lunes, marzo 05, 2018

Ruta de una semana por Islandia en invierno

Si hablamos de naturaleza, de mezcla de paisajes, hielo, fuego, aparece el nombre de Islandia. Es uno de los países que está creciendo a un mayor ritmo en cuanto a recepción de turistas en los últimos años. No es para menos. Es uno de los destinos que más tiene para ofrecer a quien lo visite. Hay, básicamente, dos formas de visitar este país: en los meses cálidos y en los fríos. En nuestro caso hicimos una ruta de una semana por Islandia en invierno. Esto tiene sus limitaciones, claro.

Ruta de una semana en Islandia en invierno

Ruta de una semana por el sur de Islanda


Una ruta por el país en verano ofrece paisajes muy distintos. Es un contraste evidente. En otros artículos hablaremos de las diferencias reales que podemos encontrarnos en las diferentes épocas del año y algunos consejos.

Hicimos una ruta por el sur de Islandia de 7 días. Era el tiempo que decidimos ir en esta ocasión a este país del norte de Europa. Un itinerario muy popular y que hace mucha gente es dar la vuelta entera a la isla. Es lo ideal, claro. Sin embargo en invierno esto puede ser muy arriesgado, salvo que tengas muchísimos días.

Esto es así ya que la zona norte y este son menos accesibles. Esto significa que si cae una tormenta de nieve es más normal que corten carreteras. También es más complicado llegar a algunos lugares interesantes porque las carreteras son peores. En verano esto no suele ser una limitación. Por tanto decidimos ir a lo seguro, más aún teniendo en cuenta la época y el tiempo que disponíamos.

Hicimos un recorrido, por tanto, hacia el este, pero sin dar la vuelta. Partimos de Reikiavik, la capital, y el destino más alejado fue Höfn, a unos 450km hacia el este. Vimos los principales puntos turísticos del sur de Islandia, así como alguna sorpresa más por el camino. Porque siempre, es inevitable, nos vamos a encontrar otros lugares que no llevábamos en mente y que querremos pararnos a ver. Islandia es así.

Coche de alquiler con el que recorrimos el sur de Islandia en invierno

Transporte en Islandia en invierno


Todo esto lo hicimos en coche. Es muy importante alquilar un coche en Islandia. En nuestro caso fue un 4x4, recomendable en cualquier época del año, pero más todavía en invierno. El viento, la nieve y el estado de algunas carreteras hacen que sea muy aconsejable contar con un vehículo adecuado.

El transporte público por la isla es muy, muy limitado. Hay que tener en cuenta que pasamos cientos de kilómetros sin encontrar un solo pueblo. Alguna granja aislada por el camino y poco más. Hay autobuses, claro, pero la frecuencia hace que sea casi inadaptable para los turistas. Sí existe la posibilidad de realizar tours organizados desde la capital, pero esto limita mucho el poder ir a otras zonas más alejadas.

Una cosa clave y que hay que tener en cuenta a la hora de realizar una ruta de una semana por Islandia en invierno es que se nos pueden romper los planes. Esto es así. En un momento hace un sol espléndido y en pocas horas cae una tormenta de nieve brutal que cierran las carreteras, suspenden actividades, etc. A la hora de planificar esto hay que tenerlo siempre presente y aprovechar todo lo que podamos los buenos días.

Esta fue la ruta de 7 días por el sur de Islandia que planificamos. Eso sí, sufrió alguna modificación. Ya hablaremos en futuros artículos de cada día de forma más completa. En definitiva es un país muy imprevisible y eso hay que tenerlo en cuenta.

Día 1: llegada y visita a Reikiavik


El horario de vuelo fue perfecto. Salimos de Madrid muy temprano a las 07:00h y llegamos a buena hora a Islandia. Eso sí, el aeropuerto internacional está en Keflavik, una ciudad a casi una hora de Reikiavik. Nosotros alquilamos el coche en el aeropuerto.

Para ese día la idea era conocer Reikiavik. Es una ciudad muy bonita, con estampas muy diferentes según la época del año. Esas primeras horas las pasamos adaptándonos un poco al país.

La capital de Islandia es una ciudad pequeña, muy accesible a pie y con zonas turísticas muy próximas. Lugares que no podemos perdernos y que son de visita obligada: la iglesia de Hallgrímskirkja, que es la famosa que parece una nave espacial y que vemos en muchas fotos, el lago Tjörn, congelado en invierno y por donde se puede pasar por encima, el Ayuntamiento, la catedral Dómkirkjan, la ópera, la calle Laugaveugr, que es una de las principales y donde se concentran bares y restaurantes, y pasear por la zona norte de la ciudad, donde está la escultura del viajero del Sol.

Básicamente el plan para ese día era ver todos esos lugares, entrar en algún supermercado para comprar algunas cosas y poco más.

Iglesia de Hallgrímskirkja, un icono de Reikiavik

Día 2: Círculo Dorado y noche en Hella


El segundo día iba a ser mucho más intenso. La idea era conocer el Círculo Dorado, donde se encuentran algunos lugares muy famosos como el Parque Nacional de Thingvellir (donde se separan las placas tectónicas y donde se encuentra el antiguo parlamento vikingo), cascada de Öxarárfoss, la zona geotermal de géiseres o la cascada de Gullfoss, que es una de las más importantes.

También teníamos previsto una visita a la cascada de Faxi, así como a la bonita catedral de Skáholt, que caía de camino, y el cráter de Kerid.

Esa noche la pasamos en Hella, ciudad de la que partimos al día siguiente nuestro camino hacia el este.

Parque Nacional de Thingvellir

Día 3: cascadas, avión abandonado y primer contacto glaciar


El tercer día fue muy completo. La idea era aprovechar el máximo posible las horas de luz. Por ello salimos muy temprano por la mañana para llegar al primer destino con los primeros rayos.

Este primer destino fueron las cascadas de Seljalandfoss y Gljúfrablúi (están al lado). Posteriormente una parada para ver de lejos el volcán Eyjafjallajökull, el famoso que entró en erupción hace pocos años.

Seguimos hacia el este con parada en la cascada de Skogafoss, una de las más impresionantes del sur de Islandia. No puede faltar en una ruta de 7 días por el país.

Posteriormente teníamos en nuestro itinerario visitar la lengua de glaciar Solheimajokull. Este fue nuestro primer contacto con el mayor glaciar de Europa. Muy cerca está el avión abandonado, aunque hay que dejar el coche en la carretera y andar unos 4km.

Para cerrar el día fuimos al cabo Dyrhólaey, desde donde hay unas magníficas vistas, y a la famosa playa de basalto de Reynisfjara. Dormimos en Vík í Mýrdal. Esta es una pequeña localidad muy popular para los turistas. Está en una zona donde muchos la eligen como base.

Cascada de Seljalandsfoss, en invierno

Día 4: cascada de Svartifoss, laguna de Jökulsarlon y Höfn


En nuestro cuarto día por la ruta de una semana por Islandia en invierno continuamos hacia el este. Lo primero que nos encontramos nada más salir de Vík fue Myrdalsandur. Se trata de una zona con amplios campos de lava. Mucho contraste con zonas desérticas y también espacios repletos de musgo que han ido comiendo las rocas.

Seguido en nuestro itinerario estaba marcada una parada en Laufskalavarda. Esto no es más que un lugar que se ha hecho muy popular por los turistas. Es un espacio donde comenzaron a hacer montículos con piedras. Hoy hay muchos. Incluso las autoridades islandesas traen de vez en cuando piedras en camiones para que los viajeros puedan coger y colocar.

Otra visita muy interesante por esta zona es al cañón de Fjadrargljufur. Por aquí está el mayor campo de lava del mundo. Muy cerca está la cascada doble de Systrafoss.

Pero uno de los puntos más importantes para ese día era visitar la cascada de Svartifoss. Es una de las más famosas del país. Una visita obligada para una ruta de 7 días por el sur de Islandia. La peculiaridad son las columnas de basalto que la rodea. La ruta hasta allí es realmente bonita, con una estampa en invierno que le da un toque diferente.

Muy cerca de aquí está la lengua de glaciar Svínafellsjökull. Es uno de los contactos más cercanos que podemos tener. Si hay suerte y toca un día soleado, la intensidad del color azul es espectacular. Hay que salirse un poco de ruta por una carretera secundaria. Merece mucho la pena.

Posteriormente en nuestra ruta estaba marcada la laguna Fjallsárlón, para hacer una pequeña parada, y finalizar en la laguna de Jökulsarlon, uno de los puntos más visitados de Islandia. También la playa cercana, con bloques de hielo flotando.

De aquí fuimos a Höfn, donde pasamos las dos siguientes noches y sería nuestro punto base.

Laguna glaciar de Jökulsarlon, imprescindible en Islandia

Día 5: excursión a la cueva de hielo de Vatnajökull


El día 5 iba a ser más tranquilo. Teníamos una excursión programada para visitar la cueva de hielo de Vatnajökull y andar por encima del glaciar con la empresa Extreme Iceland. No es algo barato. Sin embargo en el mundo, según pude informarme, solamente podemos entrar en una cueva de hielo en Nueva Zelanda, Alaska e Islandia. Además únicamente se puede unos meses al año, de octubre a marzo, y siempre que el clima esté bien.

Ese día volvimos a dormir en Höfn.

Día 6: largo viaje de Höfn a Borgarnes


Este día era el de regreso hacia el oeste. Dejamos Höfn muy temprano y la idea era llegar no demasiado tarde a Borgarnes, una ciudad a una hora al norte de Reikiavik.

El recorrido era el inverso al que hicimos los días anteriores, pero prácticamente sin pararnos. Solamente íbamos a hacerlo en aquellos lugares que no nos diera tiempo a ver los días atrás, así como darnos un baño en la piscina natural de Seljavallalaug, entre otras cosas.

Piscina natural de Seljavallalaug


Día 7: cascadas de Glanny, Glymur, Krýsuvík y Blue Lagoon


El último día del viaje iba a ser bastante intenso. Dormíamos en Borgarnes, ciudad al norte de la capital, y teníamos entrada para el Blue Lagoon a las 15:00h. Teníamos previsto ver algunos lugares como las cascadas de Glanni, la de Glymur, que es una de las más altas del país, así como la zona geotermal de Krýsuvík y el puente entre dos continentes.

Para finalizar el día teníamos entrada en Blue Lagoon, un lugar muy, muy famoso de Islandia. Esto forma parte de cualquier ruta por el país, ya sea de una semana, un mes o de sólo dos días.

Esa noche la pasamos en Keflavik, aprovechando que estaba cerca del aeropuerto.

Blue Lagoon, un lugar muy visitado en invierno y cualquier época

Día 8: vuelto de vuelta


Temprano partía nuestro vuelo de vuelta a Madrid.

En definitiva esta era, a groso modo, la ruta que teníamos prevista de una semana por el sur de Islandia en invierno. Como he mencionado, hubo cambios. Algunos obligados. De eso iremos hablando en los próximos artículos.

Llegamos un sábado y nos fuimos el sábado siguiente. Un total de 7 noches. Para la ruta que teníamos en mente, tiempo más que suficiente. Pero este país es muy imprevisible y estamos expuestos constantemente al tema de la climatología.

Alojamiento en Islandia


Todo lo llevábamos cogido desde España, con semanas de antelación. En épocas de temporada alta esto es muy importante. Es cierto que el hecho de ir en coche puede hacer que veamos sobre la marcha que es mejor dormir en otra ciudad. Sin embargo los precios no son baratos, la oferta no es muy amplia y la demanda cada vez es mayor.

Nosotros no quisimos jugárnosla y reservamos todo de antemano, como solemos hacer siempre. La media salió en unos 35€ por persona y noche. Está claro que no es un país barato, pero el alojamiento hay que decir que es de bastante calidad. Suelen ser edificios nuevos, muy bien equipados, limpios y con bastantes servicios añadidos.

Vuelo


Lo cogimos unos tres meses antes. La compañía fue Norwegian, que al menos hoy en día solo vuela unos meses (de octubre a abril si no me equivoco) desde Madrid. No lo hace todos los días, además. Únicamente vuela martes y sábados. Esto hace que nuestra ruta pueda estar limitada.

Nos costó unos 160€ ida y vuelta. No es barato, pero bastante accesible para los precios normales que suele haber para ir a este país. En verano suele ser bastante más caro.

Vídeo resumen del viaje



Ruta realizada:


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