miércoles, octubre 25, 2017

Ruta de dos semanas por el sudeste asiático: planificación y datos

Ir al sudeste asiático era algo que siempre tuve en mente y siempre quise hacer. No es un destino fácil, pero tampoco tan complicado como pueda parecer de primeras. Es cierto que se requiere de una organización y seguramente ésta sea de las más variadas que podemos encontrar en todo el mundo. Es ahí, en el itinerario, donde más tiempo me tiré pensando para cuadrar. Configurar una ruta de dos semanas por el sudeste asiático es algo muy personal, muy variado y diferente según el tipo de viajero y lo que quiera.

Wat Pho, uno de los templos más interesantes en Bangkok


Ruta de dos semanas por el sudeste asiático


En nuestro caso esta ruta tuvo como entrada y salida Tailandia, que tuvo el mayor peso del viaje. Volamos con la compañía Qatar Airways con escala en Doha. A partir de aquí las opciones que salen son múltiples. Una opción, la cual la hace mucha gente, es dedicar las dos semanas íntegras al país tailandés. Una mezcla entre lo cultural-histórico y la zona del sur, las playas. En mi caso personal esto último, las playas, es lo que menos me atraía. 

Por tanto se descartó la opción de ir al sur de Tailandia, a la zona de playas. Creo, y esto es opinión personal, que no merece la pena ir a un lugar tan lejano para pasar una semana en la playa, con todo lo que hay para ver alrededor.

Si hay algo del sudeste asiático que siempre he querido visitar, eso era Angkor Wat. Es el lugar más visitado de Camboya y claro, estando en Tailandia y tenerlo a mano… No podía faltar.

Tenía muy claro lo que quería ver y no tanto lo que no quería ver. Por mí, claro está, hubiera visto todo. Pero el tiempo es limitado y hay que elegir. Al final la ruta por Tailandia quedó más o menos clara y visitar los siguientes lugares: Bangkok, la capital y donde por sí mismo podemos pasar días y días que siempre quedará algo por ver tanto aquí como en sus alrededores. Tampoco podía faltar Ayutthaya, la antigua capital de Tailandia. Y un viaje a este país no está completo si no se va al norte: Chiang Mai y Chiang Rai no podían faltar.

Wat Chaiwatthanaram, en Ayutthaya

Camboya


Teniendo claro lo que queríamos visitar en Tailandia, quedaba por ver cómo distribuir el resto del tiempo. Es decir, una semana iba a ser Tailandia y el resto dividirlo entre lugares interesantes por la zona, sin que tuviéramos que hacer ninguna locura. Así pues, otro lugar que no podía faltar era el de Angkor Wat, en el norte de Camboya, y también ver la capital de este país, Nom Pen. 

Angkor Wat no puede faltar en una ruta de dos semanas por el sudeste asiático

Aquí, en Camboya, pasamos únicamente tres noches pero que fueron suficientes para ver lo que queríamos. Dos noches en Siem Reap, lugar imprescindible por encontrarse a las puertas de Angkor Wat, y una en la capital Nom Pen

Singapur y Malasia


Desde aquí se volvía a abrir nuevamente el abanico de posibilidades. Es casi infinito y cada opción parece mejor que la anterior. Finalmente optamos por buscar un poco de contraste y conocer también la parte más moderna del sudeste asiático. Para ello no hay mejor lugar que ir a Singapur, un país que ha sufrido un cambio espectacular en las últimas décadas. Un ejemplo en arquitectura, modernidad y desarrollo.

La penúltima etapa, el último paso antes de volver a Bangkok, fue Malasia, su capital Kuala Lumpur. Es otra de las ciudades que hay que visitar alguna vez en la vida en esta zona de Asia. Una ciudad moderna, con enormes rascacielos y en donde hay un complejo que resalta sobre el resto: las Torres Petronas. 

Cuevas Batu, cerca de Kuala Lumpur

Mucha diversidad


Así pues, esta ha sido la ruta de dos semanas por el sudeste asiático. Asia es un continente espectacular. Es realmente variado en todos los sentidos y que merece la pena visitar no una, ni dos, ni tres… si no todas las veces que podamos. Si Europa es un continente diverso y existen diferencias importantes entre países, mucho más ocurre en Asia.

Pad Thai en un puesto callejero de Bangkok

Estuve anteriormente en el continente asiático en un par de ocasiones. La primera fue en Japón, en una ruta de dos semanas por el país nipón. La segunda fue este mismo año, en Jordania. Diferencias enormes entre ambos países, así como con el propio sudeste asiático. Pero es que incluso en este viaje, entre Tailandia, Camboya, Singapur y Malasia existen más diferencias de las que podamos imaginar en países europeos.

Esta parte del mundo te enseña muchas cosas y cada país, incluso cada ciudad, es diferente en todo: forma de vida, cultura, economía, paisajes, arquitectura…


Cómo organizar el transporte para la ruta


Organizar una ruta de dos semanas por el sudeste asiático no es fácil, como ya he mencionado. Pero quizás lo más complicado sea planificar el tiempo y los lugares a visitar. Una vez tengamos claro esto, movernos es realmente sencillo y rápido. En este sentido me parece una zona geográfica mucho más preparada que por ejemplo hacer una ruta por el este de Europa.

En nuestro caso nos movimos, principalmente, en avión. Existen muchas compañías aéreas que conectan las principales ciudades de estos países. Es realmente económico, fácil y seguro. Volamos con tres compañías asiáticas: Air Asia (en varias ocasiones), Jetstar (esta última es australiana) y Malindo Air. Todos los billetes los compramos con antelación, pero incluso es posible comprarlos el mismo día de salida del vuelo a precios espectaculares. 

Vuelo con Air Asia entre Chiang Rai y Siem Reap

Lo normal es que los billetes no pasen de 50€. Por ejemplo volar entre dos ciudades tailandesas lo normal es que cueste 20€ o incluso menos. No tuvimos ningún problema con estas compañías. Bueno, uno de los vuelos se retrasó casi una hora, pero nada que no ocurra alguna vez incluso con la compañía más cara de Europa.

También nos movimos por vía terrestre. A mí personalmente me gusta más viajar en tren o autobús que en avión. Claro que hay veces que es imposible por las distancias y el tiempo. Viajamos en autobús de Chiang Mai a Chiang Rai con la compañía GreenBus en un trayecto muy bonito lleno de vegetación, así como otro trayecto en una especie de furgoneta colectiva entre Siem Reap y Nom Pen, en Camboya, donde atravesamos medio país por lugares fascinantes. 

Autobús de Chiang Mai a Chiang Rai con la compañía GreenBus


Alojamiento en el sudeste asiático


Al igual que el tema de transporte, el alojamiento en el sudeste asiático es muy sencillo de conseguir. Podemos encontrar precios increíblemente baratos. Principalmente en Tailandia la oferta es amplísima. No existe ningún problema en llegar a una ciudad medianamente grande o turística sin alojamiento y encontrar algo para ese mismo día.

En Bangkok la cantidad de alojamientos es increíble. En nuestro caso la media por todos los países apenas superó los 7€ por noche. Y eso que en Singapur la media subió bastante. Todo alojamientos privados, con aire acondicionado (imprescindible), normalmente desayuno y siempre bien situados.

Existen alojamientos para todos los presupuestos. Si alguien quiere dormir por 1,5€ en Bangkok, puede hacerlo. Eso sí, las condiciones seguramente no sean las ideales. Hay que tener un poco de sentido común en este tema y saber que por 2-3 euros más (la diferencia de pagar 2€ a pagar 5, por ejemplo) vamos a tener algo bastante más decente.

Papeleo y vacunas


A cualquiera antes de ir al sudeste asiático se le viene a la mente lo mismo: ¿Qué vacunas son necesarias? ¿Hace falta mucho papeleo? Y la realidad es que todo es mucho más sencillo de lo que pueda parecer. Al menos para los países que hemos visitado (Tailandia, Camboya, Singapur y Malasia) los trámites son muy sencillos.

Los españoles no necesitamos visado para entrar en Tailandia, Singapur y Malasia, al menos como turistas y durante un corto periodo de tiempo (existe la posibilidad de tener un visado para estancias más largas). Sí necesitamos visado para Camboya. Es un trámite muy sencillo y que se realiza a la llegada al aeropuerto. Es similar al visado necesario para Egipto o el de Jordania. Cuesta 30$ y lo pagamos en el mismo aeropuerto, rellenando una solicitud de visa. 

Visado de entrada a Camboya

En el tema de las vacunas, no hay ninguna obligatoria. Yo no me puse ninguna. Si nos metemos en la web del Ministerio de Asuntos Exteriores, en recomendaciones de viajes para estos países nos recomiendan la de la fiebre tifoidea, tétanos o hepatitis A y B. Son recomendaciones, pero para nada son necesarias salvo que se vaya a ir estancias muy prolongadas, vayamos a convivir en lugares rurales, en granjas de animales, etc.

La malaria, otro asunto que preocupa a muchos viajeros, prácticamente es inexistente. Lo mismo ocurre con el dengue. Existen casos y no están erradicadas estas enfermedades por completo, pero son muy aislados y únicamente suelen ocurrir en zonas remotas y aisladas o en plena selva.

Sí hay que tener un poco de atención al tema de los mosquitos. Lo mejor es utilizar repelente (nunca comprado en España y sí allí, en el propio destino) y no dormir con ventanas abiertas. Algún que otro picotazo de mosquitos es inevitable, pero nada del otro mundo. 

Repelente antimosquitos comprado en un 7-Eleven en Tailandia

Seguridad


Tengo que decir que son lugares tremendamente seguros. Tailandia es un país muy preparado y acostumbrado a recibir turistas. Nadie va a tener problemas de ningún tipo siempre que se tenga unas medidas de seguridad lógicas como en cualquier sitio. Pero me atrevo a asegurar que es más probable sufrir un robo en cualquier ciudad europea o incluso española, que tailandesa.

En el caso de Camboya sí que ha habido casos de robos a turistas. Pude informarme de algún caso de tirones a extranjeros cuando van montados en tuk tuk. De hecho en la capital, Nom Pen, la mayoría de tuk tuk tienen una especie de valla protectora para que nadie pueda dar el típico tirón al bolso de alguien que vaya sentado.

Singapur y Malasia, al menos las zonas que visitamos, totalmente seguras. En ningún momento vimos algo raro.

Así pues, el itinerario de dos semanas por el sudeste asiático fue el siguiente:

Día 1: llegada a Bangkok por la mañana. Visita a algunos lugares interesantes de la ciudad y tener una toma de contacto con Tailandia.

Día 2: visita a Ayutthaya, la antigua capital por la mañana. Por la tarde seguir conociendo Bangkok.

Día 3: por la mañana fuimos al mercado de la vía del tren en Maeklong y al mercado flotante de Damnoen Saduak. Por la tarde vuelta a Bangkok y visitar otros lugares de la capital.

Día 4: por la mañana terminar de ver algunas zonas de Bangkok. Por la tarde vuelo a Chiang Mai, al norte del país.

Día 5: mañana completa visitando Chiang Mai, la ciudad de los templos y una de las más bonitas del país. Por la tarde subimos a Doi Suthep.

Día 6: autobús de Chiang Mai a Chiang Rai. El resto del día bien aprovechado visitando esta ciudad.

Día 7: vuelo de Chiang Rai a Siem Reap (Camboya). Por la tarde visitamos el pueblo flotante Chong Kneas.

Día 8: visita a Angkor Wat, el lugar más turístico e importante del país.

Día 9: por la mañana autobús de Siem Reap a Nom Pen. Por la tarde visitamos algunos de los lugares más interesantes de la capital camboyana.

Día 10: por la mañana terminar de ver Nom Pen y por la tarde vuelo a Singapur.

Día 11: aprovechar el poco tiempo que teníamos para ver Singapur y por la tarde vuelo a Kuala Lumpur.

Día 12: por la mañana visita a las cuevas Batu, un lugar imprescindible. Por la tarde conocer los lugares más interesantes de la capital malaya.

Día 13: última mañana en Kuala Lumpur y vuelo de vuelta a Bangkok.

Día 14: vuelo de regreso a España.

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