viernes, noviembre 18, 2016

De nuevo en Moscú: primeras impresiones y visitas

En nuestro sexto día por Rusia volvimos a tomar un tren para dejar San Petersburgo y poner rumbo a Moscú, donde pasaríamos el resto de nuestro viaje. San Petersburgo es una de esas ciudades que dejas pero sabes que algún día volverás. En estos días nos dio tiempo a conocer lo principal e incluso realizar alguna excursión de medio día fuera de ella.

Tren de San Petersburgo a Moscú

Tren de San Petersburgo a Moscú


El trayecto en tren entre San Petersburgo y Moscú lo volvimos a realizar de día, pagando por ello unos 25€, un precio más que razonable para la distancia que es y el tiempo que se tarda, que no llega a las 4 horas, además de ser trenes muy cómodos y modernos. Salimos a las 13:00h puntuales de la estación de San Petersburgo y unos minutos antes de las 17:00h ya estábamos en Moscú.

Durante el viaje en tren empezó a llover y había unas nubes muy feas casi todo el trayecto. Pero por suerte poco antes de llegar a Moscú el cielo empezó a despejarse y al llegar ya no había casi ni una nube. Tuvimos suerte.

Lloviendo a mitad de camino entre San Petersburgo y Moscú

Volvimos a llegar a la misma estación donde días antes habíamos tomado el tren hacia San Petersburgo, la estación Oktiabrskaia o más conocida como Lenningradisnky. Está al norte de Moscú, alejado del centro, pero gracias a las buenas combinaciones de metro que existen en la capital rusa, eso no supone un problema. Cogimos la línea marrón, la circular, hasta pararnos en la estación más cercana a donde nos alojábamos, que era nuevamente en el mismo sitio, muy próximo a la plaza Roja.


Empezando a conocer Moscú y la Plaza Roja


Dejamos las cosas y salimos a conocer por fin Moscú, ya que el día que llegamos era de noche y no vimos prácticamente nada. Aún era poco más de las 18:00h y, en Moscú y en verano, todavía quedaban unas cuantas horas de luz. Así pues, lo primero que fuimos a ver fue la famosa Plaza Roja, uno de los emblemas y lugares más turísticos de la capital de Rusia.

La Plaza Roja de Moscú, un lugar espectacular

La Plaza Roja es sin duda el lugar más espectacular que vimos en Rusia. Es cierto que el Palacio de Peterhof o el Palacio de Catalina son lugares preciosos y que te asombran al llegar. Pero la plaza Roja lo supera. La inmensidad del lugar, el hecho de ser un espacio importantísimo en la historia rusa, tener a un lado el majestuoso Kremlin y al otro lado la espectacular catedral de San Basilio, es indescriptible. Una auténtica maravilla.

En este día solo dimos un vistazo general a toda esta zona, puesto que en los próximos días entraríamos en la catedral de San Basilio, en el Kremlin y en el mausoleo de Lenin, que es una de las atracciones que hay en la misma plaza. De todo esto hablaremos más detenidamente en los siguientes artículos, contando anécdotas, curiosidades y sobre todo recomendaciones para visitar el mausoleo y el Kremlin, en especial.

Estuvimos contemplando un rato la maravilla que engloba a toda la plaza Roja. Aquí se encuentran edificios realmente importantes a la vez que bonitos por todas partes. Justo enfrente de la catedral está el museo Estatal de Historia de Rusia, que es un precioso edificio de color rojizo. A la derecha, y en frente del mausoleo de Lenin, está uno de los símbolos del cambio de Rusia: el Gum, un enorme centro comercial que ejemplifica el capitalismo y consumismo que existe ahora en este país.

Museo Estatal de Historia en Moscú

A la vuelta, a las traseras del Kremlin, se encuentra la famosa tumba del soldado desconocido. Es un soldado soviético que resultó muerto durante la II Guerra Mundial y que aún hoy hay militares de forma ininterrumpida velando por él, además de haber una llama siempre encendida, numerosas coronas de flores y placas en su honor. Es un lugar que visita mucho la gente y aunque hay policías y militares por allí para evitar que haya algún acto vandálico o similar, no existe ningún problema en tomar fotografías.

Tumba del soldado desconocido, junto al Kremlin

Siguiendo por el camino, dejando atrás la plaza Roja, está el bonito jardín de Aleksandrovsky que llega hasta el final del Kremlin. Paseando por aquí se puede observar toda la elegancia que tiene la muralla o fortaleza, que es en realidad el Kremlin, con sus numerosas torres.

Teatro Bolshoi y edificios soviéticos


Desde aquí fuimos caminando nuevamente en dirección a la plaza Roja, pero tirando por una avenida paralela. Por aquí había numerosos bares, cafeterías y restaurantes. Se veía una zona con mucha vida y movimiento. Buscábamos llegar hasta el conocido teatro Bolshoi, que se encontraba a 15 minutos andando. Por el camino vimos un imponente edificio que debió de albergar algún ministerio o dependencia importante del gobierno durante la Unión Soviética. Todavía conserva la fachada con emblemas soviéticos.

Edificio con emblemas soviéticos

El importante teatro moscotiva de Bolshoi

Ya anocheciendo estuvimos buscando algún sitio para cenar. Guiándonos un poco por intuición, acabamos en una calle peatonal muy concurrida de gente y llena de bares y restaurantes. Estaba cerca del teatro Bolshoi, dirección al norte. Empezó a chispear y entramos para coger sitio cuanto antes. Al final resultó que llovió muchísimo, casi tanto como el tiempo que tuvimos que esperar en que nos sirvieran la cena. Pero nos vino bien, ya que dejó de llover antes de emprender el camino de vuelta.

Nuevamente fuimos a parar a la plaza Roja, que caía a medio camino del hostal. La Plaza Roja de noche es tan espectacular como de día. Con estas imágenes pusimos el broche final al primer día por Moscú. Al día siguiente veríamos más a fondo la ciudad, yendo a lugares muy interesantes que ya contaremos en nuevos artículos.
kremlin de noche
El Kremlin de noche, una estampa muy bonita

La Plaza Roja de Moscú de noche


Mapa de localización


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