jueves, diciembre 21, 2017

Ruta de 4 días por Roma: qué visitar y consejos

Una ruta de 4 días por Roma puede ser más que suficiente para conocer los lugares más interesantes de la capital italiana. Es una ciudad con mucho para ver, pero muy accesible. Podemos decir que todo está relativamente cerca. En este artículo contamos nuestro viaje, día a día, visitando las zonas más importantes. Tuvimos tiempo suficiente para lo que teníamos planificado.

Coliseo de Roma, una de las Siete Maravillas del Mundo

Día 1: Museos Vaticanos y Basílica de San Pedro


El primer día lo dedicamos a conocer la Ciudad del Vaticano. Es un lugar imprescindible si visitamos Roma. Esta pequeña ciudad-estado guarda muchos tesoros entre sus muros. Es el país más pequeño del mundo y apenas cuenta con 800 habitantes. Su conjunto arquitectónico e histórico-artístico es espectacular y por ello fue declarado Patrimonio de la Humanidad.

Pero si hay algo que no podemos perdernos son los Museos Vaticanos. Eso fue lo primero que hicimos por la mañana temprano. Reservamos por Internet la primera hora disponible (9 de la mañana) y no tuvimos nada de cola. Es recomendable comprarlo antes y así evitarnos la fila que, en temporada alta, puede llegar a ser de varias horas.

Estos museos, propiedad de la Iglesia, guardan verdaderas joyas en su interior. Aquí podemos pasar perfectamente horas y horas. Los papas, año tras año, han ido acumulando colecciones muy extensas.

Podemos ver colecciones egipcias, romanas, pinturas, tapices… Incluso una colección de carruajes de los papas.

Pero si hay algo que destaca por encima del resto es la Capilla Sixtina. Sin duda es la joya de los Museos Vaticanos. No dejan echar fotos ni vídeos.

La Capilla Sixtina, una joya en El Vaticano

La siguiente visita, y algo que tampoco puede faltar, fue la Basílica de San Pedro. Su construcción es sencillamente espectacular. La entrada es gratuita, aunque hay que hacer una cola que puede ser bastante larga.

Dentro podemos ver obras como la Piedad del Vaticano, de Miguel Ángel. Es la mayor iglesia cristiana del mundo.

La Piedad de El Vaticano, de Miguel Ángel

Sí cuesta dinero subir a la cúpula. Esto es muy interesante para contemplar las vistas de toda la Plaza de San Pedro.

Plaza de San Pedro de El Vaticano

Por la tarde, aprovechando los últimos rayos de sol, visitamos por fuera el Castillo de San Ángelo y el bonito puente junto a él, además de la Plaza Navona, Panteón de Roma y la famosa Fontana di Trevi.

Castillo y Puente de San Ángelo

Día 2: Coliseo Romano


El segundo día visitamos el lugar por el que mucha gente va a Roma: el Coliseo Romano. No podemos irnos de esta ciudad sin entrar en la que es considerada como una de las Siete Nuevas Maravillas del Mundo. No es para menos, con esta enorme construcción que se mantiene desde hace dos milenios.

Interior del Coliseo Romano

Nuevamente comenzamos la visita a primera hora del día y aprovechar bien el tiempo. En nuestro caso teníamos la Roma Pass, de la que hablamos en otro artículo. Es recomendable para evitar colas y también ahorrar dinero.

Junto al Coliseo podemos ver el Arco de Constantino. Se inauguró en el año 315 para conmemorar la victoria de Constantino I el Grande.

Arco de Constantino

De aquí partimos para el Foro Romano. Uno de esos lugares que siempre queremos conocer cuando oímos hablar de Roma. La entrada es conjunta con el Coliseo. Mucha gente opta por comprarla aquí para así evitar colas.

El Foro Romano

Este lugar es espectacular. Nos podemos hacer una idea de lo que llegó a ser el esplendor de la Antigua Roma.

La siguiente visita que realizamos ese día fue la iglesia de Santa María in Cosmedin y la Boca de la Verdad. Bueno, esto último lo vimos desde las rejas. Quien quiera entrar y poner la mano para la foto típica tendrá que hacer una cola bastante larga. No creímos que mereciera la pena.

La famosa Boca de la Verdad

Visita imprescindible también es el espectacular monumento a Víctor Manuel II. Hasta aquí llegamos caminando aproximadamente 1km. Merece la pena subir arriba.

Monumento a Víctor Manuel II

Por la tarde y después de comer, continuamos viendo algunos lugares importantes en el centro. Un ejemplo es el Templo de Adriano, la Columna de Marco Aurelio o el Panteón de Roma, esta vez con más luz.

Templo de Trajano


Panteón de Roma
                         
Este día queríamos terminarlo en un mirador, algo recomendable en Roma. Primero fuimos a ver la famosa Plaza de España, muy concurrida de gente, como siempre. De aquí, y todo a pie, llegamos hasta la Plaza del Popolo, para subir al mirador del Pincio, muy bonito y recomendable. Desde aquí hay unas espectaculares vistas al atardecer, con la Basílica de San Pedro al fondo.

Por la tarde-noche habíamos reservado la visita a los Museos Capitolinos. Es el principal museo de Roma. Lo visitamos prácticamente solos, ya que a esa hora no había nadie. Son espectaculares las obras de todo tipo que podemos encontrar.

Pusimos punto y final al día después de visitar el Coliseo Romano de noche.

Día 3: Iglesias y Trastévere


Si hay algo que abunda en Roma son iglesias. Las hay por todas partes y casi todas son espectaculares. No importa que la veamos de casualidad en una calle poco turística. No importa si es grande o pequeña. Merece la pena entrar en todas las que podamos. Son realmente bonitas y cada una tiene algo diferente.

Este día visitamos algunas de las muchas que hay. La primera fue la Basílica de Santa María degli Angeli, que está en la Plaza de la República.

De aquí fuimos a la Basílica de Santa María Maggiore, una de las principales de Roma. Además, aquí dentro está la capilla Sforza, de Miguel Ángel.

También muy famosa es la iglesia de San Pietro in Vincoli. Más que por el propio templo, destaca sobre todo la estatua de Moisés, de Miguel Ángel.

Estatua de Moisés, en la iglesia de San Pietro in Vincoli

Sin cambiar mucho de tema, aunque sí de lugar, fuimos hasta el barrio de Trastévere en tranvía para ver la iglesia de San Francisco a Ripa. Aquí dentro está la escultura de Bernini del Éxtasis de la Beata.

Aprovechamos para pasear un poco y visitar la Basílica de Santa María in Trastévere. Por la tarde teníamos pensado volver a este bonito barrio.

Nuestro siguiente destino fue el Castillo de San Ángelo. Aquí dedicamos sobre una hora para ver este espectacular lugar. Desde arriba, además, tenemos unas bonitas vistas de la ciudad. Lugar que merece la pena visitar siempre que tengamos el tiempo suficiente.

Parte de arriba del Castillo de San Ángelo

Después de comer volvimos paseando a Trastévere. La idea era ver el mirador de El Gianicolo. Personalmente recomiendo mucho más el mirador de la Plaza del Popolo. A la bajada vimos la Fontana dell’Acqua Paola.

Fontana dell'Acqua Paola, en Trastévere

Día 4: Mercado de Trajano y Fontana di Trevi


El cuarto y último día lo dedicamos a ver los lugares que no habíamos visto o que habíamos pasado un poco de largo los días anteriores. Uno de ellos fue la Fontana di Trevi, que aunque habíamos estado en un par de ocasiones, siempre era de noche.

La famosa Fontana di Trevi de Roma

De aquí fuimos a ver el Mercado de Trajano, otro lugar muy recomendable para conocer la historia de Roma. Podemos ver obras y esculturas romanas muy bien conservadas. Incluso tienen maquetas de otros lugares del mundo donde llegó el Imperio Romano, como el Puente Romano de Alcántara.

Mercado de Trajano

Es un lugar para echar tiempo con tranquilidad. Merece la pena bajar hasta abajo y ver la inmensidad de lo que un día fue.

Recomendaciones para visitar Roma


Lo primero es ser consciente de que hay que andar mucho. Es una ciudad con muchísimas cosas para ver, pero la mayoría más o menos se puede ir andando. Además esa es la esencia de visitar Roma. Pasear y descubrir calles, iglesias y lugares muy bonitos a cada paso.

Comprar la Roma Pass puede ser una buena opción. Es cierto que no siempre compensa. Depende de los lugares que vayamos a visitar y calcular si merece la pena o no. En nuestro caso nos interesaba coger la Roma Pass de 72 horas.

Probar los helados, pizzas y pasta. Pero no siempre en los lugares señalados en las guías. No nos guiemos únicamente por lo más famoso. Hay muchos establecimientos menos turísticos y donde podemos comer mucho menor, más tranquilos y más baratos.

Coste de ir a Roma


El llegar hasta la capital italiana es muy sencillo y económico. Existen diferentes rutas y compañías aéreas desde España, a precios muy competitivos. El transporte en Roma no es caro, como tampoco lo es ir hasta los aeropuertos.

La ciudad en sí podríamos decir que es cara. No se asemeja a Europa del norte, ni mucho menos, pero en general comer y el día a día puede resultar algo elevado de precio.

Sí quiero puntualizar el caso de los atractivos turísticos. Algunos tienen un precio que lo considero abusivo. Por ejemplo la entrada al Mercado de Trajano o al Castillo de San Ángelo. Pero bueno, estamos hablando de una de las ciudades más visitadas del mundo.

El tema de alojamiento, al menos en temporada baja, no es caro. Se puede asemejar a la media de Europa occidental y central. En verano muy probablemente esto aumente bastante, como ocurre en otras ciudades muy turísticas.


Mapa de localización


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