jueves, noviembre 03, 2016

Visitando las catedrales de San Petersburgo

Después de haber pasado la mañana visitando el palacio de Catalina la Grande en Pushkin, por la tarde volvimos a San Petersburgo y estuvimos conociendo la parte de la ciudad que nos faltaba. Esta parte era la más occidental y donde están las principales catedrales, entre otras cosas.

Calles San Petersburgo
Callejeando por San Petersburgo
Si no te importa andar, San Petersburgo es una ciudad perfectamente visitable a pie. En alguna ocasión conviene hacer uso del metro, que es muy eficiente y conecta prácticamente todas las zonas de la ciudad, pero una vez estás en un punto cercano al centro, desde aquí puedes recorrer gran parte a pie.

En esta ocasión, una vez llegamos en metro desde donde te deja el bus una vez vienes de Pushkin, al sur de la ciudad, hasta cerca de la catedral de la Santa Trinidad, que es lo primero que queríamos visitar. Aunque antes de esto paramos a comer, que ya era hora, intentando hacerlo en algún restaurante típico ruso. Por esta zona no encontramos nada y para no acabar perdiendo tiempo entramos en el primero que vimos. Era en plan comida rápida, aunque con mucha variedad y algunas cosas interesantes. Como pudimos a señas, porque no entendían absolutamente nada de inglés quienes nos atendieron, que además disfrutaban de la situación curiosa, pedimos la comida.

Catedrales y el teatro Mariinsky

Después de comer ya nos pusimos en marcha a visitar esta zona de la ciudad. Lo primero fue la catedral de la Santa Trinidad, que es muy reconocible por sus grandes cúpulas azules. Es muy grande, teniendo capacidad para unas 3000 personas, y merece la pena entrar dentro, aunque no permiten tomar fotografías. La entrada es gratuita. Esta catedral se encuentra dentro de los monumentos que forman parte del conjunto Patrimonio de la Humanidad de San Petersburgo.

Catedral de la Santa Trinidad
Catedral de la Santa Trinidad
Muy próximo de aquí, cruzando uno de los principales canales de la ciudad y andando unos 700 metros, está la catedral de San Nicolás. También son muy llamativas sus cúpulas, aunque esta vez de color dorado. Fue construida entre 1753 y 1762. Junto a la catedral hay un campanario de 4 pisos.

Catedral San Nicolás
Catedral de San Nicolás, muy importante para la gente de San Petersburgo
Esta catedral ha tenido mucha importancia para los habitantes de San Petersburgo ya que fue una de las pocas que se mantuvo activa durante la época soviética. Únicamente puedes acceder a una zona delimitada para turistas y es gratis la entrada.

Detrás de esta catedral y a unas dos calles, está el teatro Mariinsky. Fue construido entre 1859 y 1860 y ha sido uno de los principales en cuanto a representación de obras musicales y bailes en Rusia.

Teatro Mariinsky San Petersburgo
Teatro Mariinsky en San Petersburgo


Catedral de San Isaac


Acercándonos poco a poco hacia el centro, lo siguiente que vimos fue la catedral de San Isaac. Sin duda un lugar imprescindible en San Petersburgo. Es una de las catedrales más grandes de Europa y en la actualidad también actúa como museo. Está junto a la plaza de San Isaac.

Catedral de San Isaac
Catedral de San Isaac, la principal en San Petersburgo
Es posible subir hasta la cúpula, desde donde podemos tener unas impresionantes vistas de toda la ciudad. La entrada cuesta 250 rublos y se compran en unas taquillas que hay a la vuelta de la catedral. Hay que tener en cuenta que hay horarios, por lo que las taquillas no están siempre abiertas. En nuestro caso más o menos tuvimos suerte y abrían el siguiente turno media hora después de llegar nosotros, que fuimos los primeros de una fila que cada vez se hizo más larga. En 2016, la catedral de San Isaac cerraba los miércoles.

Vistas desde la cúpula de San Isaac
Vistas de San Petersburgo desde la cúpula de San Isaac
Esta catedral es actualmente la cuarta más alta del mundo, estando su cúpula a 101 metros de altura. Las visitas, al menos en verano, están disponibles hasta altas horas de la noche, por lo que es una muy buena opción para tener unas vistas nocturnas de la ciudad.

Probando comida georgiana


Con esta visita pusimos punto y final a un completo. De aquí nos fuimos a la zona centro, cercana a donde nos alojábamos, para buscar un sitio donde cenar. Queríamos probar comida georgiana, que vimos un cartel durante los días anteriores. Nos costó un poco encontrar el sitio ya que los carteles eran contradictorios apuntándote a una dirección y luego otro a la contraria.

Al final pudimos probar khachapuri, que es la comida más típica de Georgia. Consiste en un pan de forma alargada, relleno de queso por dentro y también un poco de mantequilla, con un huevo horneado por encima. Pese a lo simple que parece, es una comida bastante contundente.

Khachapuri plato georgiano
Khachapuri, plato típico de Georgia
También probamos khinkali, que es una especie de dumplings, muy típicos en la cocina georgiana. Por dentro lo normal es que estén rellenos de carne, patatas y algunos vegetales. Personalmente me quedo con los khachapuri.

Khinkali cocina típica georgiana
Khinkali, típico en la cocina georgiana
Resultaba curioso que en papel de la mesa que actúa de mantel, te venían las instrucciones gráficas para saber cómo comer tanto khachapuri como khinkali, que especialmente este último requería de cierta técnica ya que tenías que hacer un agujero y primero sorver el líquido y la parte con la que lo cogías no se come, es una especie de pasta dura.

Instrucciones comida Georgia
Instrucciones para saber comer la comida georgiana


Mapa de localización


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