viernes, febrero 12, 2016

Inter-Rail 2015 - Día 5: Zagreb

Tras pasar un día en la capital de Eslovenia (Liubliana), seguimos nuestro rumbo hacia los Balcanes.

Nuestra siguiente parada era Croacia, visitando su capital Zagreb. Salimos de Liubliana en el tren de las 14:45, que nos dejaría en la capital croata sobre las 17:15 de la tarde.

Salidas de trenes desde Liubliana
El recorrido en tren de unas dos horas y media fue bastante duro, como otros del Interrail, debido al calor que hacía. En pleno Julio el sol pegaba muy fuerte en esta zona de Europa. No había aire acondicionado en ese tren con pintas de tener muchos años y kilómetros recorridos, y el único alivio era sacar la cabeza por las ventanas para disfrutar del viento.


Llegamos a Zagreb con bastante puntualidad, cosa a la que no teníamos que acostumbrarnos porque ya "disfrutaríamos" de bastantes retrasos en los días posteriores.

Desde la estación decidimos ir andando hasta el hostal donde habíamos reservado para dormir esa noche. Así íbamos observando la ciudad por el camino. Recorrimos una larga calle que discurría a lo largo de los parques Kralja Tomislava y Zrinjevac, donde se situaban algunos edificios importantes como el Pabellón de Arte, la Academia de Ciencias y Artes de Croacia y su biblioteca, la Corte Suprema de Croacia, el Museo Arqueológico o la Embajada de Francia.

Pabellón de Arte, en el parque Karlja Tomislava

Tras recorrer esa calle, llegamos a la plaza más importante de Zagreb: Ban Jelačić Square. Hacía bastante calor, así que fuimos directos al hostal. Éste se encuentra en la calle Skalinska, perpendicular a dos calles repletas de bares, terrazas y ambiente.

Ban Jelačić Square: Plaza principal de Zagreb

Ban Jelačić Square: Plaza principal de Zagreb

Al llegar, teníamos que preguntar en un restaurante que había enfrente, donde trabajaba el personal que gestionaba el hostal. Y fue todo un despropósito. Los que estaban allí se pasaban el marrón unos a otros, parecía que el jefe no estaba y no sabían qué hacer. Al final nos dieron la llave de unos apartamentos que tenían enfrente, cuya entrada era un poco zulo y arriba tenía 2 habitaciones con la puerta abierta (usamos solo una porque no necesitábamos las dos, pero allí cabían 3 personas más), un baño y aire acondicionado. Realmente el sitio no estaba mal.

Las llaves que nos dieron tenían la etiqueta de "Kebap". Por la misma puerta donde se accedía a las escaleras del apartamento, estaba la puerta trasera de acceso a un Kebap que había al lado. Por si acaso no probamos a abrir...

Llave del portal del apartamento (y del Kebap de al lado)

Dejamos las cosas en la habitación y nos fuimos a ver la ciudad. Comenzamos por la Catedral. Enfrente de ésta, se sitúa la Columna de María.

Plaza enfrente de la Catedral. Columna de María

Catedral de Zagreb
Tras la Catedral, seguimos viendo la parte medieval de Zagreb, llamada Gradec. Fuimos en dirección a St Mark Church. Subimos la calle Radiceva y tras pasar la estatua de San Jorge, nos encontramos con una especie de capilla muy curiosa, debajo de un túnel por donde pasaban vehículos. Se puede decir que los vehículos atravesaban la capilla. Este lugar tiene el nombre de Puerta de Piedra.

Por esta zona nos encontramos con un grupo de turistas navarros bastante mayores, que estaban aprovechando el tiempo libre tras haberse jubilado y estaban recorriendo los balcanes en coche. Estuvimos hablando con ellos un rato y nos pareció una gente muy interesante.

St Mark Church (foto de Alexander Klink)
Estatua de San Jorge
Puerta de Piedra, Zagreb (foto de Diego Delso)

Desde St Mark Church bajamos la calle Ćirilometodska hasta la plaza donde se encuentra Saint Catherine Church, una Iglesia de estilo barroca.

Carro de caballos y Saint Catherine Church al fondo
Seguimos en la misma dirección tras ver mucho bullicio de turistas y nos encontramos con una zona bastante interesante. 

A partir de la Torre Lotrščak, hay una zona más elevada del resto de Zagreb, desde la cual se obtienen buenas vistas. Se llama Strossmayerovo šetalište. Había muchos puestos de comida callejeros, para comer o tomar una cerveza y disfrutar del paisaje. Ese día en concreto había muchos niños y adultos en general, ya que había actividades como una representación de títeres. Nos tomamos algo mientras descansábamos, así de paso probábamos la cerveza (Pivo en el idioma local) Ožujsko, una marca croata de tipo lager bastante popular.

Vistas desde Strossmayerovo šetalište

Tirititeros representando una obra

Cerveza Ožujsko
Tras ver lo principal de la parte antigua, nos dirigimos a la zona del hostal, donde cenamos varios platos típicos. Desde allí fuimos a una cervecería que nos recomendaron, un poco alejada, pero que mereció la pena. Era de estilo Beer Garden tan famoso en Alemania, y hacían su propia cerveza, de varios tipos, más fuertes y más suaves. Su nombre era Pivnica Medvedgrad (Pivnica significa Cervecería en croata).

Tras volver de ese sitio, tomamos algo por la calle Tkalčićeva, repleta de terrazas y ambiente tanto de locales como de turistas. Aquí tuvimos una de las anécdotas del día, nos encontramos en una terraza a dos franceses con los que habíamos estado hablando la noche anterior en la cola de la discoteca TOP en Liubliana. No se acordaban al principio debido a cómo iban la noche anterior... pero finalmente sí.

Tras recorrer varios pubs de la calle, finalizamos en uno la noche, en el que probamos la bebida rakia, un licor bastante fuerte (entre 40% y hasta más del 60%). Esta bebida es muy famosa por toda la zona de los balcanes: Albania, Bosnia, Serbia, Bulgaria, Macedonia, Montenegro...

Ya fuimos a descansar para tomar otro tren al día siguiente temprano. A la mañana siguiente nos dio tiempo a "disfrutar" otro despropósito al devolver la llave del hostal-kebap por la mañana temprano. En el restaurante donde estaba la gente que gestionaba el hostal no había nadie que nos hiciese caso, estuvimos esperando a la persona que nos dijo que fuésemos al día siguiente a pagar, pero no apareció y los demás trabajadores no tenían ni idea y no nos entendían. Como teníamos prisa por no perder el tren dejamos las llaves allí encima y nos fuimos. No volvimos a saber nada...

Al día siguiente pondríamos rumbo a Sarajevo, una ciudad devastada por la guerra hace no muchos años, pero con mucha vida. De esto hablaremos en el siguiente artículo!

Decoración de una terraza al inicio de Tkalčićeva


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