarde me puse un pantalón largo. Desconocíamos que no dejaban entrar en pantalones cortos. Por dentro no es gran cosa, la verdad.

Interior de la catedral de Arequipa

La Plaza de Armas cambia bastante del día a la noche. Recomiendo visitarla en ambos momentos.

Plaza de Armas de Arequipa de noche
Plaza de Armas de Arequipa de noche

Posteriormente decidimos perdernos un poco por las calles de alrededor. Vimos alguna iglesia bonita y nos topamos con alguna procesión de Semana Santa. Era complicado caminar por algunas calles por eso.

Acabamos en el mercado de San Camilo. Este lugar quizás no entre mucho en guías turísticas, pero lo recomiendo visitar. Fuimos por la tarde, cuando en teoría hay bastante menos movimiento y menos puestos abiertos. Aun así mereció la pena. Vimos un montón de puestos vendiendo productos locales, muchísimos tipos de patata, verduras de todas clases, frutas… Está bien para dar una vuelta e incluso comprar algo para comer.

Mercado de San Camilo, lleno de productos típicos de Perú

Ese día por la noche jugaba Perú nuevamente un partido de fútbol amistoso. Los bares y restaurantes estaban llenos de locales viendo el partido. Nosotros decidimos subir a una terraza para ver la Plaza de Armas desde arriba y tomar algo fresco. Estuvimos un rato hasta que empezó a entrar hambre y buscamos un sitio para comer.

Nuestra opción para esa noche era ir a La Lucha, una sandwichería muy conocida en Perú. Lo vi que lo recomendaron algunos viajeros y decidimos probar. No sé si será algo habitual, pero al menos cuando entramos en la de Arequipa a esa hora ya no quedaba prácticamente nada para comer. Por tanto tuvimos que improvisar y buscar otro lugar.

Al final acabamos en un restaurante de pasta cerca del hostal. La pasta, por cierto, dicen que es buena para el mal de altura. Comimos, compramos agua para llevar al hostal, y a descansar. Había sido un día bastante intenso después de todo el viaje en bus por la noche sin apenas dormir. A la mañana siguiente todavía teníamos unas horas por esta ciudad peruana antes de partir hasta nuestro siguiente destino.

Lugares para visitar en Arequipa


No hay comentarios:

Publicar un comentario