martes, octubre 24, 2017

Visita a la República Turca del Norte de Chipre, un país desconocido

El último día por Chipre lo dedicamos, por la mañana, a visitar la República Turca del Norte de Chipre. La isla está dividida en dos países, aunque este último no está reconocido prácticamente por nadie. Hay un conflicto desde hace décadas y, aunque parece que llegará el momento en que se solucione y vuelvan a ser un único país, todavía no han alcanzado un acuerdo. Resulta chocante cruzar la frontera y caminar hacia el norte. Es totalmente distinto y la diferencia es más que notable.

Puesto fronterizo en el lado de la República Turca del Norte de Chipre

La República Turca del Norte de Chipre


Ese día ya abandonamos el hotel de Nicosia, por lo que fuimos a desayunar y a dejar el equipaje dentro del coche. Así no teníamos que cargar con nada para visitar la zona norte de la isla.

La República Turca del Norte de Chipre representa más o menos un tercio de la isla. La capital, Nicosia, es la misma que la República de Chipre. De hecho es la última ciudad que queda en Europa dividida. Es algo así como el Berlín antes de la caída del muro. Eso sí, desde hace unos años hay libertad de movimientos de un lado para el otro, incluso productos del norte pueden venderse en el sur, etc. 

Un poco de historia


Primero voy a hablar un poco de la historia de este territorio ya que mucha gente desconoce realmente la existencia. Este país, que también se le conoce como Chipre del Norte, es independiente de facto desde 1983, cuando Turquía le concedió la independencia. Todo empezó una década antes, en 1974, cuando hubo un intento de golpe de estado en la isla por parte de un grupo de militares griegos que apoyaban la dictadura de los Coroneles, que gobernaba en Grecia en esos años.

Chipre históricamente ha pertenecido a varios países. Reino Unido, que aún conserva bases militares, Grecia o Turquía han tenido, en mayor o menor medida, dominio sobre el país. Es por ello que, con el intento de golpe de estado, Turquía temía por la minoría turcochipriota que vivía en la isla y a la que debían de defender en caso de necesidad por un tratado de garantías que había vigente.

Por ello Turquía mandó una operación militar al norte de la isla para controlar que no le ocurriera nada a sus ciudadanos. Hubo, por tanto, un traspaso de población de un lado al otro. Muchos turcochipriotas del sur huyeron rápidamente al norte. Lo mismo grecochipriotas del norte. Al final, el país quedó dividido hasta nuestros días.

En 1983 Turquía concedió la independencia y se creó la República Turca del Norte de Chipre, todavía vigente hasta ahora. Solamente Turquía lo reconoce de forma oficial. La realidad es que este territorio actúa como un país totalmente independiente. Utilizan una moneda diferente (la lira turca), gobierno propio, leyes propias, una cultura muy diferente a la zona sur, el nivel de vida no tiene nada que ver, es un territorio musulmán y utilizan el turco como idioma. 

Lugar muy desconocido


Tiene mucho para ver, ya que algunas de las playas más bonitas de la isla se encuentran en el norte. Sin embargo nosotros solamente cruzamos a pie y conocimos su capital. El motivo es que para entrar con el coche no es para nada sencillo. Primero porque en teoría no se puede circular por este territorio a no ser que se disponga de carnet de conducir internacional. No es la Unión Europea. Lo segundo que muy probablemente la compañía de alquiler no permite que se cruce la frontera o no cubre ningún tipo de seguro en caso de accidente o cualquier problema. Por ejemplo en la isla de Irlanda, para ir a Irlanda del Norte, tuvimos que pagar un poco más para que nos permitiera la compañía de coches circular por allí (que el seguro lo cubriera, básicamente).

Así pues, andando cruzamos a otro país. Existen zonas de paso muy limitadas. Entrar por cualquier otro lugar es totalmente ilegal y puede ser peligroso, ya que hay zonas con minas, alambrados y quien sabe que más. En Nicosia es sencillo cruzar. Es la zona de paso más popular y seguramente la única que utilizan los turistas. Se encuentra en la calle Ledra, cerca del hotel donde nos hospedábamos.

Tramo final de la calle Ledra en la República de Chipre

Es una calle principal de la parte europea, llena de tiendas y mucho movimiento. Al final de la calle nos topamos con una frontera donde vemos ya la bandera de la República Turca del Norte de Chipre y el típico puesto fronterizo.

Frontera divisoria


Sobre este puesto fronterizo se han escuchado muchas cosas. Vamos, antes de ir pude leer por Internet experiencias de otras personas. Algunas decían que cuidado de que no nos pusieran sello en el pasaporte, por ejemplo. Pero nada, todo falso al menos a día de hoy. Ningún tipo de problema y un trámite tremendamente rápido.

Basta con llegar al policía chipriota, te ve el pasaporte y te permite salir. Al otro lado están los guardias de la República Turca del Norte de Chipre. Simplemente te escanean el pasaporte para registrar la entrada (como en cualquier otro país) y listo. No ponen sello ni nada.

Justo cuando entras, las primeras calles están repletas de tiendas y restaurantes. Nos encontraremos empresas que se dedican a vender cosas de valor como oro, plata o diamante. Todo con la premisa de que aquí hay menos impuestos y todo es más barato. Al menos los restaurantes, que es lo que pudimos comprobar, es mucho más barato que en la parte europea. 

Zona de tiendas en la parte turca

Hay casas de cambio, ya que aquí utilizan la libra. Es cierto que en las zonas pegadas a la frontera lo normal es que puedan aceptar euros, pero depende del sitio. En cuanto nos alejamos un poco es menos frecuente. Ojo con las “estafas”. Si por ejemplo vamos a comprar una botella de agua, algo que si vamos en verano va a ser muy frecuente, nos pueden hacer pagar bastante más de la cuenta si lo hacemos en euro.

El cambio más o menos está a 4 liras 1 euro. Lo normal es que una botella de agua de medio litro, fría, en cualquier tienda cueste 1 lira. Eso equivale a más o menos 0,25€. Sin embargo si preguntamos para pagar en euros, es muy usual que nos pidan 0,50€. Vale, también en parte hay que entender que no es su moneda, que ellos luego tienen que ir a cambiarlo a la tienda… Pero no deja de ser el doble de precio.

Por tanto si vamos a pasar un tiempo en el que creamos que vamos a gastar bastante, no es mala idea cambiar un poco de moneda. 

Mezquita/catedral de Santa Sofía


Uno de los lugares más visitados y bonitos de la parte turca de Nicosia es la mezquita. Realmente se trata de la catedral de Santa Sofía, un templo cristiano que fue el más importante de Chipre. En la actualidad, al estar en zona de control musulmana, es una mezquita. 

Mezquita/catedral de Santa Sofía

Paseando por las calles nos vamos a encontrar muchas banderas tanto de la República Turca del Norte de Chipre como de Turquía. Hay zonas muy descuidadas, edificios en no muy buen estado, pero en ningún momento sentimos inseguridad. Nos metimos muy hasta dentro de la ciudad, nos perdimos por callejuelas intentando descubrir y ningún problema.

Estatua en honor de Ataturk, importante oficial del ejército de Turquía

La Línea Verde


La zona divisoria, conocida como Línea Verde, es un espacio desmilitarizado. Hay tramos muy anchos y otros en los que simplemente es un muro o alambrada. Dicen que no hay nada más peligroso que intentar cruzar esta línea por donde no está permitido. De hecho por todas partes podemos ver carteles alertando de ello y de la prohibición de tomar fotografías o vídeos.

Línea Verde, zona divisoria
Una de las múltiples vallas divisorias que podemos encontrar

Tras andar varios kilómetros, la idea era acercarnos a la montaña (tener buenas vistas) donde están las banderas enormes. Al final vimos que había que andar varios kilómetros más y ni aun así nos garantizamos verlo bien. Pudimos echar una fotografía de lejos, a través de un espacio abierto. 

Banderas en la montaña, muy a lo lejos

Entramos en un bar para tomar algo de beber, ya que hacía mucho calor. Creo que fuimos los únicos extranjeros (al menos no chipriotas) que habían entrado allí jamás. Se sorprendieron de nosotros. Al intentar pagar con un billete de euros me dijo que eso no lo aceptaba. Le dije que no tenía otra cosa y bueno, finalmente aceptó un billete de 5 euros. Eso sí, el cambio me lo dio en liras turcas y me vino hasta bien, ya que calculé y me había dado mejor cambio incluso del oficial.

Aquí fue donde me di cuenta de lo verdaderamente barato que es la República Turca del Norte de Chipre. Con ese billete de 5 euros (y el cambio en liras que me devolvió), me dio para una cocacola y botella de agua en su bar, un par de botellas de agua más durante el día y comer posteriormente en un restaurante. No tuve que cambiar más liras ni utilizar un solo euro.

Después de comer en un restaurante cerca de la frontera, volvimos a la República de Chipre. Esa noche teníamos el vuelo de vuelta hacia España, desde Lárnaca. Todavía quedaban varias horas y la tarde la íbamos a pasar precisamente en Lárnaca. De eso hablamos en el siguiente artículo.

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