domingo, julio 23, 2017

Conociendo el Cairo Histórico y el Gran Bazar

La segunda parte del que fue nuestro segundo día por El Cairo lo pasamos conociendo su parte más turística, donde se concentran varias mezquitas, el Gran Bazar y ver un poco cómo es la vida de los egipcios en la capital. Fue un día muy intenso, ya que por la mañana estuvimos visitando lugares de fuera de la ciudad como las Pirámides de Guiza. Además, esa misma noche teníamos que coger un tren nocturno para ir a Lúxor, a unos 600 kilómetros al sur.

El Cairo Histórico, Patrimonio de la Humanidad


El Cairo Histórico


El conductor-guía que nos había acompañado todo el día nos dejó, como petición nuestra y a la que accedió sin problemas, cerca del Gran Bazar, junto a la mezquita Al Azhar, en lo que es considerado el Cairo Histórico y que fue declarado Patrimonio de la Humanidad. Este es un lugar que todo visitante a El Cairo debe de conocer.

Lo primero que hicimos fue buscar un sitio para comer, ya que pasaban las 3 de la tarde. El guía nos recomendó un restaurante de comida local que se llama GAD. No nos costó mucho dar con él gracias a las indicaciones que nos dijo.

Resultó que sí, que era un restaurante totalmente local, tanto que los menús estaban completamente en árabe y casi que no tenían imágenes. Tampoco hablaban mucho inglés los dependientes, salvo uno de ellos al que directamente le pedimos los típicos nombres que conocíamos como faláfel y nos lo sirvió. Realmente barato, aunque la verdad que no fue para nada el mejor sitio donde comimos durante el viaje.

Ya con el estómago lleno fuimos a pasear y ver la mezquita Al-Hussein y la de Al Azhar, que se encuentran una enfrente de la otra. Eso sí, por el medio hay una calle que resultaba una temeridad cruzarla. Los egipcios conducen como locos y los pasos de cebra son prácticamente inexistentes. Entre ambos sentidos había una valla que no habían dudado en romper en algunos tramos por los cuales la gente, y nosotros, cruzaban de un sitio a otro. Era la única opción.

La mezquita Al-Hussein, una de las más importantes

La mezquita Al-Hussein fue construida en 1154 y es una de las más importantes de la ciudad. De hecho, si Estambul es considerada la ciudad de las mil mezquitas, El Cairo no se queda corto.

Justo enfrente está la de Al Azhar, también una de las más importantes de El Cairo tanto por su historia como por su significado religioso. Aunque ha sufrido muchas modificaciones, el edificio original se levantó en el siglo X. Dentro albergó una universidad.

La mezquita Al-Azhar, en el Cairo Histórico

Gran Bazar de El Cairo


Pero lo que realmente impresiona a los visitantes es el Gran Bazar de El Cairo. Se encuentra justo al lado de la mezquita Al-Hussein y es una zona muy viva de la ciudad. Son numerosas calles repletas de puestos de todo tipo. También, antes de adentrarnos, podemos encontrar otras callejuelas llenas de restaurantes y gente ofreciéndonos cosas.

Entrar en el Gran Bazar de El Cairo puede ser una magnífica experiencia o una no tan buena y estresante. Todo según la filosofía con la que nos lo tomemos y lo preparado que estemos. La verdad es que después de haber estado en otros zocos y bazares como el de Estambul o Marrakech, ya uno se espera más o menos lo que va a pasar.

Aquí, además de encontrarnos tiendas y puestos de todo tipo, nos toparemos con una gran multitud de gente. Mucha, mucha gente, lo que hará que no podamos caminar a buen ritmo y que a veces hasta tengamos que armarnos de paciencia para pasar. Esto es así, es un zoco árabe y más en una ciudad como El Cairo.

Muchos, muchísimos vendedores que nos ofrecerán pasar a su tienda a ver los productos. Rápidamente (algo que no sé cómo lo hacen) sabrán que somos españoles y nos hablarán con las cuatro palabras que sepan en nuestro idioma.

El Gran Bazar de El Cairo

➤ Consejo importante: no aceptar entrar a una tienda si no vamos a comprar nada realmente. El motivo no es otro que el tiempo. Si aceptamos entrar en cada tienda que nos ofrecen, al final necesitaremos un día entero para cruzar todo el bazar, y no es una exageración. En estos casos hay que saber rechazar con educación todas las ofertas que nos hacen.

Si decidimos comprar algo, el regateo es la forma habitual. Jamás van a decir el precio de un producto, sino que dirán más o menos el triple. Una vez me dijeron que en estos sitios nunca se pague más de un tercio del precio inicial que digan… y la verdad es que esa frase no va muy desencaminada.

Como curiosidad, decir que en el Gran Bazar nos encontramos bidones de agua públicos para que la gente, los comerciantes principalmente, la utilicen para tomar té.

Uno de los bidones de agua en el Gran Bazar

El Cairo más moderno


Después de más o menos una hora recorriendo las estrechas calles del Gran Bazar, salimos de nuevo al “exterior”. Una zona más abierta, pero todavía repleta de puestos callejeros de todo tipo.

De aquí fuimos caminando dirección al hotel, donde teníamos el equipaje que amablemente nos guardaron hasta que por la noche nos fuimos a coger el tren. El recorrido era de unos 2 kilómetros a pie y pasamos por la zona más moderna de El Cairo. La verdad es que la ciudad tiene dos caras. Por aquí el tráfico es mucho menos intenso, la gente hasta respeta los pocos semáforos que hay y se ven tiendas modernas de todo tipo.

Hicimos tiempo en un bar cercano al hotel donde seguramente fuimos los primeros extranjeros en entrar en mucho tiempo y ya cuando se acercó más la hora de la salida del tren, fuimos al hotel a por nuestras cosas y tiramos dirección a la estación, que no estaba muy lejos y pudimos ir caminando.

Plaza Tahrir, donde surgió la revolución egipcia

La estación de El Cairo, sin llegar a ser muy grande, sí tiene varias zonas de vías, por lo que hay que saber bien de cuál parte nuestro tren. En la parte de arriba hay muchos restaurantes y cafeterías, donde aprovechamos para cenar. 


Tren nocturno a Lúxor


El tren nocturno a Lúxor salía sobre las 23:00h y tardaba unas 9 horas en llegar. El horario era perfecto, ya que nos permitía dormir y aprovechar bien el tiempo. Por cierto, para viajar entre El Cairo y Lúxor, así como seguir para abajo hasta Asuán, es muy sencillo; hay varios trenes cada día y muy económicos.

➤ Un consejo importante a la hora de comprar un tren en Egipto, que se puede hacer fácilmente por Internet, es coger primera clase. No es que seamos delicados ni viajemos siempre así, todo lo contrario. Pero en el caso de Egipto merece mucho la pena, más aún para un viaje de 9 horas y donde se supone que se aprovecha para dormir. 

Un billete en segunda clase cuesta unos 4 euros, mientras que el de primera sale por 7 u 8 euros (depende del horario, etc., pero por ahí anda, 7-10€). La diferencia es que los asientos de segunda clase suelen ser asientos tipo metro o tren de cercanías en España. No hechos precisamente para dormir. Sin embargo el de primera clase, además de ser un vagón mucho más moderno, son asientos reclinables, con muchísimo espacio e incluso asientos individuales (una fila es de dos asientos y otra es de asiento unitario).

El viaje hasta Lúxor se hizo muy ameno. Asientos muy cómodos y perfectos para dormir. No son trenes rápidos, como podemos esperar, pero nos hemos montado en otros más lentos en Europa. Solamente se hizo pesado el último tramo que circula sorteando varias veces el río Nilo y cuando ponía el GPS que faltaban unos 30 kilómetros, mantuvo esa distancia durante una hora larga, porque en realidad no íbamos en línea recta.

Por fin en Lúxor, una ciudad muy interesante para visitar en Egipto, donde estuvimos dos noches conociendo lugares impresionantes. Pero de eso ya hablaremos en el próximo artículo 🔜.

Mapa de localización


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