viernes, octubre 13, 2017

Chisinau, la capital del país menos visitado de Europa

Nuestra primera parada en el viaje por el Este de Europa fue Chisinau, la capital de Moldavia. Seguramente una de las capitales de Europa cuyo nombre se olvida después de estudiarlo en la escuela, a no ser que tengas intención de visitarla o seas un curioso de los mapas y la geografía.

Podemos asegurar sin lugar a dudas que de todas las capitales que vimos durante el viaje (Chisinau, Kiev y Minsk) la capital de Moldavia es la más "fea" y menos turística. Aunque Moldavia en general no es un país muy turístico, de hecho es de los menos visitados del mundo con unos 100.000 turistas anuales en todo su territorio. No obstante, es una ciudad que para ver en un día no desagrada y puede resultar interesante.

Arco del Triunfo, enfrente del Parlamento de Moldavia en Chisinau



Llegada a Chisinau, con bastantes retrasos

Llegamos a Chisinau de forma escalonada, ya que por haber comprado el vuelo con varios días de diferencia volamos en dos grupos separados con dos opciones distintas: vuelo de FlyOne haciendo escala en Milán, una de las peores compañías aéreas con la que hemos volado, y vuelo con Air Moldova directo a Chisinau de madrugada que salía a la 1:10AM y también tuvo retrasos de unas 3 horas...

En el Aeropuerto Internacional de Chisinau los compañeros que viajaban con FlyOne tuvieron algunos problemas para conseguir un taxi, ya que muchos de los taxistas inexplicablemente rechazaban la carrera hasta la ciudad, hasta que uno por fin aceptó. La conducción ya se puede imaginar, a toda velocidad, típico de países del Este, y en este caso, curiosamente, apagando las luces cada vez que había un radar/cámara de tráfico, para no ser fotografiado y multado.

Por mi parte, que volé con Air Moldova, llegué sobre las 8 de la mañana al Aeropuerto y usé transporte público, que a esas horas ya estaba disponible. Para llegar desde el Aeropuerto de Chisinau al centro cogí el minibús/furgoneta número 165. También está el Express Bus Service pero no lo encontré. Coincidió que pasó el otro antes.

En el minibús 165 camino del centro de Chisinau

El minibús 165 se encuentra según sales de la terminal andando unos cuantos metros hacia la derecha al final de la calle. Paran a recoger gente y se van. Tienes que abrir la puerta donde se sentaría el copiloto, pagas al conductor y te sientas al fondo donde quieras. El precio es muy barato, 3 leu moldavo que al cambio son 0.14€.



Llegué andando al hostal después de una larga caminata, puesto que el minibús me dejó un poco lejos. El resto del equipo estaba ya despierto y listo para irnos a patear la capital de Moldavia durante todo el día.

Avenida principal de Chisinau: Bulevard de San Esteban el Grande y Santo. Las aceras nuevas tras ser remodeladas. En el resto de la ciudad es una de las cosas que más llamaba la atención, aceras muy rotas y descuidadas.

El hostal donde nos alojamos fue Ionika Hostel. La habitación compartida de 6 camas nos salió a 7€ cada uno la noche. El dueño del hostal y los trabajadores, que parecían familia, eran bastante agradables. Antes del viaje nos había pedido si podíamos llevarle algo de nuestro país, un imán o algo así, porque éramos de los pocos españoles que habíamos ido a su hostal y le gustaba coleccionar cosas de diferentes sitios. A cambio nos invitó a un vino hecho por él.

Íbamos a desayunar en el hostal pero la verdad es que lo que había era bastante cutre y siendo un país tan barato salimos a ver la ciudad y desayunar por ahí en alguna cafetería.

Ionika Hostel: Bienvenido escrito en multitud de lenguajes, entre ellos castellano, catalán, euskera, gallego, asturiano, aragonés...

Huevos fritos que desayunamos en un restaurante al lado del hostal. Nunca habíamos visto esta preparación como si estuvieran inflados como palomitas.

Qué ver en Chisinau

Parque Valea Morilor


Lo primero que vimos fue este parque, el más grande del centro de la ciudad. Chisinau es una ciudad con muchas zonas verdes, muchos parques. En este hay un gran lago y suele ir mucha gente a hacer deporte, ya sea correr o montar en bici. También había muchas familias con niños pequeños dando un paseo, al ser domingo.

Scara cascadelor: escaleras de acceso al parque, que fueron remodeladas hace poco.
Vistas del lago del parque Valea Morilor
Parque Central de Esteban el Grande

Este parque está al lado del Parlamento y del Museo de Historia de Moldavia. Está bien cuidado comparado con las calles de la ciudad, con flores, fuentes, bancos... Cuando fuimos había bastante gente paseando, puestos de helados, bebidas, terrazas...

Por la noche estuvimos en la terraza del Penthouse Café tomando una cerveza. Es un restaurante con una terraza muy agradable donde la gente iba bastante arreglada (como en general en el Este de Europa) y tenían una amplia carta de sushi y más cosas.

Parque Central de Esteban el Grande

Estatua de Esteban el Grande en una de las entradas del parque
Parlamento de Moldavia, Arco del Triunfo y Catedral la Natividad del Señor

Justo en el centro de la capital nos encontramos con el Parlamento de Moldavia. Nos resulta curioso la presencia de banderas de la Unión Europea, al igual que hemos visto en otros países no-miembros, como simpatía hacia la Unión y mostrando sus intenciones de anexionarse.

Enfrente del Parlamento, entre éste y el Arco del Triunfo, hay una gran explanada de asfalto que nos resultaba muy curioso. Según he leído posteriormente está así diseñado para albergar manifestaciones.

Parlamento de Moldavia en Chisinau
Arco del Triunfo, enfrente del Parlamento. Se puede observar la explanada de asfalto. Al fondo la Catedral.

Catedral de la Natividad del Señor
Mercado Piata Centrala

Este mercado situado en el centro de la ciudad es uno de los más grandes de Europa. Te puedes perder recorriendo sus calles. Es uno de los lugares más auténticos de la ciudad y personalmente de lo que más me gustó. Un constante bullicio de gente arriba y abajo, venta de productos frescos, ropa, electrónica... nos recordó mucho a los típicos zocos de países árabes.

En los alrededores del mercado y también dentro, había pequeños puestos de una bebida típica llamada Kvas. No sabíamos si era vino, cerveza o algo parecido. Así que probamos... costaba un vaso pequeño pocos céntimos de euro. Tras informarnos vimos que era una bebida sin alcohol producida con harinas, pan y manzanas.

Una de las entradas a Piata Centrala, el mercado de Chisinau

Variedad de frutas y colores en Piata Centrala

Una de las calles de Piata Centrala. Curiosa la publicidad de Gallina Blanca (marca española).

Puesto de Kvas, bebida típica en el Este de Europa.
Catedral Episcopal de San Teodoro

Bajando el Bulevard de San Esteban el Grande hasta la calle Strada Ciuflea nos encontramos con esta Catedral que solo vimos de lejos y nos recordó a las que veríamos en días posteriores en Kiev, con las cúpulas doradas.

Catedral Episcopal de San Teodoro
Complejo Memorial de la Eternidad

Este Memorial recuerda a los soldados soviéticos caídos en la liberación de Chisinau y Moldavia en la Segunda Guerra Mundial. El monumento central son 5 rifles de 25 metros de alturas con una llama eterna en el centro. Había varios militares vigilando el Complejo. También hay un cementerio de soldados soviéticos en el interior.

Monumento central con la llama eterna

Referencias al fin de la Segunda Guerra Mundial
Comer en Chisinau

A pesar de la imagen decadente de la ciudad, hay numerosos restaurantes y bares, en los cuales nos atendieron bastante bien en inglés sin problemas. Tuvimos suerte con la elección de lugares para la comida y la cena, aunque habíamos preguntado antes en el hostal y mirado un poco por Internet.

Al mediodía comimos en una cadena moldava llamada Andy's Pizza. No solo tiene pizza, sino una carta bastante amplia con pasta, ensaladas, hamburguesas, sopas, carne, pescado... En nuestro caso pedimos varias cosas: ensaladas, platos de pasta, pizza para compartir, y una jarra de cerveza cada uno. Pagamos al cambio unos 5€ por cabeza, realmente económico.

Algunos de los platos de Andy's Pizza

Por la noche cenamos en un restaurante de comida típica moldava llamado La Placinte. Tiene terraza al lado del Parque de la Catedral, muy agradable con la temperatura veraniega de noche. Aquí también había bastante variedad. Pedimos más o menos lo que vimos y nos recomendó el camarero y el precio fue un poco más caro que el Andy's Pizza pero aún así no pasaría de 6-7€ por persona...

Nos resultó curioso ver que tenían cerveza Timisoreana de barril, aunque al estar tan unidos con Rumanía y tener frontera no es tan raro. Esta cerveza se elabora en Timisoara, una ciudad de Rumanía muy bonita en la que estuvimos en el Interrail de 2015.

Alguno de los platos que comimos, falta la mitad.

Cerveza Chisinau y Timisoreana
Siguiente destino: Transnitria, el país que no existe

Tras pasar este completo día en Chisinau, al día siguiente nos despertaríamos temprano para ir a la estación de autobuses (al lado de Piata Centrala) a coger el bus a Tiraspol, capital de la República de Transnitria, un territorio auto-proclamado independiente de Moldavia en el año 1990.

Pero de eso hablaremos en el siguiente artículo...

Mapa de localización de Chisinau

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