martes, febrero 23, 2016

De Zagreb a Sarajevo: conociendo la capital de Bosnia

Continuando por nuestra ruta por los Balcanes, después de nuestra estancia en Zagreb esta vez tocaba un viaje bastante más largo hasta Sarajevo, la capital de Bosnia-Herzegovina. Un viaje de más de 9 horas seguidas en el tren, pero que iba a resultar ser de los más entretenidos de todo el Inter-Rail.

Recorrido de Zagreb a Sarajevo

De Zagreb a Sarajevo


Las conexiones entre la capital de Croacia y la de Bosnia-Herzegovina, para nada son buenas. Existe un único tren para ir de Zagreb a Sarajevo cada día. Este tren, cuando nosotros fuimos, salía a las 09:18 por la mañana desde Zagreb, llegando a Sarajevo sobre las 18:15, aunque llegó una hora después de lo previsto, cosa que en esta zona de Europa es bastante frecuente.

cartel con los trenes que parten desde la estacion de zagreb
Esperando el tren en la estación de Zagreb
En nuestro vagón, conocimos a un muchacho croata, estudiante de derecho, que viajaba de Zagreb a un pueblo de Bosnia. Una de estas personas que te encuentras en este tipo de viajes y con la que aprendes mucho más que con cualquier guía o leyendo información por internet. Nos contó muchas cosas sobre su país, Croacia, y del país vecino, Bosnia, con el que tiene mucha relación y vive a caballo entre ambos sitios.

Croacia y Bosnia son países hoy separados, pero que hasta hace relativamente poco tiempo formaban parte de un mismo estado. Comparten lengua, pese a que en Croacia hablan croata y en Bosnia hablan bosnio, pero dicho por este muchacho croata, la diferencia entre ambas lenguas no existe, es la misma, salvo algunas palabras características de algunas zonas, como puede pasar en España entre algunas regiones.

parte del trayecto en tren entre croacia y bosnia
Paisajes de Croacia a Bosnia
Muchos croatas trabajan en Bosnia y viceversa. Por eso nos comentó que con el DNI croata él podía entrar y salir tantas veces quisiera para Bosnia, mientras nosotros, españoles, teníamos que presentar y sellar el pasaporte.

Sello de Bosnia en el pasaporte
Hablando un poco de la situación de su país y de cómo está prosperando y cambiando mucho en los últimos años, le contamos el viaje que estábamos haciendo y las siguientes etapas. Cuando le dijimos que en unos días íbamos a visitar Albania y también Kosovo, se echó las manos a la cabeza riéndose y diciendo que cómo podíamos ir a esos sitios. Que Kosovo no era para nada seguro y que Albania menos aún. Según hablaba de Albania, parece ser que croatas y bosnios tienen una impresión muy negativa de los albanos y del país. Nos advirtió que tuviéramos cuidado con los riñones en Albania… Pura exageración inculcada, pienso yo, por la educación que han recibido en Croacia y Bosnia en las últimas décadas, mostrando como enemigos a territorios rivales como Albania o Kosovo.

Tren en el que viajamos de Zagreb a Sarajevo
Las últimas horas del viaje fueron bastante pesadas, ya que el tren en algunos tramos parecía que no avanzaba, incluso llegando a pararse y dar marcha atrás en el paso de un puente (algún motivo habría, pero no supimos el por qué). Finalmente llegamos a Sarajevo una hora más tarde de lo previsto y si ya de por sí teníamos poco tiempo para ver la ciudad, con ese retraso tuvimos aún menos. Sarajevo fue la única ciudad de todo nuestro viaje que no pudimos ver bien por falta de tiempo. Una pena, pues es una ciudad muy bonita y que nos hubiera gustado haber tenido más horas de luz para conocerla a fondo.

Llegada a Sarajevo


Al llegar a Sarajevo y para no perder más tiempo, lo primero que hicimos fue ir hasta la estación de autobús, que está justo enfrente de la del tren, para comprar los billetes para el día siguiente muy temprano para Móstar, una preciosa ciudad bosnia y con mucha historia, situada un poco más al sur de Sarajevo. Nos "costó" comprar el billete, ya que la mujer que nos atendió prácticamente no sabía nada de inglés y como pudimos fuimos confirmando las cosas, principalmente la hora de salida del autobús, que en Internet hay poquísima información y no correspondían los horarios.    

Estacion de tren de Sarajevo
Nos alojábamos en el centro de Sarajevo, en una de las principales avenidas cercanas a los puntos más turísticos de la ciudad. La estación de tren y autobús queda algo alejado de aquí y para no perder más tiempo decidimos parar un taxi, que en estos países resulta muy económico. Como no teníamos moneda local, el marco bosnioherzegovino, que cotiza a un cambio fijo de 1,95 por Euro, preguntamos al taxista si podíamos pagar en euros, lo cual aceptó aunque no de muy buena gana.

Después de dejar las cosas en el hostal, que estaba bastante bien, aunque realmente aquí pasamos escasas horas, fuimos a ver la ciudad. Sarajevo es de estas ciudades con mucha historia y que con dar una vuelta por sus calles lo compruebas. Una ciudad con heridas aún muy presentes por la guerra. Muestra de ello te puedes encontrar por la calle edificios con agujeros de balas.

agujeros de balas en los edificios de sarajevo
Edificio con heridas de balas en Sarajevo
Cerca del hostal pudimos ver la Llama Eterna. Esto es algo que puede verse en muchos países, en cada uno para hacer memoria de sus ciudadanos muertos en la II Guerra Mundial. Está en una esquina en la calle Marshal Tito, que es la principal calle peatonal de la ciudad.

La Llama Eterna

En Bosnia conviven el cristianismo (con su variante católica y ortodoxa) y el islam, que tiene mucho peso y mucha presencia visual en Sarajevo. De hecho una de las zonas más bonitas de la ciudad es el barrio turco, lleno de mezquitas, como la de Gazi Husrev Bey o la de Ferhadija, ambas muy próximas.

patio interior en la mezquita de ferhadija en sarajevo
Patio de la mezquita de Ferhadija
En pleno barrio turco, en la plaza Bascarsija o “plaza de la paloma”, está la fuente Sebilj, que es una fuente de madera y piedra, construida en 1753, muy importante para la ciudad y un punto bastante concurrido de turistas y nativos. En sus alrededores hay multitud de tiendas de suvenires y muchos restaurantes.

Fuente de sebilj en la plaza bascarsija en sarajevo
Fuente Sebilj y el minarete de una mezquita al fondo
Cerca del barrio judío está el puente Latino, uno de los lugares que marcó la historia reciente de la Humanidad. En este puente fue asesinado el archiduque Franz Ferninand, o Francisco Fernando de Austria, que desencadenó el inicio de la I Guerra Mundial. En cualquier caso, al margen de este hecho histórico, el puente tiene varios siglos y siempre ha sido importante para la ciudad.

A menos de 500 metros de este puente, hay otro lugar emblemático para la ciudad: la antigua biblioteca reconstruida y recientemente inaugurada de nuevo en 2014. Quedó destruida en 1992 durante la guerra y después de 18 años de reconstrucción, reabrió el 9 de mayo de 2014. Esta fecha no es casualidad. Ese día es el Día de Europa, con lo que el alcalde de la ciudad quería demostrar un acercamiento hacia Europa, dejando atrás el pasado y cerrar las heridas. 

Antigua biblioteca de Sarajevo reconstruida 
Bosnia en la actualidad es un país muy recuperado de todo lo vivido allí hace 2 décadas. Pese a que aun podemos encontrarnos numerosos restos y señales de la guerra, como país ha avanzado mucho. Lo de la biblioteca y el hacerlo el Día de Europa, no es más que una muestra más de que quieren mirar hacia occidente, dejando atrás el pasado de Yugoslavia. Precisamente una semana antes de publicarse este artículo, a mediados de febrero de 2016, Bosnia presentó formalmente su candidatura para incorporarse a la Unión Europea. Tienen trabajo por delante y tendrán trabas durante varios años, seguro. Cosas como encontrarte aun a niños de 9-10 años trabajando vendiendo bebidas o comidas en las calles, está muy extendido y eso Europa no lo permite dentro de sus fronteras. También las divisiones internas de las diferentes etnias del país, que parece ser que no todos miran hacia el mismo futuro.

Adentrándonos un poco por el centro de Sarajevo nuevamente, llegamos hasta la catedral ortodoxa serbia. Esta religión es la segunda en importancia después de la musulmana.

Catedral ortodoxa en Sarajevo
A menos de 100 metros de esta catedral ortodoxa, está la catedral católica del Corazón de Jesús, mezclando los estilos románico y gótico. En poca distancia podemos encontrar una catedral ortodoxa, una católica, mezquitas y una sinagoga. Por algo llaman a Sarajevo "la Jerusalem de Europa".

Catedral católica Corazón de Jesús
Muy cerca de esta última catedral se encuentra el mercado de Markale, tristemente conocido por las masacres que aquí ocurrieron durante la guerra croata-bosnia. Fueron dos hechos de genocidio del ejército croata contra población civil durante el sitio de Sarajevo, que duró casi 4 años. El primero de ellos fue una granada que cayó justo en el medio del mercado, matando a 68 personas. La segunda fue 5 disparos de mortero que acabaron con la vida de 43 personas.

Además, cerca de aquí podemos ver otro edificio semidestruido por bombardeos durante la guerra. Cosa muy común es encontrarte mientras caminas por Sarajevo, edificios que aun guardan heridas de la guerra.

Edificio aun con heridas de la guerra en Sarajevo
Es llamativo que los principales artículos de recuerdo que puedes llevarte de Sarajevo están fabricados con balas recicladas. Podemos encontrar así llaveros hechos con balas y bolígrafos en forma de bala.

llavero y boligrafo hechos con balas en sarajevo
Souvenires fabricados con balas

Cena tradicional bosnia


Ya se nos hizo bastante de noche y después de exprimir al máximo las horas de luz, fuimos a buscar algún sitio para cenar. Por toda la zona turística, cerca del barrio turco y las catedrales y mezquitas, hay varias calles repletas de restaurantes. Estaba abarrotadísimo todo de gente. Buscábamos algún sitio de comida típica bosnia, y acabamos en un sitio que, aunque estaba muy lleno de gente, pudimos encontrar una mesa libre. Probamos los famosos cevapi, que es una comida típica de los Balcanes y que justamente en el centro histórico de Sarajevo tienen una forma peculiar de servirlo. Cevabdzinica Zeljo, era el nombre del restaurante, que parecía ser una especie de franquicia. 

Cevapi, comida típica bosnia en Sarajevo
El cevapi es un plato que consiste en carne de ternera picada, con especias, cebolla y metido dentro de un pan plano, semicircular. Quizás parezca simple y comida poco abundante, pero nos costó acabar el plato. Había mucha más cantidad de lo que parecía y estaba muy bueno.

El menú de este restaurante, completamente en bosnio, como se puede ver es muy simple. Cevapi y las únidades de carne, el precio a la derecha y el resto son bebidas y alguna otra comida que no sabemos qué sería porque todo el mundo en el restaurante estaban comiendo lo mismo que nosotros, cevapi. 

Menú en el restaurante del cevapi
Con el estómago lleno fuimos a dar una última vuelta por el centro histórico de Sarajevo, que estaba realmente muy animado de gente, tanto de turistas como de nativos. Probamos la cerveza más famosa de Bosnia, Sarajevska, en un bar cercano a la catedral católica, y poco después nos fuimos para el hostal, donde dormiríamos escasas horas ya que muy temprano al día siguiente cogíamos el autobús para Móstar, una de las ciudades más bonitas que vimos por esta zona.

Mapa de localización


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