lunes, noviembre 27, 2017

Wat Saket, la terraza de Bangkok, y rumbo a Chiang Mai

Después de pasar unos días por Bangkok, esta mañana fue la última antes de volar dirección al norte, a Chiang Mai. Todavía nos quedaban algunos lugares que queríamos visitar de la capital tailandesa. Por ello, nuevamente aprovechamos el tiempo y nos levantamos temprano. El vuelo salía a las 18:10h. Existen muchos horarios y por el mismo precio casi siempre, por lo que las opciones son múltiples. Elegimos esta hora con la idea de aprovechar la mañana en Bangkok.

Escaleras del templo Wat Saket

Última mañana en Bangkok


Así pues, nos levantamos temprano y fuimos a desayunar al 7-Eleven, algo típico de cada día. No sé si lo he mencionado en algún artículo ya, pero en estos establecimientos podemos encontrar de todo. Cualquier cosa que necesitemos llevar a Tailandia, si no queremos cargar con ella la podemos comprar aquí de forma muy barata.

Lo primero que queríamos visitar era el templo Wat Saket, que en su interior alberga el Monte Dorado. Este lugar lo recomiendo visitar sí o sí. Es muy bonito y desde aquí hay unas estupendas vistas de toda la ciudad. Además, al menos cuando fuimos nosotros, apenas hay turistas. Un espacio muy tranquilo.

Como no estaba demasiado lejos de Khao San Road, donde nos alojábamos, fuimos andando. Más tarde ya habría tiempo de coger algún taxi. El camino hasta aquí pasaba por una larga avenida principal, totalmente adornada por la ocasión del funeral del rey que iba a tener lugar unos días después.

En medio de esta avenida está el Monumento a la Democracia. Poco después llegamos a la entrada del templo Wat Saket.

Monumento a la Democracia

El templo Wat Saket


Wat Saket es una colina artificial que funcionó como cementerio. Bangkok sufrió una gran plaga en el siglo XVIII y utilizaron este lugar para enterrar unas 30.000 personas. Posteriormente le añadieron el gran chedi dorado que es lo que destaca hoy en día.

Fuente que podemos ver en Wat Saket

Eso sí, este chedi que podemos ver hoy en día, no iba a ser así. El proyecto que tenían los arquitectos era uno mucho mayor. Pero por problemas de peso, eso era inviable. Tuvieron que abandonar las obras y, con el paso del tiempo, se fue asentando el terreno de lo que hoy es la colina artificial y en la que se encuentre el chedi más pequeño, pero aun así impresionante, que vemos hoy en día.

Chedi de Wat Saket

Es un lugar muy sagrado para los budistas. Se cree que en el interior del chedi guarda los dientes de Buda.

Para subir hasta arriba son 318 escalones. Por el camino ya vamos viendo la inmensidad del lugar y las vistas que vamos a poder tener desde arriba. Es un espacio verde, decorado con fuentes, figuras y todo muy bonito. Un lugar muy fotogénico y que merece la pena visitar con tranquilidad.

Inicio de la subida al Monte Dorado

Una vez arriba podemos ver muchos monjes que vienen a rezar. En la parte de la terraza está el chedi dorado, la estrella del lugar. Desde aquí hay unas impresionantes vistas de Bangkok. Nosotros fuimos por la mañana temprano, pero hay quien recomienda ir por la tarde, cuando el sol empieza a bajar.

Vistas de Bangkok, desde la terraza de Wat Saket

Wat Saket abre de 08:00 a 17:30h y la entrada cuesta 20 bahts (0,50€).

Wat Benchamabophit, el templo de mármol


El cielo pintaba fatal. Si dos días antes empezó a llover por la noche, esta iba a ser la segunda vez (y última, por suerte) que nos llovió durante el viaje. Pintaba que iba a caer una buena y queríamos ir a visitar el templo Wat Benchamabophit, o más conocido como el templo de mármol.

Cogimos el primer taxi que vimos a la salida de Wat Saket y ya empezaba a chispear. Por suerte dejó al momento. El trayecto hasta Wat Benchamabophit era de unos 2km y nos costó 59 bahts (1,5€). En Bangkok merece la pena coger taxis aunque la distancia no sea muy grande. A no ser que se tenga mucho tiempo, si queremos ver varios lugares en una mañana, por ejemplo, es la mejor forma de moverse rápido.

El templo Wat Benchamabophit lo tenía en mi guía personal pero como lugar para ir solamente si hubiera tiempo de sobra. No lo tenía como un imprescindible. Sin embargo ahora tengo que decir que merece mucho la pena ir y se debe tener en cuenta en una visita a Bangkok.

Wat Benchamabophit, el templo de mármol

Este lugar sí estaba abarrotado de turistas. Intuyo que puede que sea punto de partida de muchos tours guiados, por la hora que era y porque en la puerta había numerosos autobuses aparcados.

Este templo fue construido en 1899 y utilizaron para ello principalmente mármol traído desde Italia. Aquí dentro se encuentran las cenizas de Rama V, un rey tailandés y que hoy en día es muy visitado por el pueblo.

Si vemos este templo después de haber visitado otros por la ciudad, notaremos diferencias. Aunque conserva el estilo tailandés, especialmente por fuera, también tiene detalles más propios de edificios europeos. Esto es así ya que el rey viajó hasta Europa y quiso que se construyera siguiendo algunos modelos.

Parte interior del templo de mármol de Bangkok

Uno de los lugares que más destaca dentro de Wat Benchamabophit es el claustro con 52 esculturas de buda hechas de bronce. Son diferentes y se supone que están traídas de diferentes ciudades de Tailandia. 

Lluvia monzónica


Después de haber visitado estos dos templos durante las primeras horas de la mañana, tocaba volver a Khao San Road, al hostal, ya que teníamos que dejar la habitación antes de cierta hora. Cogimos nuevamente un taxi y casualmente nos costó lo mismo: 59 bahts.

Si antes amenazaba lluvia y desde el Monte Dorado se veía el cielo muy feo, nada más llegar a Khao San Road y bajarnos del taxi empezó a llover muchísimo. Nos refugiamos en una de las muchas tiendas que hay por toda la calle. Aprovechamos para comprar alguna camiseta, ya que nos las dejaba a buen precio y tenían buena pinta.

Lluvia monzónica en Bangkok

Como pudimos llegamos al hostal haciendo uso de los toldos de las tiendas y los edificios para no mojarnos. Estaban cayendo cascadas del cielo. Era impresionante la lluvia que caía. Pero claro, estábamos en época todavía de monzones. Eso sí, por suerte únicamente vimos llover dos veces en todo el viaje y ninguna nos afectó realmente.

La idea era comer antes de ir al aeropuerto. Como estaba el día así que no pintaba muy allá en lo climatológico (al poco tiempo dejó ya de llover), decidimos comer en el mismo restaurante que tenía el hostal. Tenía buena pinta y, aunque estaba un poco orientado a los occidentales, tenían una amplia carta que incluía todos los platos más típicos tailandeses

Comida (picante) típica tailandesa


Quería probar la ensalada de papaya, que había leído por muchos blogs que estaba muy buena y que era uno de los platos más típicos y que había que probarlo. Pedí eso y una especie de pinchitos de pollo satay se llama, con una salsa un poco picante. Todo ello por 200 bahts (unos 5€), nada barato para lo que es Tailandia pero claro, era un restaurante para turistas.

Ensalada de papaya y pollo satay, típico en Tailandia

La comida tailandesa tiene fama de picante y lo es. Esa ensalada de papaya es lo más picante que he probado en mi vida. En serio, la boca ardía. No lo puedo comparar ni con la pizza más picante que haya probado alguna vez en la típica pizzería que te pone las 3 guindillas como máximo de picante. Esto lo superaba en 10. Eso sí, la cosa es que estaba buenísima.

Después de comer ya era hora de ir para el aeropuerto. Esta vez cogíamos el vuelo en el aeropuerto de Don Mueang, al norte de Bangkok. Es desde aquí donde suelen salir los vuelos a otros lugares de Tailandia y a países cercanos. Sabíamos que hasta aquí se puede llegar en tren, pero antes hay que llegar hasta la estación, que nos caía lejos. Por lo que al final optamos por ir en taxi, que sale barato.

No sabíamos que había que sumarle 120 bahts por un peaje que hay en la autopista. Aun así el trayecto, con todo incluido, nos salió por 370 bahts (unos 9€). Está lejos, por lo que la verdad es que no es caro. 

De Bangkok a Chiang Mai


Ya en el aeropuerto simplemente tocaba esperar a la salida del vuelo. Volábamos con AirAsia de Bangkok a Chiang Mai, la que es conocida como capital del norte. Es una ciudad imprescindible y que no puede faltar en un viaje a Tailandia. Los vuelos internos además son baratísimos. Este nos costó 29€. Mucha gente hace este trayecto en tren. Tiene que ser espectacular, el problema es que suele durar entre 12 y 14 horas. Es para tener mucho tiempo.

Aeropuerto de Don Mueang

De AirAsia tengo que decir que no tuvimos ningún problema en los varios vuelos que hicimos con la compañía. Puntual, salvo un vuelo que se retrasó una hora. Además, una cosa que mete miedo a los viajeros es que tienen un límite de 7kg para el equipaje de mano. Eso la verdad es que es muy poco. Este mismo límite lo tienen otras compañías asiáticas con las que volamos. Sin embargo únicamente en un vuelo nos pesaron el equipaje. En mi caso casi, casi llegaba a los 10kg (9,8kg o por ahí), el hombre hizo así una mueca rara como diciendo “anda, pasa”.

En poco más de una hora de vuelo, nos plantamos en Chiang Mai. Esta ciudad es realmente bonita e interesante para visitar. Ese mismo día ya tuvimos una primera impresión que nos gustó bastante. Pero de eso hablamos en el próximo artículo.

Mapa de localización


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