martes, enero 16, 2018

Las principales iglesias de Roma, Trastévere y el Castillo de San Ángelo

En nuestro tercer día por Roma lo dedicamos a visitar algunas de las iglesias más destacadas de la ciudad. También entramos, esta vez sí, en el castillo de San Ángelo. Casi todo el recorrido lo hicimos a pie. Un día muy completo en el que recorrimos las callejuelas del barrio de Trastévere y subimos a un mirador muy bonito para contemplar parte de la capital italiana.

Santa María La Mayor, una de las muchas iglesias de Roma

Principales iglesias de Roma


Una vez más nos levantamos temprano para comenzar un día que queríamos aprovechar bien y que nos diera tiempo a ver todo lo previsto. La primera visita, después de desayunar, fue a la Plaza de la República. Está muy cerca de la estación de Termini.

Aquí se encuentra la Basílica de Santa María degli Angeli e dei Martiri. Es una más de las muchas que nos encontramos por Roma, pero su parte exterior es muy llamativa, con aspecto derruido. Además destaca por ser la única iglesia renacentista de la capital italiana. Fue diseñada por Miguel Ángel en el terreno donde estaban las Termas de Diocleciano.

Exterior de la Basílica de Santa María degli Angeli

Este templo religioso abre todos los días de 07:00 a 18:30h y es gratuito. 


Basílica de Santa María


De aquí fuimos a la siguiente iglesia, la Basílica de Santa María. Es la cuarta más grande de Roma. Es muy importante y justo ese día, 8 de diciembre, había una gran misa. La cola era muy grande, aunque por suerte llegamos en un momento en el que no era tan larga como unos minutos después. Incluso tuvimos que pasar un control de seguridad propio de los aeropuertos.

Interior de la Basílica de Santa María, en Roma

Dentro se encuentra la capilla Sforza, de Miguel Ángel.

La capilla Sforza, de Miguel Ángel

Sin cambiar demasiado, nuestra siguiente visita fue la iglesia de San Pietro in Vincoli. Es más pequeña que la anterior y de menor importancia. Pero también es un lugar muy visitado por los turistas ya que aquí está la estatua de Moisés, obra de Miguel Ángel.

Escultura de Moisés, hecha por Miguel Ángel

Esta se encuentra cerca del Coliseo de Roma. Caminando nos topamos con el Foro y paramos a comprar un helado de los tradicionales. Así llenábamos el estómago a media mañana hasta la hora de comer.

Llegamos hasta el Monumento a Víctor Manuel II, que ya visitamos el día anterior. La idea era ir hasta el barrio de Trastévere, para visitar la iglesia de San Francesco a Ripa. Cogimos un tranvía y en unas pocas paradas llegamos al destino. Con la Roma Pass el transporte público por la ciudad está incluido.

La beata de Bernini, en San Francesco a Ripa, en Trastévere

Esta iglesia en sí no tiene nada especial. Por fuera no destaca y por dentro es una más de las muchísimas que hay por toda la capital italiana. Sin embargo dentro alberga la estatua del Éxtasis de la beata Ludovica Albertoni, de Bernini. Está en la capilla Paluzzi-Albertoni. 

Barrio de Trastévere


Este fue el único medio de transporte que cogimos ese día. Desde aquí ya caminamos durante horas visitando los diferentes lugares. Allí en el barrio de Trastévere, que por la tarde volvimos, paramos en la iglesia de Santa María Trastévere. Es una iglesia medieval del siglo XII y destacan los mosaicos en la fachada.

El barrio de Trastévere es muy bonito para pasear por sus callejuelas. Es una zona muy viva, tiene muchos bares y además es tranquila. No hay tanto turista.

Calle del barrio de Trastévere

Caminamos un buen rato por toda la ladera del río hasta que llegamos al Castillo de San Ángelo. Era una de las visitas programadas para ese día. Ya lo vimos días atrás por fuera. Esta vez entramos y lo recorrimos por dentro.


Castillo de San Ángelo


Es una visita interesante. Sin duda se trata de un edificio de gran importancia para la historia de Roma. En un primer momento fue diseñado para ser el mausoleo de Adriano, en el año 135. Posteriormente cambió de uso y se convirtió en edificio militar y amurallado. En la cima está la estatua de bronce sobre un dibujo de Bernini.

Parte alta del Castillo de San Ángelo

Desde arriba hay unas vistas muy buenas de Roma, con el Vaticano a un lado. La verdad que sólo por las vistas ya merece la pena la visita.

Vistas de Roma desde el castillo

Abre todos los días de 09:00 a 19:30h, aunque la taquilla cierra una hora antes. Cuesta unos 12€ la entrada, aunque con la Roma Pass se queda en 7,5€ (aplican tarifa reducida).

Llegó la hora de comer y después de todo lo que anduvimos ese día, había hambre. Esta zona de Roma es muy turística y los restaurantes, además de tener precios más caros, están muy llenos. Además ese día era festivo en Italia y había muchos más locales que un viernes normal. 

Comida y subida la mirador de El Gianicolo


Buscamos referencia por Internet y dimos con la Pizzería da Baffetto. Su menú está limitado a únicamente pizzas, pero de muchos tipos. Es un lugar muy valorado ya que las hacen con el método tradicional.

Comida en la Pizzería da Baffetto

El local por fuera parece pequeño, pero una vez entras hay más mesas de las que aparenta. Eso sí, tuvimos que hacer una cola de media hora aproximadamente. Los precios no son caros. Más o menos en la media de una pizza grande en cualquier sitio de Roma.

Ya con el estómago lleno volvimos caminando hasta Trastévere. La idea era subir al mirador de El Gianicolo antes de que se hiciera de noche. En diciembre en Roma anochece muy pronto y habíamos echado más tiempo de la cuenta en la comida. Además el día estaba muy nublado y amenazaba seriamente con llover.

Cuando subimos al mirador casi era de noche. La verdad es que no hay muy buenas vistas desde aquí. Recomiendo muchísimo más ir a la terraza del Pincio, que visitamos el día anterior.

De nuevo en la parte “baja” pasamos por la Fontana dell’Acqua Paola, un punto que hay que visitar en este bonito barrio.

Fontana dell'Acqua, en Trastévere

Paseando por la zona de bares comenzó a llover bastante. Todavía era temprano para cenar pero entramos en uno para protegernos de la lluvia. Ahí pasamos bastante tiempo e incluso acabamos cenando allí. No veíamos más que entrar a gente chorreando agua y con los paraguas. Tuvimos suerte de que no lloviera media hora antes y nos pillara arriba del mirador.

Y para cerrar un día de mucho andar, ya que nos ponemos, fuimos al hostal a pie. La distancia era de unos 5km, pero así de paso veíamos algunos lugares como la Plaza Navona de noche o la Fontana di Trevi con poca gente a esa hora.

La Fontana di Trevi de noche

Así cerramos el último día completo por Roma. Al día siguiente poníamos fin a nuestro viaje de cuatro días por la capital de Italia. Todavía había tiempo para visitar algunos lugares interesantes que ya contaremos en el siguiente artículo.

Mapa de localización


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