martes, abril 05, 2016

Islas Azores 2016 - Día 1: Furnas, aguas volcánicas y Salto do Prego

El día anterior volamos de Lisboa a Ponta Delgada llegando por la noche a la capital de las Islas Azores, por lo que ese día no pudimos hacer gran cosa. Fuimos directos al hostal en un aerobús que teníamos reservado con la compañía UTC Azores Tours, muy recomendado. Por 5€ ida y vuelta te lleva y te recoge desde el aeropuerto al hotel o punto de la ciudad que quieras. Es la mejor opción, ya que el taxi, aunque no es excesivo al ser la distancia muy corta, sale más caro. Se reserva previamente a través de su página web o llamando por teléfono, recogiendo posteriormente el ticket a la llegada al aeropuerto.

En Ponta Delgada, tanto la noche de llegada como la última antes de volvernos, dormimos en el mismo sitio, en el Apartamento Mãe de Deus, que está más o menos al norte de la ciudad, a menos de 1km de lo que se considera el centro de Ponta Delgada. Salió por 14€ la noche por persona y es un sitio muy recomendable. Es nuevo, lleva muy poco tiempo en funcionamiento, el hombre que nos estaba esperando para darnos las llaves, fue amable y nos estuvo dando recomendaciones para visitar por Ponta Delgada.

Ya el segundo día, el que realmente era el primero haciendo turismo por las Islas Azores, salimos temprano hasta donde teníamos que recoger el coche de alquiler con la compañía Hertz, que estaba cerca de donde dormíamos, y después de terminar los preparativos, rellenar los papeles del coche y demás, nos pusimos en marcha dirección Furnas, que era nuestra primera visita.

Fumarolas junto al lago de Furnas

Furnas es una ciudad muy curiosa situada en el centro-este de la isla de São Miguel, a algo más de 30km de la capital, Ponta Delgada. Aquí podemos encontrar numerosas calderas humeantes llenas de agua hirviendo. El olor a azufre que desprende se siente nada más acercarse al municipio. Hay varias zonas donde se concentran estas calderas, y una de ellas está al lado del lago de Furnas, que fue donde paramos en primer lugar. Para entrar aquí en coche hay que pagar 0,50€ por cabeza. Algo que en realidad es un poco absurdo, pero bueno.

Aquí junto al lago de Furnas es donde se hace el famoso ‘cozido às furnas’. Aquí meten el cocido bajo tierra, calentándose lentamente entre 5 y 8 horas, en alguno de los numerosos agujeros que hay donde emana calor volcánico de la tierra. Se puede ver la tarjeta clavada en la tierra de los diferentes restaurantes que están aquí preparando la comida para luego servirla. Uno de ellos, el restaurante Tony’S, fue donde comimos nosotros. Es uno de los más famosos de Furnas y reservamos previamente una mesa por Internet, ya que advertían de que se llenaba y pudimos comprobar que es cierto.

Agujeros donde calientan el cocido, 'cozido das furnas'

Paseando por esta zona te encuentras numerosas calderas con agua hirviendo y muchísimo humo. Resulta algo llamativo para cualquier persona de fuera y sobre todo el olor que desprende, algo a lo que los ciudadanos de esta zona estarán ya acostumbrados. El volcán de Furnas es uno de los tres volcanes activos que hay en esta isla, de ahí que haya estas fumarolas tan características.

Como todavía faltaba bastante tiempo para comer, fuimos ya a entrar en lo que es la ciudad de Furnas y aparcar por allí. Es una ciudad pequeña y en poco tiempo puedes recorrerla. Fuimos a otra zona donde hay calderas, aún más poblada que la anterior. Aquí solamente hay calderas de agua hirviendo, no calientan la comida, aunque sí vimos una que tenía una especie de palo de hierro con un enganche para bajar un caldero y calentar.

Zona con numerosas calderas volcánicas humeantes

Son numerosas las calderas en ebullición, humeantes, con géiseres de agua hirviendo y muchas de ellas tienen una placa con su nombre. Además por aquí discurren algunos arroyos llevando agua caliente, dejando un color naranja que tiñe todo el recorrido, muestra de la alta cantidad de hierro que arrastran. Hay también muchas fuentes, algunas saliendo agua caliente y otras frías. En muchas de ellas se puede beber, es agua totalmente potable, pero es muy ácida y puede no resultar agradable su sabor para quien no esté acostumbrado, como era nuestro caso.

Pequeño canal de agua caliente arrastrando gran cantidad de hierro (de ahí el color)

Después de dar una vuelta por las calles aledañas a las fumarolas, fuimos a comer al restaurante Tony’S, donde teníamos reservada una mesa. Cerca del restaurante está la “casa invertida”, que es en realidad una especie de edificio propiedad de la compañía eléctrica de las Islas Azores. Es curioso porque la estructura es como una pequeña casa que está dada la vuelta.

Casa invertida, en furnas

Aquí en Tony’S se come muy bien y es económico. Es un sitio que se llena muy fácilmente, especialmente en temporada alta y fines de semana. Por eso decidimos mandar un e-mail y reservar una mesa de antemano. Lo típico aquí es el cocido hecho en las calderas bajo tierra. Pero además de esto se puede comer pescado, patatas, diferentes tipos de carne, etc. Por ejemplo un cocido completo, el plato más característico y que la gente suele pedir, cuesta 13€, pero perfectamente da para 2 personas. Un plato normal para una persona, bastante variado, puede rondar los 7-9€.

Tradicional cocido de Furnas (foto tomada de la web del restaurante Tony'S)

En la parte sur de Furnas se encuentra el parque de Terra Nostra, que es un gran jardín con muy bonita vegetación. Pero lo más reconocido de este parque es el gran lago de agua termal y las pequeñas piscinas que se encuentran aquí. La entrada cuesta 6€ y te dan la opción de alquilarte una toalla por 5€ y al devolverla te entregan 3€ (te sale por tanto por 2€). No es una mala opción lo de la toalla, ya que el gran lago tiene una altísima concentración de hierro que hace que la ropa se tiña de un color anaranjado. Es recomendable llevar bañador y ropa más vieja, por si acaso, aunque lavándola se suele ir el color. Con agua con sal, según nos recomendaron, se limpia mucho mejor.

El gran lago de agua caliente tiene varios chorros de agua, que está aún más caliente, y varias escaleras para entrar y salir del agua. El color, como se ven en las fotografías, es llamativo y parece que el agua está sucia, pero no lo está. Es simplemente la alta concentración de minerales lo que le da ese color.

Gran lago de agua caliente en el parque Terra Nostra de Furnas

Fuera de aquí hay un par de pequeños lagos, donde el agua está más clara, pero igualmente es agua caliente. También hay zonas para cambiarse y alguna ducha para lavarse con agua clara, aunque ésta es agua completamente fría y está al aire libre. Mala cosa si se visita en invierno.

Una de las piscinas, de agua termal también, que hay en Terra Nostra

Una vez vimos todo lo que teníamos planeado de Furnas volvimos al coche para poner rumbo a Faial da Terra, un pequeño pueblo situado junto a la costa en el sureste de la isla. El pueblo en sí no era nuestro objetivo, sino realizar una ruta hasta el Salto do Prego, que es una bonita cascada.

Salto do Prego, bonita cascada en Faial da Terra

Lo mejor, aunque la cascada es bonita y tiene un caudal considerable, es sin duda la ruta hasta llegar aquí. Ésta transcurre por plena naturaleza con zonas súper verdes y vegetación de todo tipo. El camino empieza paralelo al río pero poco a poco va subiendo y cogiendo bastante altura. No es una ruta dura ni difícil, pero sí tiene tramos donde puede costar un poquillo si vamos muy deprisa. La ruta hasta la cascada es de 2km (4 ida y vuelta) y está bien señalizada.

Parte del recorrido hasta el Salto do Prego

Tras acabar la ruta, ya faltando poco para anochecer, nos fuimos para Ribeira Grande, donde pasaríamos las dos siguientes noches. Es un pueblo situado en el centro de la isla, en la costa norte. La situación es muy buena porque tiene puntos turísticos importantes a muy poca distancia.

Aquí nos alojamos en la casa de huéspedes Costa Norte. Sin duda ha sido uno de los mejores lugares donde nos hemos hospedado en todos nuestros viajes. Ya no solamente por el alojamiento en sí, que estaba muy bien situado y era perfecto para lo que queríamos, sino por el dueño del sitio, Fred, que casualmente ese mismo día había nacido su segunda hija, fue realmente amable con nosotros ofreciéndonos mucha información y creándonos rutas personalizadas y recomendándonos sitios a visitar y para comer. Además el desayuno, donde pan casero hecho por el propio dueño, y multitud de productos de la zona, fue de los mejores que hemos tenido. Un sitio realmente recomendable si se viaja a las Islas Azores.

Por la noche fuimos a cenar a un restaurante que nos recomendó el del hostal, A Cascata, situado en una plaza central junto a la iglesia principal. Aquí se puede comer diversas comidas típicas de Azores y probar la cerveza más consumida en las islas: la Especial, producida en Ponta Delgada.

Después de dar una vuelta por el pueblo hasta el mar, volvimos a dormir y descansar después de un día muy completo. Al día siguiente teníamos una ruta muy cargada de lugares interesantes para visitar desde por la mañana a primera hora.

Mapa de localización:


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