lunes, marzo 12, 2018

Reikiavik: primer contacto con Islandia en invierno visitando la capital

Iniciamos nuestra ruta de una semana por Islandia. Por delante 7 días donde vimos increíbles lugares naturales, zonas imposibles de encontrarse en otras zonas de Europa, mucha nieve, agua, también ventisca y muchas horas en la carretera. Porque así, con un coche, es la mejor forma de recorrer este bonito país. La primera parada fue su capital, Reikiavik, donde tuvimos un primer contacto.

Volamos desde Madrid con la compañía Norwegian a las 07:10h. Muy temprano, pero perfecto para este tipo de viajes en los que cada hora cuenta y siempre es bueno llegar al destino con todo el día por delante. Cada vez son más las compañías aéreas que vuelan hacia Islandia. Una de ellas es esta Low Cost noruega y la verdad que las veces que la hemos cogido, ningún problema. Incluso tienen Wi-Fi gratuito que hace que se haga más corto un viaje de algo más de 4 horas.

Entrada al hostal de Reikiavik, donde iniciamos la ruta por Islandia

Llegada a Reikiavik


Llegamos al aeropuerto de Keflavik, que está a una hora más o menos en coche al sur de Reikiavik. En un artículo anterior explicamos qué opciones podemos encontrar para ir. En nuestro caso alquilamos un coche. Supuestamente iba a ir alguien de la compañía (una local islandesa) a recibirnos al aeropuerto. La cosa es que allí no apareció nadie.

No sabemos cuál fue el motivo. Pero bastó con mandarles un e-mail (después de esperar cerca de media hora y buscar por allí) para que nos dijera que en 15 minutos iba. Así fue, unos 20 minutos después llegó un empleado de la compañía con las llaves del coche, papeles para firmar, etc. Lo típico.

Habíamos reservado un coche 4x4, algo muy importante para Islandia y más aún en invierno. Era el modelo más barato, pero bastaba (no son baratos los coches de alquiler en este país). Pero finalmente no nos dieron ese coche, sino uno superior al mismo precio: un Dacia Duster. La razón fue que el otro estaba destrozado después de que la última persona que lo alquiló tuvo un accidente. 

Nuestro coche de alquiler para conducir por Islandia en invierno

Al entregarnos el coche ya tuvimos un primer contacto con lo que es Islandia en invierno. Ese día estaba bastante bien. Hacía sol y no tenía pinta de llover. Hacía frío, pero para nada una temperatura extrema. El empleado de la compañía de alquiler de coches nos explicó algunos aspectos relacionados con la conducción en las carreteras islandesas en invierno. El coche, nevado. Neumáticos con clavos, claro.

Como curiosidad, el hombre nos dijo que a la vuelta, cuando dejáramos el coche aparcado en el aeropuerto, lo dejáramos abierto y con las llaves puesta. "Aquí nadie lo va a robar", nos dijo. Sin duda Islandia es un país tremendamente seguro y lo pudimos comprobar durante nuestro viaje. La gente es muy confiada. Suelen dejar las casas abiertas, los coches, etc.

Lo primero que hicimos de camino a Reikiavik desde el aeropuerto es echar combustible. Esto es importante sobre todo cuando viajamos por carretera a zonas alejadas de la capital. No hay muchas gasolineras y podemos conducir durante largos periodos sin ver una. 

Los principales lugares turísticos de Reikiavik


Nos hospedamos en Travel Inn Guesthouse. En Islandia el alojamiento no es barato, tampoco hay demasiada oferta en muchos sitios (aunque cada vez más). Este estaba bastante cerca del centro, por lo que pudimos olvidarnos del coche y recorrer la ciudad a pie sin problemas. Reikiavik no es grande y casi todo se concentra en un espacio que se recorre bien a pie en unas horas.

Comenzamos la ruta visitando la iglesia luterana de Hallgrímskirkja, todo un icono de Reikiavik. La torre mide 73 metros. Es un edificio muy peculiar por su forma. Tardaron en construirla 38 años. Abre de 09:00 a 18:00h y se puede entrar de forma gratuita. Sí hay que pagar por subir hasta la torre y cuesta 600 coronas islandesas (unos 5€). 

Iglesia luterana de Hallgrímskirkja, un icono de Reikiavik

Justo delante de la iglesia está la estatua de Leif Erikson, un antiguo vikingo que se considera como uno de los primeros europeos en llegar a América del Norte.

De aquí bajamos la calle Laugaveugr hasta la zona del Ayuntamiento. Se trata de una de las calles principales de Reikiavik. Hay mucha vida, mucho movimiento de gente, algunos bares, restaurantes, tiendas… Cualquier turista que vaya a la capital islandesa, tarde o temprano pasará por esta calle.

El día estaba realmente bueno. La primera impresión al llegar al aeropuerto era de frío, pero conforme iban pasando las horas la temperatura subió. Luego, eso sí, en cuanto cayó la noche volvió a bajar. 

Lago Tjörn congelado    


Llegamos hasta el lago Tjörn. Este es un bonito lugar junto al Ayuntamiento. En invierno está congelado y se puede andar por encima. Tienen una pequeña zona a la que constantemente le cae agua por grifos, y es aquí donde se concentran los patos. 

Lago Tjörn, congelado en invierno

Aquí al lado está el Ayuntamiento. Es un edificio moderno que perfectamente se encuentra. 

El Ayuntamiento de Reikiavik. Foto hecha desde el lago Tjörn congelado en invierno


Detrás del Ayuntamiento hay una catedral luterana Dómkirkjan. No esperemos una iglesia grande. Tampoco excesivamente bonita. Pero es uno de los templos religiosos más importantes del país. Fue construida en 1847. Si tenemos en cuenta que en este país no hay edificios antiguos, tiene una antigüedad interesante. 

Catedral luterana Dómkirkjan

En invierno en el parque que hay al lado se crea una estampa muy bonita con todo nevado.

Por aquí cerca nos topamos con un mercado. Dentro había varios puestos de dulces, cafetería, ropa, artículos de recuerdo y también productos frescos alimenticios. Dimos una vuelta por ver un poco qué tenían y paramos a tomar un chocolate en uno de estos puestos. Lo bueno de Islandia es que en absolutamente todos los sitios aceptan pagar con tarjeta. Por eso en países así es realmente útil contar con tarjetas como la de Ferratum para pagar en otra divisa sin comisión.

Si hablamos de edificios bonitos, uno de ellos es el Harpa (la ópera). Está en una zona portuaria muy bonita. Desde aquí sale un paseo desde donde podemos ver las montañas nevadas a lo lejos. Si continuamos caminando unos 500 metros llegamos hasta la escultura del Viajero del Sol. Es un bote. Lo que el creador pretende con esta obra es evocar un territorio por descubrir. 

El Harpa, uno de los edificios más bonitos de la capital de Islandia

Islandia es un país caro. Muy caro si lo comparamos con el sur de Europa. Por ello comer fuera en restaurantes es un dinero considerable. Normalmente una comida no suele bajar de 25€. Es muy probable que una cena en un sitio normal, sin pedir cosas caras, se vaya a 40€. Por tanto un consejo interesante es tirar de supermercado. Sobre todo porque lo normal es que estemos de un sitio a otro constantemente y no siempre en pueblos.

Nosotros ese día, aprovechando que estábamos en la capital, entramos en el supermercado Bonus. Es uno de los más famosos por los viajeros. No sé si será el más barato como dice mucha gente o no. Es el único al que entramos. La verdad es que, en general, los precios son más caros que en España. Pero tampoco es una diferencia enorme. Hay cosas y cosas. Incluso algunos productos pueden ser igual o ligeramente más baratos.

No compramos nada, salvo alguna cosa para ese mismo momento como un Skyr, una especie de yogur muy famosos en Islandia. Sí volvimos a ir al día siguiente a otro supermercado Bonus que nos caía de camino en nuestra ruta. 

El famoso Skyr islandés, comprado en un supermercado Bonus

Prácticamente todo lo que teníamos previsto de Reikiavik lo habíamos visto ya. Es una ciudad pequeña en la que hay algunos lugares turísticos interesantes pero no mucho más. Lo mejor de la capital islandesa es pasear por sus calles, sobre todo las céntricas que suelen ser muy coloridas, adornadas y con ambiente. Fuimos a un bar a pasar el tiempo hasta que llegara la hora de la cena. 

El perrito caliente más famoso de Reikiavik


Para ese día teníamos pensado ir a comer a un puesto de perritos calientes que se ha hecho muy popular entre los viajeros. Supongo que como Islandia es un destino muy reciente, cada cosa que se habla por Internet acaba leyéndolo mucha más gente. Es decir, Islandia se ha convertido en un destino turístico importante para los españoles hace muy pocos años. La llegada de algunas compañías aéreas ha ayudado. Eso significa que al final todos los viajeros bebemos de las mismas fuentes a la hora de buscar información. 

El famoso puesto de perritos calientes de Reikiavik

Alguien empezaría a hablar de este puesto de perritos calientes y los turistas comenzaron a ir. La verdad es que no es nada especial ni diferente. Es un perrito caliente que cuesta 450 coronas (3 euros y algo) y con lo que no da para comer, claro. Es pequeño. Pero bueno, fuimos por probar.

El sitio de perritos calientes de Reikiavik se llama Bæjarins beztu pylsur. Está entre el Ayuntamiento y la ópera. Se ve fácilmente en una esquina. Destaca su color rojo y siempre (al menos las 2 o 3 veces que pasamos por allí) tiene gente comiendo. Tiene un par de mesas en la calle, pero claro no era época para sentarse a tomar el aire (ya de noche el frío sí se notaba más). En su página Web aseguran que hacen los mejores perritos calientes de Reikiavik.

De camino al hostal paramos en un Subway a comer algo más. Solamente con el perrito caliente no era suficiente.

Sin mucho más, ese día lo cerramos después de haber madrugado mucho en España (a las 4 de la mañana) y haber visto todo lo interesante de Reikiavik. Al día siguiente comenzaba realmente nuestra aventura por Islandia. Nuestro primer destino tendría un poco fuego y hielo, como es típico.

Mapa de localización


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