martes, febrero 06, 2018

Singapur: Little India, templos hindúes y el Parque de Merlion

Después de haber visto Singapur de noche el día anterior, tocaba verlo de día. Esta ciudad hay que verla de las dos formas. La verdad es que hay mucho contraste. Me sorprendió la diferencia que había cultural entre una zona y otra, a escasos metros. Además coincidimos con el Deepavali o Diwali, un importante festival hindú que había en Little India. Esto hizo que parte de la ciudad tuviera muchísima más vida que un día normal.

Templo hindú Sri Vadapathira Kaliamman, en Little India, el barrio más colorido de Singapur

Little India


Ese día nos levantamos muy temprano, ya que por la tarde teníamos que coger un vuelo dirección Kuala Lumpur. Teníamos casi toda la mañana para ver los principales lugares, además de volver a la zona que ya vimos el día anterior de noche.

Así pues, una vez desayunamos en el hostal salimos a ver el barrio hindú: Little India. De hecho nos hospedábamos en esta zona. La verdad es que la recomiendo para alojarse. Es más barata que otros lugares de Singapur, pero además es muy bonita, tiene mucha diversidad y es una zona muy viva. Incluso más o menos nos cae todo a pie.

No sabíamos que esos días se celebraba el Deepavali en Singapur. Aunque algo sospechábamos ya que la noche anterior, por el barrio del hostal, pudimos ver muchísima gente e incluso fuegos artificiales como si se tratara de una feria. Era justamente eso, la celebración hindú.

Little India decorado por el Deepavali

A esa hora, y supongo que por la celebración, estaba todo paralizado. Había poquísima gente por las calles y todas las tiendas estaban cerradas. Al pasear por estas bonitas calles de casas coloridas ya nos dimos cuenta de que era el Deepavali, por los adornos y algunos carteles informativos. 

Sri Veeramakaliamman


El primer punto que visitamos ese día fue Sri Veeramakaliamman. Nunca había visto un templo hindú en persona y mucho menos había entrado en uno. Fue sin duda una de las cosas más destacadas de nuestra visita a Singapur. Por fuera son bonitos, con figuras muy coloridas. Pero por dentro la verdad es que impresiona mucho.

Interior de Sri Veeramakaliamman

Si todas las calles estaban vacías, ese lugar no tenía nada que ver. Estaba repleto de gente, de hindúes, tanto fuera como dentro del templo. Nos sentíamos un poco raros, como extraños dentro de una fiesta a la que no habíamos sido invitados. Tampoco queríamos molestar echando fotos y paseando por allí, pero nadie nos miró raro. Directamente estábamos allí como si no existiéramos.

Empezaron a hacer una especie de ritual. Ciertamente no entiendo mucho sobre la cultura hindú y sus creencias religiosas. No sé exactamente qué es lo que estarían haciendo, pero la gente estaba muy entregada. Esta fiesta, por lo que pude informarme después, dura cinco días y se celebra durante el mes de Kartika, del calendario hindú. Supuestamente el día gordo era el 18 de octubre de 2017, día de nuestra visita.

Ritual hindú en Sri Veeramakaliamman

Dentro del templo Sri Veeramakaliamman había como una especie de fila de hombres mirando hacia dentro, dejando un espacio en medio. Desconozco si las mujeres no pueden participar en este ritual o lo que sea, pero al menos en esto solo había hombres. Sí había mujeres por otras zonas del templo, vestidas con trajes muy peculiares que supongo que sería por la festividad.

Había 3 ó 4 hombres sin camisa y que hacían rituales y cosas. Portaban una bandeja con velas y cosas así. Imagino que estos eran algo así como los curas de esa religión. Los que de alguna manera dirigían el ritual.

También había diferentes figuras de dioses hindúes y cosas. La gente les rezaba y todo el mundo se estaba echando fotos con los trajes esos para la ocasión. Todo estaba muy colorido y ambientado. La verdad que era curioso, pero muy bonito todo. En el vídeo que dejo al final del artículo se puede ver todo esto.

De aquí fuimos a visitar otro templo hindú que teníamos apuntado en la guía personal. Por el camino, que fuimos andando puesto que estaba cerca, nos encontramos con algunos hindúes que iban al templo anterior.

Nos topamos con una máquina de zumo de naranja. Lo curioso es que pagabas con un billete de dos dólares de Singapur (no había otra opción) y veías como cortaba las naranjas, las exprimía en un vaso, le ponía una tapa y lo sacabas y listo.

Máquina de zumo de naranja, algo típico en Singapur

Sri Srinivasa y Sri Vadapathira Kaliamman


El siguiente templo hindú que vimos fue Sri Srinivasa. Era más grande que el anterior y también estaba muy lleno de gente ese día. Eso sí, por dentro me impresionó más el otro. 

Pero el que más me sorprendió fue Sri Vadapathira Kaliamman. Está en la misma calle que los anteriores. Por fuera es el más llamativo y espectacular. Por dentro estaba más vacío de gente. Había numerosas representaciones de dioses hindúes realmente bonitas. Colores muy vivos.

Interior del templo Sri Vadapathira Kaliamman

Sakya Muni Budha Gaya y Leong San See


Por esta zona también hay dos templos budistas. Están uno enfrente del otro. Uno de ellos se llama Sakya Muni Budha Gaya, de arquitectura tailandesa. Es uno de los templos budistas más importantes de Singapur. Dentro hay una estatua de Buda de 15 metros. No es un templo que resalte especialmente, pero ya que estamos por aquí está bien visitarlo. Dentro sólo había una muchacha que llegó a rezar.

Buda de 15 metros en Sakya Muni Budha Gaya

El otro templo se llama Leong San See. Este fue fundado por un monje chino. En cuanto lo vemos nos recuerda a los típicos templos chinos. Además que las letras están en chino. Su nombre en español significa Templo de la Puerta del Dragón.

Leong San See, por fuera

Marina Bay y Parque de Merlion


De aquí queríamos ir a la zona de Marina Bay, para ver lugares que ya vimos la noche anterior y otros. Estábamos a unos 5 ó 6km de distancia y sólo teníamos unas horas para ver todo. Por ello sacamos el móvil y pedimos un Uber. Funciona muy bien en Singapur y no es caro.

En poco tiempo ya estábamos en la zona de Marina Bay, frente al famoso hotel. La zona cambia mucho de verlo de noche a verlo a plena luz del día. Fuimos al Parque de Merlion, donde está la famosa estatua.

La Estatua de Merlion, con el skyline detrás

La estatua de Merlion es mitad pez, mitad león. Es todo un icono en Singapur. Escupe agua por la boca y es la zona donde todo el mundo se echa fotos. A esa hora de la mañana no había excesivo número de gente, aunque al poco tiempo empezaron a llegar grandes grupos de turistas.

Esta zona, salvo puntos muy turísticos como la estatua, es bastante tranquila. Cuenta con amplias zonas para caminar y se puede ver mucha gente corriendo o en bici.

Fuimos caminando hasta la parte más alejada, donde están las gradas del circuito de Fórmula 1. Aquí también hay un curioso campo de fútbol que está flotando en el agua.

Campo de fútbol flotante y el hotel de Marina Bay Sands detrás

Mezquita del Sultán


Tras haber hecho fotos y haber visto bien esta zona, volvimos dirección al centro. El siguiente punto marcado en nuestra ruta era la Mezquita del Sultán. Está dentro del barrio árabe. Un reflejo más de la gran diversidad que hay en Singapur.

Mezquita del Sultán, la más importante de la ciudad

Destaca sobre todo su gran cúpula dorada. Se puede ver desde diferentes calles del barrio. Es bonita. Fue declarada Monumento Nacional.

Por cierto, la zona cercana a la mezquita tiene muchas tiendas de árabes. Este es un buen lugar para comprar cosas de recuerdo. Son baratas y hay mucha variedad. Aunque después fuimos a otro lugar que recomiendo incluso más.

Mercado New Bugis


Este sitio es el mercado New Bugis. Aquí hay un centro comercial repleto de tiendas, restaurantes y cosas así. Pero también un mercadillo con multitud de tiendas entre las que encontramos cosas de recuerdo. Es bastante barato. Aquí, aunque no existe el regateo tal cual ocurre en países como Camboya o Tailandia, sí es cierto que si vas a comprar varias cosas y pides un descuento, lo puedes lograr. Pero no siempre es así.

Interior del mercado New Bugis

De aquí fuimos nuevamente a Little India, la zona del hostal. No queríamos alejarnos mucho ya que no muy tarde teníamos que coger nuestras cosas y partir para el aeropuerto. Fuimos a un mercado que nos recomendó un español con el que coincidimos en el desayuno del hostal. Sin duda se trataba de un lugar muy local, donde van los hindúes a comer. El problema es que ese día era fiesta para ellos y estaba todo a reventar. Era imposible comer allí.

Tras descartar esta opción y después de dar una vuelta por el barrio, fuimos al hostal. Por aquí todos los restaurantes estaban llenos de gente y no teníamos demasiado tiempo. Además era temprano todavía para comer. Cogimos el equipaje y fuimos dirección al aeropuerto. Eran poco más de las 11 de la mañana, por lo que podemos decir que vimos todo lo de este día en poco más de 3 horas. 


Aeropuerto de Singapur y comida


Ir al aeropuerto es muy sencillo en metro. En poco más de 30 minutos estábamos ya en la terminal. El aeropuerto de Singapur es muy moderno y muy sencillo de moverse. Eso sí, las tiendas que hay son bastante caras.

Interior del aeropuerto de Singapur

Después de tantear varias opciones para comer, finalmente fuimos a un restaurante de Hong Kong. Tenía buena pinta. Tuvimos que esperar un poco porque había cola para entrar, pero no fue más de 5 ó 6 minutos.

Comida en el aeropuerto antes de volar

Comimos por unos 13 dólares de Singapur, que al cambio son poco más de 8 euros. Bastante bien para ser un aeropuerto.

Fuimos a hacer el check-in con Malindo Air, la compañía con la que volamos. Bastante buena compañía y un proceso rápido. Temíamos que pusieran algún impedimento por la mochila que llevábamos de equipaje de mano. En principio no admiten más de 7kg. Sin embargo ni la pesaron ni dijeron nada. Lo único anecdótico es que nos pidieron el vuelo de salida de Malasia, país al que íbamos.

Parece ser que sin un vuelo de salida de Malasia no dejaban hacer el check in en Singapur. La verdad que es algo que creo que puede dar algún problema a viajeros. No todo el mundo viaja con vuelos comprados y no sé qué pasaría en caso de que alguien quiera salir de Malasia en autobús dirección a Tailandia, por ejemplo.

Pero todo bien. Incluso como fuimos posiblemente los primeros en hacer el check in para ese vuelo, nos dijo que si queríamos asientos de salida de emergencia, que eran más amplios.

El vuelo de Singapur a Kuala Lumpur fue bastante corto. Nos dieron incluso un pequeño sándwich para comer.

En poco tiempo llegamos a un nuevo país, Malasia. Pero de eso hablamos en el próximo artículo.

Mapa de localización


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