jueves, agosto 10, 2017

Templo de Karnak y templo de Lúxor: visita a la antigua Tebas

Lo bueno que tiene viajar de noche a un destino es que llegas con todo el día por delante. Es lo que nos pasó cuando llegamos a Lúxor desde El Cairo en un tren nocturno: el día entero para ver la ciudad de forma tranquila. Este es un destino muy popular entre los turistas y no debe faltar en un viaje a Egipto. Llegó a ser la capital del Antiguo Egipto con el nombre de Tebas y conserva lugares que dejarán fascinados a cualquiera como el templo de Karnak y templo de Lúxor.

Templo de Lúxor
Templo de Lúxor, en pleno centro de la ciudad

Llegada a Lúxor


Lo primero que hicimos fue ir al hotel a dejar las cosas y preparar el día. Estaba muy próximo a la estación de tren. Nos hospedábamos en el Hotel Nefertiti, muy recomendable con un personal muy amable y un alojamiento muy bien situado y que además tenía restaurante y una terraza muy bonita para las noches con vistas al templo de Lúxor. Barato, al menos ahora que apenas hay turismo en la zona por los tiempos que corren desde la revolución de hace unos años.

Vistas desde la terraza del hotel Nefertiti, con el templo de Lúxor

Eso sí, el dueño/responsable del hotel ya nos intentó vender algo más caro de la cuenta nada más llegar. Pero esto es Egipto, funciona así. Nos hizo sentar en una mesa y, tras invitarnos a un té o café, nos empezó a preguntar sobre qué íbamos a ver esos días por allí y si nos interesaba contratar un guía para ir a los lugares de fuera (es necesario, ya que en transporte público o es nulo o prácticamente inexistente).

Después de ofrecernos los precios, vimos que era increíblemente abusivo. Pero funciona así: en Egipto jamás te van a decir el precio real de primeras. Siempre tienes que regatear y al final más o menos acabará siendo un tercio de lo que te dicen al principio. 

Siempre el regateo


Quería cobrarnos 1500 libras egipcias (unos 70€) por un recorrido guiado por los principales lugares. La ruta que nos organizó estaba muy bien, que es la típica que se suele hacer. Al final entre negociación y negociación nos lo dejaba en 600 libras (30€), pero aun así nos parecía caro.

Dejamos el hotel con la idea de volver a negociar posteriormente con el hombre si es que nos interesaba, pero no hizo falta: a lo largo del día conseguimos la misma ruta por 200 libras (unos 10€) con otro guía del que hablaré más adelante, ya que esto fue al día siguiente.

Parte deteriorada de la avenida de las esfinges, cerca del templo de Lúxor

En Lúxor hace mucho calor. En nuestro caso fuimos en marzo y el sol apretaba casi tanto como un día de verano en España. No quiero imaginarme cómo tiene que ser ir allí en pleno julio. Fuimos directos a visitar el templo de Karnak, que es uno de los más conocidos de la ciudad y visita obligada. Está algo alejado del centro (unos 2,5km) pero se puede ir perfectamente andando y ver la ciudad.

De camino al templo


Por el camino nos encontramos con zonas de mucha pobreza. Chabolas y viviendas en muy malas condiciones. Era triste ver a niños muy pequeños pidiendo dinero y otros muchos súper felices de ver extranjeros y saludando con un “hello!”. 

Buscando el templo de Karnak, que seguramente por la zona donde pasamos para llegar a pie, no veíamos muchas indicaciones para encontrar la puerta de entrada. En un primer momento llegamos a lo que parecía una puerta, pero que estaba cerrada. Era en realidad una de las zonas del templo, ya que éste es enorme. Aquí intentamos preguntar a un hombre de seguridad que estaba dentro, cómo podíamos entrar y dónde comprar la entrada. Nos dijo que allí no la podíamos comprar, pero que si le dábamos dinero nos abría la puerta bajo cuerda. Esto es común en cierta medida.

Jeroglíficos en el templo de Karnak
Jeroglíficos que vimos por fuera en esta zona del templo de Karnak

En cualquier caso seguimos andando y al cabo de un rato por fin llegamos a una amplia zona de aparcamientos donde había algún autobús y muchas tiendas. Ya esto sí daba un ambiente de ser más turístico. Aquí encontramos una zona de taquillas y pudimos entrar. La entrada cuesta 80 libras egipcias (40 con carnet de estudiante) lo que viene a ser unos 4€ o 2€ en el caso de la reducida. 

Templo de Karnak


Nada más entrar pudimos comprobar la inmensidad del lugar. El templo de Karnak es una auténtica maravilla y uno se puede quedar aquí horas y horas descubriendo rincones, geroglíficos egipcios, estatuas o pasadizos. Fue el complejo religioso más importante del Antiguo Egipto. Está compuesto por diferentes templos y recintos, cada uno de ellos dedicado a un dios o divinidad. 

Avenida de las esfinges en Karnak
Avenida de las esfinges, en el templo de Karnak

El templo de Amon-ra es uno de los principales y es el primero que se ve en una visita. Para llegar hasta aquí hay que atravesar la famosa avenida de las esfinges, también conocido como dromos (camino del dios).

Dentro del templo podemos ver diferentes salas, todas ellas con muchas columnas y jeroglíficos por las paredes muy bonitos. Es un espacio para dedicar su tiempo. Especialmente bonito es el recinto que queda a la derecha conforme llegamos desde la avenida de las esfinges, con numerosas estatuas. 

Interior del templo de Karnak
Patio interior del templo de Karnak

A la izquierda está la estatua de Pinedyem, perfectamente conservada y muy fotogénica. Aprovechando que en estos tiempos no hay muchos turistas por Egipto, no es difícil echarse una foto en estos lugares sin gente. 

Estatua de Pinedyem, en Lúxor

El siguiente patio del templo es uno de los más espectaculares. Aquí está lleno de enormes columnas con preciosos jeroglíficos que parece un milagro que se conserven tan bien. Es uno de los espacios más populares del templo de Karnak. 

Columnas en el templo de Karnak

Pilonos, estatuas, jeroglíficos… Muchos y cada cual más bonito nos encontramos en este lugar.

Después de ver pequeños templos y salas aleatorias, llegamos al templo de Jonsu (o Khonsu) y estaba completamente vacío. Ni un turista. Ideal para disfrutar de sus paredes llenas de jeroglíficos. Una parte del templo se encontraba en tareas de restauración. 

Templo de Jonsu
Interior del templo de Jonsu

Al vernos allí, tres turistas extranjeros y nadie más a decenas de metros, rápidamente llegó un hombre no sabemos de dónde, a intentar sacarse un dinerillo. Nos dijo que entráramos a una sala, a la cual accedimos, y luego nos dijo que subiéramos unas escaleras para ver la parte de arriba y que además estaba en obras. Lógicamente no subimos.


Vuelta al centro


De vuelta al centro volvimos a ir a pie, aunque no cesaban de ofrecerse taxistas y gente en carruaje. Más o menos habíamos dedicado toda la mañana al templo de Karnak y era hora de comer. Fuimos al hotel y decidimos comer en el restaurante de abajo, que pertenece al complejo. 

Durante el viaje a Egipto prácticamente no vimos españoles por ningún sitio, pero justamente allí en ese restaurante había dos mujeres que precisamente eran extremeñas. Una de ellas ya había estado varias veces en Egipto y nos dio algunas recomendaciones e incluso fue la que nos dio el teléfono del guía que nos llevó en coche al día siguiente por 200 libras egipcias.

Después de comer fuimos a ver el templo de Lúxor, que es el otro gran templo de importancia de la ciudad. Este estaba justo enfrente del hotel e incluso desde la terraza lo podíamos ver. Merece mucho la pena, además de verlo de día, ir de noche o cuando ya está casi anocheciendo y así verlo iluminado.

En nuestro caso, en marzo, no tardaba mucho en anochecer y pudimos verlo de día y posteriormente de noche, sin tener que esperar demasiado. La entrada cuesta 60 libras egipcias (unos 3€) y 30 libras con carnet de estudiante. 

Templo de Lúxor


Este templo estaba dedicado al dios Amón (dios del cielo, del sol y del origen de la vida). Uno de las imágenes más típicas del templo de Lúxor es la del pilono (obelisco) y las estatuas sedentes de Ramsés II. Siempre en estos casos hay dos pilonos, uno a cada lado. Aquí falta uno, ya que se encuentra en la Plaza de la Concordia de París, como regalo egipcio en 1836. Egipto ha querido recuperarlo, pero…

Obelisco y estatuas en el templo de Lúxor

Como curiosidad que escuchamos allí
a un guía mientras daba un tour a un grupo de turistas (y que he corroborado por Internet ahora), a cambio del obelisco que Egipto regaló a Francia, el país galo por medio de Luis Felipe I le entregó un reloj que jamás llegó a funcionar y que ahora está de adorno en una mezquita en El Cairo. Está claro quién salió ganando con el intercambio de regalos.

Dentro del templo de Lúxor también destaca la gran columnata de Amenofis III. Por esta zona hay muchas estatuas, algunas de ellas enormes. Las hay en un estado de conservación espectacular y otras más deterioradas. En cualquier caso es una pasada el lugar.

Gran columnata de Amenofis III

Es posible entrar en algunas salas donde hay diferentes jeroglíficos y zonas muy bonitas para detenerse y echar fotos. Lo mejor, como he indicado anteriormente, es esperar a que anochezca si es posible. La imagen cambia mucho y es casi más bonito verlo iluminado de noche.

Sobre parte de los restos de este templo milenario construyeron la mezquita de Abu el-Hagag, la cual se puede ver desde dentro. 

Mezquita de Abu el-Hagag

Aquí también hay una avenida de las esfinges, aunque peor conservada que en el templo de Karnak. 

Avenida de las esfinges y el templo de Lúxor al fondo

➤ Consejo: Este templo es bastante más pequeño y requiere menos tiempo que el de Karnak para visitarlo. Mi recomendación es ver primero el de Karnak, pese a que pueda tentar el hecho de que el templo de Lúxor está justo en el centro de la ciudad y muy probablemente sea el primero que vean por fuera los turistas. Dejar el de Lúxor para visitarlo por la tarde, cuando no quede mucho para hacerse de noche, es una muy buena opción.

El templo de Lúxor de noche

Museo de Lúxor


Después de visitar el templo de Lúxor fuimos al museo de Lúxor, que cuesta 100 libras egipcias entrar (50 libras con carnet de estudiante). La verdad que el precio no es barato, más aún si lo comparamos con lo que cuesta visitar los templos que, en mi opinión, debería de valer mucho más que el museo. Aun así, si se dispone de tiempo es buena idea visitar el museo

No dejan echar fotos dentro, pero podemos ver muchos objetos del Antiguo Egipcio, ilustraciones y textos con imágenes que sorprenden al ver cómo estaban ciertos lugares hace apenas unos años y cómo ahora hay maravillas que todos podemos visitar. Hace reflexionar sobre la cantidad que queda bajo tierra (hay quien dice que solamente el 10% de lo que fue es visible hoy en día).

Después de un día muy completo que dedicamos al templo de Karnak y templo de Lúxor, así como el museo, nos fuimos a cenar nuevamente al restaurante del hotel y poco después a dormir. Al día siguiente nos esperaba una ruta muy interesante por las afueras de Lúxor.

Mapa de localización


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