martes, diciembre 19, 2017

Un día por Chiang Rai: Templo Blanco, Templo Azul y mucho más

Después de haber llegado a Chiang Rai desde Chiang Mai en bus, teníamos por delante un día muy completo. Lo primero que hicimos fue dejar las cosas en el hotel y buscar la manera de llegar al Templo Blanco, la primera visita del día. La zona donde nos alojábamos no tenía pinta de que pasaran muchos taxis. Preguntamos a la mujer de recepción sobre si era fácil coger taxi y nos dijo que sí, que sin problemas. Creo que no nos entendió demasiado bien. Así fue como empezamos a usar Uber en Tailandia.

El famoso Templo Blanco de Chiang Rai


El Templo Blanco de Chiang Rai


Después de una pequeña indecisión sobre si andar un poco más hacia el centro, instalamos la aplicación Uber y la probamos. La verdad que fue un descubrimiento muy interesante para movernos por Tailandia. Es muy sencillo, rápido, barato y además seguro. Nos evitamos tener que regatear o posibles problemas a la hora de decirle al taxista dónde queremos ir realmente.

Así pues cogimos un Uber y en pocos minutos llegó el conductor y nos llevó al Templo Blanco. Este famoso templo, por sí mismo, hace que muchos turistas vayan a Chiang Rai. De hecho el arquitecto de Wat Rong Khun, Chalermchai Kositpipat, tenía como objetivo que la gente fuera a su ciudad. Lo está consiguiendo.

Entrada al Templo Blanco

Eso sí, hay que tener en cuenta que este templo está inacabado. Comenzaron las obras en 1997 y nadie sabe exactamente cuándo terminará. Algunos hablan de 2070. Por ello el Templo Blanco también es conocido como la Sagrada Familia de Tailandia.

Aunque no está terminado, este complejo es totalmente visitable. Rompe por completo con cualquier otro templo que podamos ver en Tailandia. Su color blanco representa la pureza de Buda. Es, de largo, lo que más llama la atención a los turistas: ese color blanco impoluto.

Para acceder a la parte principal del templo hay que cruzar un pequeño puente. Esta es una de las zonas más bonitas y llamativas de Wat Rong Khun. Las manos que rodean al puente representan a personas sufriendo, pidiendo ayuda o limosna. Representa, según su propio creador, el sufrimiento. “Para llegar al cielo primero hay que pasar por el sufrimiento”.

Las manos en el puente de entrada a Wat Rong Khun

Dentro de la sala principal, en la cual no dejan hacer fotos, podemos ver algunos murales. No están todavía acabados la mayoría. Por dentro la verdad es que no es el templo más bonito que vi en Tailandia. Es mi opinión. Por fuera es tan espectacular como se puede apreciar en las imágenes.

Alrededor del templo podemos ver andamios, gente trabajando en las obras y muestras de que todavía no está terminado. No sé cómo será cuando lo terminen, pero hoy en día es digno de ver.

En uno de los edificios del complejo podemos ver unas curiosas cabezas colgadas de un árbol. No sé muy bien qué representaban. En realidad hay muchas cosas en este templo que quedan a la interpretación del que lo visita. No tienen un significado claro, que yo sepa, aunque sí lo tendría para su diseñador.

Cabezas colgadas del árbol en Wat Rong Khun

Se calcula que en torno a 1 millón de turistas visitan cada año este famoso templo de Chiang Rai.

Cómo llegar al Templo Blanco


El Templo Blanco o Wat Rong Khun está a unos 15km al sur de Chiang Rai. Esto significa que tenemos que utilizar algún medio de transporte para llegar hasta aquí. En nuestro caso fuimos en Uber por un precio muy económico. De la misma manera se puede ir en taxi desde el centro.

Otra opción que hace mucha gente es ir en una excursión de un día desde Chiang Mai. Es muy fácil ir hasta Chiang Rai en bus. Recomiendo leer el artículo donde hablaba de ello. Una vez en esta ciudad del norte de Tailandia podemos ir hasta el Templo Blanco.

También podemos llegar a través de tours organizados desde Chiang Mai. Es algo muy común y suele costar unos 25€. Sin embargo no es algo que recomiende, salvo que no se tenga demasiado tiempo. Lo ideal es pasar al menos un día en Chiang Rai, ya que tiene mucho más que Wat Rong Khun.

Existen además taxis colectivos, o camionetas rojas, que suelen costar unos 20 bahts. Salen desde la estación central de autobuses.

Precio y horario del Templo Blanco


Abre todos los días de 08:00 a 17:00h, a excepción de sábados y domingos que amplía ligeramente su horario hasta las 17:30h. Cuesta 50 bahts por persona (poco más de 1 euro).

Aquí estuvimos algo menos de una hora. Creo que es un tiempo suficiente para ver el complejo. La siguiente visita que teníamos planeada antes de comer era el Templo Azul o Wat Rong Suea. Se encuentra al norte de la ciudad, por lo que estábamos a unos 18 ó 20km. 


El Templo Azul


Nuevamente volvimos a hacer uso de Uber y, casualmente, nos tocó el mismo conductor que una hora antes. La verdad es que Chiang Rai es una ciudad pequeña y no hay demasiados conductores de Uber.

El conductor era un chico joven y ya como era la segunda vez que coincidíamos había confianza y además le gustaba hablar con nosotros. Aproveché y le hablé un poco sobre su país y concretamente sobre el rey. Es un tema delicado para ellos, puesto que es delito hablar mal del monarca y hacía poco menos de un año que se había muerto y todavía seguían de luto.

Me explicó que allí en Tailandia toda la gente adoraba al rey que se murió, Bhumibol. Decía que en zonas que habían quedado inundadas él mismo había abierto palacios para acoger a las personas que habían perdido todo y que había pagado dinero de su fortuna para la reconstrucción de esos lugares. También sacó a mucha gente de la pobreza.

Sin embargo me dijo que no sabía qué pasaría con el nuevo rey. Que la gente no lo querían tanto y que bueno que habría que ver cómo lo hacía. Toda la ciudad, como toda Tailandia, estaba adornada con lazos negros y fotografías de ambos monarcas (padre e hijo), debido al funeral que iba a tener lugar unos días después.

El Templo Azul fue uno de mis favoritos en toda Tailandia. La verdad es que es espectacular. Todavía no está terminado y podemos ver que está en obras parte de la entrada, por ejemplo. Comenzaron a construirlo en 2005 donde antiguamente había otro templo más viejo.

El Templo Azul de Chiang Rai

Es uno de los templos abiertos a los turistas más recientes del país. De hecho fue en 2016 cuando los visitantes pudieron entrar por primera vez. Hay templos que son muy bonitos por fuera, pero no tanto por dentro. O algunos que por dentro son una maravilla y por fuera son muy simples. Sin embargo Wat Rong Suea es bonito dentro y fuera. Al menos en mi opinión. En Tailandia los templos los hay para todos los gustos.

En el Templo Azul destacan los dos preciosos dragones a la entrada. Es una de las zonas más fotogénicas de todo el complejo.

Su interior, con diferentes tonalidades de azul, destaca el Buda de 6,5 metros, de color blanco. Está rodeado de diferentes murales azules, con un interior muy bonito.

Interior del Templo Azul con el Buda al fondo

En la parte de atrás hay un buda de pie, blanco, y enfrente un bonito edificio rodeado por diferentes imágenes de buda, estatuas y también muy colorido, predominando el azul intenso.

Buda de pie en la parte de atrás del templo

La entrada al recinto va a quedar espectacular cuando terminen el segundo guardián. Según nos explicó el conductor del Uber, el año pasado terminaron el que podemos ver hoy en día. Al menos de momento la entrada es gratuita. En mi opinión no debe faltar en una visita a Chiang Rai.

Entrada todavía en construcción

Comida tradicional tailandesa


Después de haber visitado el Templo Blanco y el Templo Azul, así como el viaje en bus desde Chiang Mai, ya tocaba comer. No queríamos que se extendiera mucho y buscamos algún lugar por allí cerca. No había gran cosa y dimos con un restaurante que tenía pinta de ser súper local.

Entramos y la mujer nos atendió sorprendida. No estaría acostumbrada a ver muchos extranjeros en su establecimiento. Se mostró muy contenta y rápidamente llamó a otra mujer más joven, supongo que su hija, para que la ayudara a atendernos. Ninguna de las dos sabía nada de inglés, pero como ocurre en Tailandia, son muy amables y siempre se esfuerzan en que los visitantes se sientan bien.

Como pudimos, pedimos de comer. La mujer más joven usaba el móvil para traducir algunas palabras básicas como cerdo, arroz, etc. Finalmente comimos un plato de arroz blanco, algo típico y básico en cualquier comida tailandesa, carne de cerdo con dos platillos de salsas que no sabría decir qué eran pero que les daba un sabor muy bueno y un huevo frito. Además nos dio una jarra de agua.

Comida en un local muy tailandés (falta el huevo frito)

Comimos bastante bien, en un sitio realmente para locales. Podríamos decir que no era ni siquiera un restaurante propiamente dicho. Era como un garaje de la mujer que había habilitado con unas mesas y daba de comer a quien entrara. Salió todo por 40 bahts (1 euro).

Cuando viajamos, al menos en mi opinión, debemos probar la comida local. Está bien ir a veces a grandes franquicias, restaurantes internacionales, etc. Pero no hay nada mejor que probar comida tradicional del lugar y más aún en un sitio para locales. Este fue un ejemplo más y creo que cualquiera que visite Tailandia debe probar estos lugares.

Después de comer continuamos nuestra visita por Chiang Rai. El Templo Azul está algo lejos del centro, aunque se puede ir caminando si se quiere. Sin embargo cogimos un Uber nuevamente para ahorrar tiempo, ya que teníamos en mente varias cosas más para ese día y el tiempo era importante.

Torre del Reloj y templos


Lo siguiente que fuimos a visitar fue la famosa Torre del Reloj. Es todo un símbolo en el centro de Chiang Rai. Por la noche hacen un espectáculo de luces y sonidos a las 19:00h. Lamentablemente durante nuestra visita estaba en obras, según ponía en un cartel, y durante todo ese mes no había tal espectáculo. Tuvimos que conformarnos con verlo de día y de noche, sin más.

La Torre del Reloj de Chiang Rai

Por aquí ya todo lo hicimos a pie. Fuimos también a visitar el templo Ming Muang y el templo Chet Yot. El primero tiene más de 700 años. No son templos que destaquen realmente. No tienen mucho de especial pero si se pasa al menos un día en la ciudad es recomendable verlos. Además están al lado del centro y apenas nos supone tiempo. No son muy turísticos, por lo que incluso podremos visitarlos solos. Ambos son gratuitos.

Templo Ming Muang

Interior del templo Chet Yot

Wat Huay Pla Kung


El siguiente gran destino del día era el templo Wat Huay Pla Kung. Este es un lugar muy recomendable para visitar. Cuando hice la guía para apuntar los lugares a visitar en Chiang Rai, dudaba de que diera tiempo a ir a este sitio, ya que se encuentra a 8 ó 10km de la ciudad y no hay excesivamente buen transporte para llegar hasta allí.

Una vez más hicimos uso de Uber, aunque no teníamos muy claro que pudiéramos volver con esta misma plataforma por la noche. La idea era verlo de día y también de noche, ya que es muy bonito.

Es un complejo budista que tiene mucha importancia para los locales. Aquí se encuentra el Gran Buda Blanco, que han construido hace no mucho y que mide 89 metros de altura. Al encontrarse en una colina, su altura parece aún más espectacular.

Wat Huay Pla Kung es una pagoda típica china. Tiene 9 plantas y en su interior se encuentra un buda de madera que es único en esta zona del país. Es lo que da nombre al complejo. Para llegar aquí hay que subir unas escalinatas muy bonitas, con dragones a los lados.

Wat Huay Pla Kung

Todo este complejo es gratuito y merece la pena visitar. Únicamente hay que pagar si queremos subir al Gran Buda. La entrada al ascensor cuesta 40 bahts (1 euro).

Buda Gigante de Chiang Rai

Esta zona todavía está en construcción, como se puede ver en las escaleras que llevan hasta la base del Gran Buda. Cuando finalicen las obras debe de ser espectacular.

Nuestro objetivo era verlo de noche. Así pues esperamos a que anocheciera y prácticamente se vació de gente. Hay un trenecillo que sube y baja a los turistas, de forma gratuita, de la entrada al complejo hasta la base del Gran Buda.

Wat Huay Pla Kung de noche

Chiang Rai de noche y mercado nocturno


Después de ver todo esto de noche, había que volver a la ciudad. El problema es que no había forma, a priori. No había taxis, tuk tuk y no funciona Uber. Imagino que al ser fuera de la ciudad, el rango de la aplicación no llegaba. Por suerte había allí un conductor de tuk tuk que estaba esperando a otros turistas y muy amablemente llamó a un compañero y en cuestión de minutos llegó otro tuk tuk a por nosotros.

Lo siguiente previsto para ese día era ver la Torre del Reloj de noche. Sabíamos que estaba en obra y que no había espectáculo, pero aun así es bonito verlo iluminado.

Torre del Reloj de noche

Para finalizar el día y después de haber comido algo, fuimos al mercado nocturno de Chiang Rai. Es bastante más grande de lo que esperaba. Hay muchas tiendas de típicos productos de ropa, artesanía y todo lo que encontramos en un mercado de este tipo en Tailandia. También tiene una parte central con muchos restaurantes de comida callejera. Probamos el sticky rice mango, un postre muy popular.
Sticky rice mango, un postre típico en Tailandia

Mercado nocturno de Chiang Rai

De camino al hostal, que estaba a poco más de 2km, decidimos coger nuevamente un Uber porque había empezado a llover ligeramente y amenazaba a que iba a ir a más. Casualmente nos volvió a tocar el mismo conductor de por la mañana. Ya era la tercera vez ese mismo día. Incluso le hablamos de quedar para la mañana siguiente y que nos llevara al aeropuerto, pero dijo que se iba a levantar más tarde.


Vídeo de la visita


Mapa de localización


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