viernes, noviembre 24, 2017

El gran buda reclinado de Wat Pho, lagartos de dos metros y bichos

Uno de los lugares imprescindibles en una visita a Bangkok es el templo de Wat Pho. Es famoso por el impresionante gran buda reclinado de 46 metros de largo y 15 de alto. Es el tercero más grande de toda Tailandia y el primero si sólo tenemos en cuenta los reclinados. Pero además, el complejo tiene otros muchos lugares interesantes y de enorme belleza. Sin duda que merece la pena venir hasta aquí y dedicar un rato.

Gran buda reclinado de Wat Pho

El templo de Wat Pho


Nosotros fuimos por la tarde, después de haber visitado por la mañana el mercado de la vía del tren de Mae Klong y el mercado flotante de Damnoen Saduak. Tras esta excursión mañanera, tocaba visitar uno de los lugares más emblemáticos de la capital tailandesa.

Una de las cosas que podemos leer en muchos sitios en Internet, es que en los templos de Tailandia hay que entrar con los hombros cubiertos y en muchos no se puede entrar en pantalón corto, tanto hombres como mujeres. Por si acaso siempre llevaba un pantalón largo fino en la mochila. Pero la verdad es que no tuve que usarlo en todo el viaje. Fue en este templo donde, al entrar, un hombre dijo que no se podía entrar en pantalón corto. Preguntó que de dónde éramos, respondimos y dijo que no pasaba nada, que entráramos.

Lo primero que podemos ver dentro de Wat Pho son los hermosos y coloridos chedis que hay y los jardines. Es una zona muy bonita y, junto a los edificios que componen el complejo, ofrecen unas panorámicas muy fotogénicas.

Chedis en el templo de Wat Pho

Este templo es bastante grande y tiene muchas zonas y patios. Lo mejor es perderse e ir descubriendo. Es el más grande Bangkok y sin duda uno de los más importantes del país. Fue fundado en el siglo XVI, antes incluso de que Bangkok fuera la capital.

Como curiosidad, según pude escuchar a un viajero en YouTube, aquí se encuentra la mayor colección de estatuas de budas del mundo. No sé hasta qué punto esto es cierto. La realidad es que hay muchos, muchísimos budas dorados en las diferentes zonas de Wat Pho (cerca de 400 en total).

Una de las varias zonas con estatuas de budas, casi todos dorados

En una de las zonas podemos ver un buda de pie, así como otro dorado muy bonito. Ambos se pueden visitar.

Buda dorado dentro de unos de los edificios de Wat Pho

El gran buda reclinado de Wat Pho


Si entramos a la zona principal, donde se encuentra el buda reclinado, se empieza a ver mucho más movimiento de turistas. Este espacio es muy bonito, con una fuente rodeada de pequeñas estatuas.

Fuente frente a la entrada del buda reclinado

La estrella del templo sin duda es el gran buda reclinado. Está bañado en pan de oro. Solamente sus pies tienen 5 metros de largo y 3 de ancho. Hay que destacar la planta de los pies, aunque durante nuestra visita tenía un andamio delante por tareas de restauración.

Los pies del buda reclinado, junto a varios monjes que acababan de rezar

Este enorme buda impresiona al verlo de cerca. Es mucho más grande de lo que podamos ver en las fotografías. Resulta complicado, además, hacer una foto y que se vea entero.

Impresionan los 46 metros de largo

Alrededor hay decenas de cuencos para dejar limosnas.

Horario y precio de Wat Pho


La entrada cuesta 100 bahts. Hay que destacar que no el ticket tenemos derecho a una botella de agua pequeña que nos dan dentro. No viene mal con el calor que suele hacer en Bangkok. El horario es de 08:00 a 18:30h.

Funeral por el rey


Después de visitar el templo de Wat Pho, la idea era ver el buda de esmeralda, otra de las joyas de Bangkok. Se encuentra al lado del Gran Palacio y temíamos no poder entrar. Como sabíamos desde el primer día que llegamos a Tailandia, del 1 al 29 de octubre estaba cerrado el Gran Palacio por motivos del funeral del rey que se murió 11 meses antes.

Eso provocó que no pudiéramos ver uno de los lugares más bonitos de la capital tailandesa. Y al final nuestros temores se hicieron ciertos: tampoco podíamos acceder al templo donde está el buda de esmeralda.

El Gran Palacio y el buda de esmeralda, cerrados por el funeral del rey

Lagartos monitores


Fuimos a ver el parque Saranrom, que está justo al lado. Este lugar es muy bonito, tranquilo, y donde los locales vienen a pasear y hacer deporte. Me sorprendió la cantidad de gente que había aquí corriendo. En las zonas verdes se podían ver algunos lagartos monitores. Se trata de un tipo de reptil que puede medir hasta dos metros.

Lagarto monitor, en el parque Saranwom de Bangkok

Son muy frecuentes en el parque Lumpini, también en Bangkok. Pero pudimos verlos en esta otra zona verde. No es que haya demasiados, pero es frecuente ver alguno. Resulta curioso para un español encontrarse este tipo de animales en un parque.

Templo Wat Ratchabophit


Cerca de aquí se encuentra el templo Wat Ratchabophit. Este fue una sorpresa ya que no lo tenía apuntado en mi guía propia que me hice. Algunas partes estaban en obras y no se podían visitar. Se trata de un bonito templo y que además, una de las partes, actúa como cementerio real. Destaca una estupa dorada que tiene en la parte central.

Templo Wat Ratchabophit

Pad thai por 1 euro


Antes de que cayera la noche nos fuimos de vuelta a Khao San Road, a la zona donde nos alojábamos. Ese día queríamos probar el famoso pad thai, uno de los platos callejeros más típicos de Tailandia y en esta zona hay numerosos puestos para comerlo. El precio varía, pero está entre 1 y 1,50€. No sale de ese rango. Se puede encontrar desde 40 bahts (en algún sitio incluso lo vi por 30) que es 1 euro, hasta 55 o 60 en algunos (1,5€).

Pad thai en Khao San Road

Pudimos comprobar eso de que en Tailandia puedes comer por 1 euro. Además el plato estaba bastante bien, no era el típico platillo muy pequeño.

Bichos en Khao San Road


En Khao San Road hay otro tipo de comida que se pueden probar: bichos. Hay varios puestos donde los venden, aunque más bien están orientados a los turistas y a la curiosidad que despierta. Además lo tienen como reclamo para sacar dinero: cobran 10 bahts por tomar una fotografía. En mi caso, aunque podría haber hecho alguna foto sin pagar, quise darle a la mujer 10 bahts y poder tomar mis fotografías y vídeos tranquilo.

Puesto de bichos en Khao San Road

No probé bichos. Normalmente suelo probar la comida tradicional de cada sitio y no tengo problema en comer cosas raras. Sin embargo en este caso no lo probé. Más bien porque no quería problemas y nunca se sabe qué puede pasar cuando comes algo que ni por asomo has probado nunca antes y que te puede arruinar el viaje. 

Había gusanos, escorpiones, cucarachas, saltamontes y algunos más que no supe identificar. Y sí, había bastante gente que los compraba. Algunos simplemente para hacerse una foto con ellos; otros para comerlos.

Sin mucho más, después de regatear un poco para comprar alguna camiseta en Khao San Road, nos fuimos a dormir. Ya se hizo tarde y al día siguiente nos esperaba una mañana intensa para visitar algunos lugares de Bangkok que nos quedaba pendiente y, por la tarde, poner rumbo a Chiang Mai en avión. Viajábamos a una preciosa ciudad que a mí personalmente me gustó mucho. Pero de ello hablaremos en el siguiente artículo.

Mapa de localización


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