jueves, noviembre 10, 2016

Trujillo, una visita imprescindible en Extremadura

Trujillo es uno de esos municipios imprescindibles para cualquier visitante en Extremadura. Ha estado presente en las diferentes etapas de la historia desde la época romana, ganando especialmente importancia en la Edad Media. Ha visto nacer a descubridores tan trascendentales como Francisco Pizarro o Francisco de Orellana. Ahora podemos ver una localidad con un patrimonio cultural impresionante. Os mostramos qué ver en Trujillo en una visita.

La arquitectura, perfectamente conservada e integrada en nuestros días, es la señal más visible para cualquier turista que visite Trujillo. Empezando por su Plaza Mayor, uno de los emblemas de este bonito pueblo cacereño, pasear por sus calles, encontrarnos algunos rincones preciosos como la torre del Alfiler o la iglesia de Santa María la Mayor y, cómo no, su majestuoso castillo.

Vista panorámica de Trujillo con la Plaza Mayor y la iglesia de San Martín al fondo

Ruta a pie desde la Plaza Mayor de Trujillo


Empezamos la ruta desde la Plaza Mayor, de donde parten las principales calles, donde se encuentra la oficina de turismo y donde está el monumento a uno de sus más ilustres hijos: Francisco Pizarro. Seguimos este recorrido que vamos a exponer más detalladamente utilizando la aplicación para móviles que el Ayuntamiento de Trujillo ha realizado. Sin duda un 10 para sus creadores. Funciona a las mil maravillas y es realmente útil.

La Plaza Mayor de Trujillo es donde surge la vida de esta localidad. Aquí empieza todo. Podremos ver numerosas terrazas y restaurantes, tiendas de recuerdos, rincones a cada cual más bonito y desde donde no habrá más remedio que pulsar el botón y tomar fotografía tras fotografía. Esta plaza se podría decir que empezó a formarse en el siglo XIV y que tuvo un proceso de transformación hasta el siglo XVI, donde más o menos quedó configurada como la vemos en la actualidad.

Plaza Mayor de Trujillo, un icono de la ciudad

En el centro de la plaza hay una bonita fuente y todo rodeado por soportales con arcos de medio punto, manteniendo siempre la fisonomía del lugar. En uno de los extremos de la plaza se encuentra la iglesia de San Martín, que fue construida en el siglo XVI sobre los restos de un edificio anterior del siglo XIV y que quedó destruido por la Guerra de Sucesión que afectó a esta importante villa de la Corona de Castilla en aquella época.

Delante de la iglesia de San Martín está uno de los emblemas de Trujillo, que no es otro que la estatua ecuestre de Francisco Pizarro, quizás el más importante explorador de América y el que conquistó Perú. Esta fotografía de la estatua y la plaza es una de las imágenes más bonitas de este lugar.

Estatua de Francisco Pizarro delante de la iglesia de San Martín

Justo a la derecha según miramos a la iglesia desde la Plaza Mayor se encuentra el palacio de los Carvajal Vargas. Es un espléndido edificio residencial siendo uno de los mayores ejemplos del Renacimiento en Extremadura. 

Palacio de Carvajal Vargas en la Plaza Mayor

                       
Continuando en la Plaza Mayor pero yéndonos al lado opuesto de la misma, encontramos el palacio de los Pizarro, otra notable vivienda civil que fue levantada a partir de 1560. Desde aquí empieza a subir la plaza a la parte alta, mediante una rampa y escalinata, desde donde tomar buenas panorámicas del lugar.

Adentrando por sus callejuelas

Dejando a un lado la Plaza Mayor y adentrándonos por sus callejuelas, seguimos la ruta que nos marca la aplicación para el móvil, llegamos hasta la torre del Alfiler, que está a escasos metros de todo lo anterior. En la actualidad esta torre actúa como centro de interpretación y podemos encontrar piezas de diferentes épocas, incluso prehistóricas, además de tener una bonita colección de maquetas de los edificios más singulares y característicos de Trujillo. A la torre es posible subir, aunque al ser una torre de vigilancia defensiva las vistas desde aquí son algo reducidas. Tendremos tiempo durante la visita de tener unas magníficas panorámicas.

Torre del Alfiler

Continuando por esta bonita calle empedrada y mientras vamos ganando altura poco a poco, llegamos hasta la Puerta de Santiago, que separa la iglesia de Santiago y el palacio de Luis de Chaves el Viejo. En el arco se aprecia el escudo de los Reyes Católicos y el de los Altamiranos. Era un lugar estratégico para la defensa, ya que actuaba como puerta de entrada a través de la muralla.

Puerta de Santiago

La iglesia de Santiago, la que se encuentra al lado, se puede visitar. Es una iglesia sencilla y podemos subir arriba mediante dos escaleras diferentes. Una de ellas te muestra lo que era la antigua vivienda del párroco, pudiendo ver la cama, silla, mesa y diferentes utensilios de época. La otra escalera te permite subir a la torre desde donde se tienen unas estupendas vistas del castillo, a un lado, y de la Plaza Mayor y resto de la ciudad, al otro.

Fachada principal de la iglesia de Santiago

En nuestra ruta seguimos ganando altura dirección al castillo de Trujillo. Por el camino nos encontramos con una bonita zona que actúa de mirador desde donde obtenemos unas estupendas vistas de toda la localidad abajo. 

Conociendo el reconocido castillo de Trujillo


El castillo de Trujillo es sin duda uno de los reclamos turísticos más importantes para este municipio. Es completamente visitable, pudiéndote mover libremente por las diferentes zonas del mismo, subir a la parte de la alcazaba amurallada y tener magníficas vistas desde lo alto.

Alcazaba-castillo de Trujillo

Fue construido en entre los siglos IX y XII, de origen árabe de los cuales se conservan dos aljibes. El recinto amurallado, que ha sido retocado a lo largo de los siglos, se mantiene perfectamente, por lo que es posible caminar sobre él sin ningún problema. Este monumento fue declarado Bien de Interés Cultural y Patrimonio Histórico de España.

Desde lo alto del castillo de Trujillo

Bajando de nuevo desde el castillo, esta vez seguimos una calle diferente, la cual nos lleva hasta la iglesia de Santa María la Mayor, que está construida sobre el 1270 sobre un antiguo templo del que aún se conserva su torre.

Torre de la iglesia de Santa María la Mayor


Monumento tras monumento


Al lado se encuentra el convento de las Jerónimas de Santa María Magdalena y la casa de Lorenzo Pizarro El Magnífico, a la cual visitamos.

Patio interior del convento de las Jerónimas de Santa María Magdalena

En la casa Pizarro no se puede tomar fotografías en su interior. Es una exposición permanente de objetos relacionados con el descubrimiento de América. Productos que se intercambiaban, antiguos mapas y escritos, utensilios, etc. Merece la pena entrar y hacer una visita, sobre todo si tenemos interés en esta parte de la historia.

Desde aquí seguimos dirección a la puerta de la Coria pero antes nos topamos con el monasterio de San Francisco. Este era uno de los más importantes y donde profesaban las élites e la nobleza. Dentro podemos ver el bonito jardín, así como diferentes objetos expuestos y muchos escritos relacionados con América y la época de los descubrimientos del Nuevo Mundo.

Puerta de la Coria, una de las 7 que hay en Trujillo

La puerta de la Coria se encuentra muy próxima. Es una de las 7 entradas a la antigua villa mediante la muralla. En este caso era la puerta de salida de la calzada romana que atravesaba Trujillo.

A partir de aquí callejeamos por las bonitas calles trujillanas dirección al antiguo aljibe hispano-musulmán que fue construido en el período Omeya sobre el siglo X. Desde aquí podemos tener unas bonitas vistas de diferentes edificios donde destaca la casa fuerte de los Altamirano.

Vistas desde el aljibe

Muy cerca de aquí está la casa fuerte de los Escobar que linda con la iglesia de la Vera Cruz, teniendo enfrente la alberca, que es uno de los monumentos más llamativos y a la vez desconocido de todo el conjunto de Trujillo. El origen es incierto, aunque algunos aseguran que puede ser de origen romano. Tiene 14 metros de profundidad, pudiendo albergar así agua en la en la actualidad podemos ver peces.

La alberca de Trujillo

Siguiendo hacia el oeste, el punto más occidental que tenemos para visitar en Trujillo es la puerta del Triunfo, que se denomina así ya que a través suya entraron las tropas cristianas cuando la Reconquista en 1232. Es un lugar de gran importancia histórica.

La puerta del Triunfo, por donde entraron las tropas en la Reconquista

Precios


El precio para visitar el castillo de Trujillo así como los diferentes monumentos a los que podemos entrar es de 1,40€ de forma individual cada lugar. Del mismo modo, podemos adquirir en la oficina de turismo un bono por 6,75€ que nos permite entrar en todos los sitios. Además, con este bono podemos tener un guía que nos enseñará Trujillo, aunque esto último depende más de los horarios de visita guiada.

Hay oferta especial para grupos de 10 o más personas, costando la entrada individual 1€.

Horarios


Los monumentos tienen un horario de lunes a domingos de 10:00 a 14:00h por la mañana y de 16:00 a 19:00h por la tarde, a excepción de la iglesia de Santa María que abre a las 10:30h, manteniendo el resto de horarios.

El horario de las visitas guiadas por Trujillo es a las 11:00h por la mañana y a las 16:30h por la tarde.

Para tener datos más actualizados de horarios y precios, consultar su web oficial de turismo.

Mapa de localización


No hay comentarios:

Publicar un comentario