viernes, febrero 16, 2018

Consejos y trucos para evitar (o disminuir) el jet lag

El jet lag es algo que, inevitablemente, siempre nos va a pasar cuando realizamos un largo viaje en avión. Mientras más largo sea este viaje, mientras más pronunciada sea la diferencia horaria del destino al que vamos, mayor será el problema. Ocurre cuando cambiamos rápidamente de zona horaria. Por ejemplo si vamos de España a Japón o a América, la diferencia provoca este síndrome. En este artículo vamos a dar algunos consejos y trucos para evitar el jet lag, o al menos para que no sea tan fuerte.

El jet lag suele estar presente en los vuelos largos

Evitar o disminuir el jet lag


Voy a hablar desde mi experiencia personal. Siempre que he viajado muy lejos, he tenido jet lag en mayor o menor medida. El cuánto y el cuándo depende principalmente de la hora a la que lleguemos al destino y a qué distancia se encuentre. No es lo mismo llegar a primera hora de la mañana que por la noche y no es igual que la diferencia sean 3 horas que 8.

La primera vez que sufrí este síntoma fue durante mi viaje a Japón en 2014. Aunque más bien lo sufrí a la vuelta a España. El primer día en Tokio prácticamente no sentí nada. Eso sí, al día siguiente a las 5 de la mañana en pie y sin sueño. Fue a la vuelta cuando el jet lag dio el golpe y ahí sí lo noté bastante.

Lo noté menos cuando fui a América en 2016. Para este viaje me preparé un poco a conciencia, algo que explicaré en este artículo como consejos. Tuvo que ver también los horarios de vuelo, especialmente a la vuelta sin escala, lo cual es más manejable.

Nuevamente volví a Asia en 2017 y también un largo vuelo hasta Tailandia. Prácticamente no tuve problemas, más allá de que costara un poco dormir el primer y segundo día. 

Síntomas del jet lag


Los síntomas del jet lag pueden ser muy variados. Lo normal es que a casi todos los viajeros le afecte aunque sea mínimamente a la hora de dormir. Ya sea que nos cueste trabajo conciliar el sueño o que nos despertemos muy temprano, por ejemplo. También, a causa del cambio de ritmo en el sueño, podemos sentir cansancio en algunos momentos del día.

Estos casos son leves y lo normal es que no sigan más allá de los 2 ó 3 primeros días de un viaje o los 2 ó 3 días después de haber llegado.

Sin embargo hay viajeros a los que le afecta mucho más. Algunos síntomas pueden ser más graves y molestos. Por ejemplo problemas digestivos, dolor de cabeza, mareo, confusión… 

Algunos consejos para evitar el jet lag en un vuelo


Consejos y trucos contra el jet lag


En mi caso personal, cuando fui a América en 2016 me preparé un poco los días previos. Calculé bien las horas de diferencia y poco a poco fui adaptando mi cuerpo a ese horario. Esto significa que intentaba dormir cada día más tarde. Tampoco lo llevé al extremo, pero sí intenté poco a poco acercarme a la hora a la que me acostaría en América. 

Es un consejo muy útil y que recomiendan muchos viajeros. Pero claro depende de las circunstancias de cada uno. No es plan acostarnos durante una semana a las 4 de la mañana si tenemos que levantarnos a las 7 para ir a trabajar o a la universidad.

Lo ideal es ir poco a poco. Si hay 7 horas de diferencia, pues intentar un día acostarse 1 hora después, al día siguiente o al otro llegar a las 2 horas y así intentar llegar a un ritmo cercano al que tendremos en el destino.

Pero claro, esto sirve únicamente para la ida. En la vuelta no vamos a volver a hacer lo mismo, ya que seguramente ni siquiera tengamos tiempo para adaptar al cuerpo.

Además de esto, algo que a mí me viene muy bien es cuadrar la hora con el sol lo antes posible. Es decir, intentar no dormir hasta que sea de noche en el destino. Si por ejemplo cojo un vuelo por la tarde desde España y voy a llegar al destino por la mañana, no dormir hasta que allí sea de noche.

Lo mismo a la vuelta. Si en el destino es de noche pero en España cuando llegue va a ser de día, lo mejor es no dormir en el avión aunque sea de noche y el cuerpo pida descanso. Porque como durmamos de camino a España y lleguemos allí a mitad del día, por la noche va a costar trabajo dormir y volver a cuadrar horarios. 

Aprovechar el vuelo


También muy importante es aprovechar el vuelo. Si cuando vamos de viaje es de noche a la hora que sería en el destino, lo ideal es aprovechar lo máximo posible y dormir. Son viajes de muchas horas, por lo que es aconsejable. Así podemos llegar por la mañana temprano al destino y es como si nos hubiéramos levantado, por ejemplo.

Cuando volemos no hay que dormir por la hora de España, sino del destino. Aunque sean las 2 de la madrugada en nuestra casa y nos entren ganas de dormir, lo mejor es aguantar hasta que sea una hora adecuada en el lugar donde vamos.

Ir descansado es muy importante. Si hemos dormido y descansado bien los días previos, el cuerpo se recuperará antes de los efectos del jet lag.

No dormir siesta


Con todo lo que he mencionado anteriormente, es clave evitar tentaciones. Si llegamos a un destino muy cansados del viaje, algo que es inevitable, no vayamos a dormir una siesta. Esto es mucho peor. Por un lado porque no vamos a descansar correctamente. Pero además estamos haciendo que el jet lag se incremente y cuando llegue la noche nos cueste más dormir y arrastremos durante más tiempo esta diferencia horaria.

Pasar horas con luz solar


Lo mejor sin duda para cuando llegamos a un destino es pasar tiempo fuera. Esto es raro que no lo hagamos. Todos viajamos para conocer lugares, no para quedarnos dentro de un edificio. Pero es clave salir fuera y que el cuerpo se adapte a la luz solar.

Del mismo modo también es importante cuanto antes adaptar los horarios de comida. Puede que lleguemos con muchísima hambre o puede que no. Sea como sea, lo mejor es adaptarse a los horarios de comida del destino. Así el organismo también se acostumbra mucho más rápido.

Evitar bebidas con cafeína


Yo personalmente no suelo beber café ni bebidas similares. Un consejo que dan muchos viajeros es no consumir refrescos con cafeína, cafés y cosas así. Esto altera el sueño y se incrementa aún más con el jet lag.

Lo mismo ocurre con el alcohol. Si podemos, mejor. Deshidrata y puede hacer que el cuerpo esté más cansado y sea más difícil recuperar ese cambio horario. 

Escala en el aeropuerto de Doha en un vuelo hacia Tailandia

Escalas


A mí personalmente las escalas me gustan en un vuelo muy largo. Es cierto que depende de la hora y el tiempo de escala, pero puede ser muy interesante. El poder bajar del avión después de 8 horas de vuelo, aunque solo sea 2 horas, ayuda. Es bueno poder andar un rato, movernos, etc.

Esto es algo que no depende demasiado de nosotros, ya que lo normal es que compremos el vuelo más barato y ahí viene incluido el tiempo de escala fijo. Pero siempre que podamos, lo ideal sería elegir un vuelo con una escala corta. Si tiene que ser larga, siempre que nos lo podamos permitir por tiempo, puede ser muy buena idea pasar una noche en esa ciudad intermedia. Así nos adaptamos también al jet lag.


El primer día


El primer día en el destino tiene que ser de adaptación. No pretendamos llegar a un país desconocido, a una ciudad nueva, y querer ver todo ese día. No lo vamos a disfrutar y además no es conveniente para el jet lag.

Lo ideal para el primer día es tomárselo con calma. Tener un primer contacto con ese lugar nuevo, pasear por las calles, pero sin prisas. Ya habrá tiempo al día siguiente y los sucesivos para hacer turismo de verdad.

Otros consejos


Poner en hora el reloj cuanto antes. Esto psicológicamente ayuda. En cuanto salgamos de España, lo mejor es poner el reloj y el móvil en la hora del destino.

Durante el vuelo, si no nos conviene dormir, es bueno llevarnos películas, series o cosas así que nos distraiga durante un buen rato.

*Nota: el jet lag suele ser mucho peor si viajamos hacia el este. Es decir, para los españoles nos costará más si viajamos a Asia que si lo hacemos a América. Y es cierto, al menos en mi caso lo he notado más en mis viajes por países asiáticos que en América.

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