viernes, diciembre 16, 2016

Cruzando el puente de Brooklyn, visitando Williamsburg y viendo baloncesto

La tarde del primer día por Nueva York la pasamos íntegramente en Brooklyn, que es uno de los 5 Boroughs o distritos en los que se divide la ciudad. Brooklyn es el más poblado. Brooklyn se unió a Manhattan y por tanto comenzó a formar parte de la ciudad de Nueva York en 1898, poco después de crearse el famoso puente de Brooklyn.

Skyline de Manhattan desde el puente de Brooklyn

Cruzando el puente de Brooklyn


Precisamente el puente de Brooklyn fue lo primero que visitamos después de haber pasado la mañana por el Bajo Manhattan. De Manhattan a Brooklyn puedes ir en metro perfectamente, pero lo ideal, al menos una vez, es hacerlo a pie a través de este bonito e histórico puente. Llegó a ser el puente colgante más largo del mundo con un total de 1825 metros. Es todo un símbolo de Nueva York.

Al inicio del puente en la zona de Manhattan podemos ver algunos puestos que venden objetos de recuerdo como estatuas de la Libertad, llaveros, imanes, etc. No vimos un lugar más barato en toda la ciudad, así que esta es la clave.

El puente de Brooklyn suele estar muy concurrido de gente, sobre todo turistas echándose fotos. Es un lugar para disfrutar y no ir con prisas. Está dividido en dos zonas: una es para los ciclistas (mejor no andar por aquí porque además de poner en peligro a los propios ciclistas y a los peatones, los primeros se enfadan mucho si se encuentran viandantes por aquí) y la otra para los peatones a pie.

Parte central del puente de Brooklyn

Las vistas por todo el puente son magníficas, especialmente todo el skyline de Manhattan. Es una de las portadas típicas cuando pensamos en Nueva York.

Una curiosidad que nos sorprendió en mitad del puente, es que en vez de candados, algo que podemos ver en muchos puentes por todo el mundo, aquí tenían auriculares. El motivo lo desconocemos, pero no deja de ser llamativo.

Auriculares colgados en el puente de Brooklyn

Las mejores vistas de Manhattan


Después de cruzar el puente de Brooklyn, algo que toma sobre media hora, fuimos hasta el Brooklyn Park. Este es un lugar muy tranquilo y súper recomendable ir en Brooklyn. Desde aquí tenemos las mejores vistas de todo el skyline del Bajo Manhattan.

Las mejores vistas de Manhattan, desde el Brooklyn Park

A este bonito parque se puede llegar en metro desde Manhattan, para los que no quieran o no tengan tiempo de cruzar el puente de Brooklyn andando. La línea es la A y C y para en High St, a unos 500 metros del parque.

Brooklyn es una zona residencial, en general mucho más tranquila que Manhattan, a la vez que más “real” digamos, ya que aquí es donde habitan los auténticos neoyorkinos. Manhattan es más la zona de negocios, hoteles, turistas…

Dejamos a un lado la zona del puente y el parque y fuimos hasta la parada de metro, ya que la siguiente visita que íbamos a hacer fue al barrio de Williamsburg, a unos 4km. En este barrio es donde viven los judíos jasídicos ultraortodoxos, unos 75.000. Es uno de los lugares del mundo donde hay más individuos de este colectivo y un lugar de mucho contraste para visitar. Esto lo contamos de forma más detallada en este artículo aparte.

Viendo baloncesto en Brooklyn


Después de pasear un rato por el barrio de Williamsburg volvimos al metro para ir hasta el Barclays Center, un modernísimo pabellón donde juega el equipo de la NBA Brooklyn Nets. Compramos entradas por Internet semanas antes para ver un partido de la pre-season NBA contra Detroit Pistons. El precio fue realmente barato: 10$, ya que lo compramos en una web de terceros.

Exterior del Barclays Center de Brooklyn

Esto no tiene nada que ver con el baloncesto europeo. El espectáculo es enorme, no sólo a nivel baloncestístico, sino todo lo que lo rodea. En cada tiempo muerto, descanso, antes del partido… Había una actuación diferente y cosas para entretener al público.

El pabellón por dentro es increíble. Tiene apenas 4 años (se inauguró en septiembre de 2011) y caben algo más de 18.000 personas.

El Barclays Center de Brooklyn por dentro

Aquí pusimos punto y final a nuestro primer día, y bastante completo, por Nueva York. Esta vez volvimos en metro hasta Manhattan, siguiendo hasta la zona donde nos alojábamos y comiendo cerca del hostal. Por cierto, esa noche era uno de los debates televisados entre Hillary Clinton y Donald Trump por la presidencia de Estados Unidos, pues en el hostal, en la zona de abajo donde había una zona común con televisión, estaba todo el mundo súper expectante mirando la televisión en silencio, bastante interesados en ese tema.

Mapa de localización


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