jueves, junio 29, 2017

Primer día en El Cairo: regateo, crucero por el Nilo y contrastes

Llegamos a El Cairo desde el aeropuerto de Amán (Jordania) con la compañía Egyptair en un vuelo corto. La compañía egipcia es económica y, aunque los aviones no son muy cómodos, no está mal para viajes breves. Ofrecen algo de comida gratis, son puntuales y tienen todo lo que se le puede pedir a una compañía de este tipo. Con la llegada a Egipto vimos el contraste enorme que existe con países como España o la propia Jordania.

Visa de entrada a Egipto, que se saca en el aeropuerto al llegar


Llegada a Egipto


Después de una ruta por Jordania los días anteriores, iniciamos un viaje por Egipto donde la primera parada era El Cairo. Es un país peculiar y al poco de bajar del avión pudimos comprobarlo. Lo primero que hicimos fue pagar la tasa para obtener la visa en el propio aeropuerto, un trámite que es muy sencillo y solamente hay que ir a alguna de las casas de cambio que hay y pagar la cantidad correspondiente en euros si se quiere. Cuesta 25 dólares o su equivalente en euros.

Al entrar de forma oficial en Egipto, ya se nos acercaron las primeras personas para ofrecernos algún tipo de servicio, generalmente taxista o guía. Nosotros buscábamos comprar una tarjeta SIM para tener Internet, algo recomendable ya que es muy barato. Allí mismo en el aeropuerto hay varias compañías y en nuestro caso lo hicimos con Vodafone.

Una vez fuera del aeropuerto empezó la primera odisea por Egipto, un país magnífico y súper bonito para visitar, pero que si te pilla de improvisto puede ser algo estresante al principio. Una gran cantidad de taxistas y guías nos empezaban a ofrecer llevar al centro. Jamás te van a decir el precio exacto, por lo que hay que regatear y regatear.

Pagamos 140 libras egipcias (teóricamente eran 130 pero al final siempre te sacan algo más), pero después de haber regateado con varios que pedían 300, luego 250 y así. Al final un conductor nos dijo que por 130 libras (unos 7 euros) nos llevaba. Hablaba muy poco inglés, por no decir prácticamente nada.

Taxi en el que fuimos del aeropuerto a la ciudad

Locura de conducción


El viaje en taxi hasta la plaza Tahrir, cerca de donde nos hospedábamos, fue un espectáculo. Si en Jordania ya nos parecía llamativa la forma que tenían de conducir, mucho más peligroso, para cualquier occidental, es en el país egipcio. Aquí nadie cumple las normas, ni señales, ni hay ceda el paso. Precisamente lo primero que pensamos cuando nos paró el taxista en esta plaza fue: “¿Cómo cruzamos ahora?”. Literalmente tuvimos que atravesar la carretera de varios carriles, porque es la única forma de hacerlo (al final le acabas cogiendo el truco).

Después de discutir con el taxista porque nos quería cobrar 10 libras egipcias (0,50€) de más, finalmente cedimos y se la dimos. Es una artimaña que siempre utilizan para sacarse algo más, ya que nos dijo claramente 130, pero bueno, tampoco íbamos a formar un lío grande.

Nos hospedábamos en un hostal donde sobre todo hay que destacar al servicio. Fueron realmente amables en todo momento, tanto que incluso se ofrecieron a que varios días después, cuando íbamos a pasar únicamente unas horas en la ciudad hasta coger el vuelo, dejáramos las maletas, nos ducháramos si queríamos, etc.

Para el primer día en El Cairo, que llegamos sobre las 18:00h a nuestro alojamiento, teníamos previsto ir a ver un espectáculo de Derviches que según vimos en Internet es cada miércoles a las 19:30h. El problema es que estaba en un local en el centro de la parte vieja de la ciudad, bastante alejado, por lo que no sabíamos si nos daría tiempo.

Crucero por el Nilo


Pero el plan cambió en cuanto el recepcionista nos ofreció algo para esa noche: un pequeño crucero de un par de horas por el Nilo y donde había espectáculo de Derviches y otras danzas típicas egipcias, además de cena buffet.

Nos explicó un poco el plan y nos pareció bastante bueno. Preguntamos el precio y nos dijo que 250 libras egipcias, que son algo más de 12€. Nos pareció muy buen precio ya que entraba todo: guía privado que nos llevaba en coche y nos traía de vuelta, el crucero por el Nilo, la cena, etc.

Adicionalmente también acordamos con el hostal un guía para el día siguiente hacer un recorrido turístico por las pirámides y algunos sitios más. Nos salió por 150 libras egipcias cada uno (menos de 8€), pero sobre esto profundizaremos en el próximo artículo.

Crucero en el que cenamos

El crucero de esa noche tenía dos horarios: las 20:00 y las 22:00h. Elegimos el de las 20:00h para no llegar muy tarde ya que había sido un día duro y más lo sería el día siguiente. Esto hizo que el tiempo estuviera algo justo y, si ya normalmente los egipcios conducen locos, más aún iba nuestro guía dirección al barco para que no se fuera sin nosotros.

Al final llegamos justo a tiempo y hay que decir que el guía se portó muy bien con nosotros. Hasta nos pidió disculpas por la manera de conducir y nos consiguió una mesa en primera plana.

Estuvimos cerca de dos horas en el barco que hizo un recorrido por el Nilo, mientras que había espectáculo de Derviches, algo realmente impresionante y que hay que ver sí o sí en Egipto, así como Belly Dance. La comida era muy variada y buena. El guía, que siempre estaba con nosotros, nos insistió en probar una gran cantidad de dulces típicos egipcios que nos iba diciendo el nombre pero lógicamente no los recuerdo (todo en árabe).

Espectáculo de Derviches en un barco en el Nilo

Iluminación con luces LED
Vídeo del espectáculo de Derviches



Este crucero contrastaba mucho con el verdadero Egipto y su cultura. Está claro que es algo orientado al turismo.

Las primeras horas en Egipto se pueden definir como de contraste, de empezar un poco estresado con el tema del transporte en taxi al centro y la cultura del regateo, pero que mejoró enormemente. Al día siguiente comenzaba lo más interesante con la visita a las Pirámides de Giza y otros lugares turísticos cercanos a la capital.

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