miércoles, diciembre 02, 2015

Polonia día 2 - Varsovia

En este segundo día en Polonia, comenzamos a ver la ciudad de Varsovia desde por la mañana. Teníamos previsto hacer el free tour que cada día realiza la empresa Free Walking Tour, tanto en la capital de Polonia como en Cracovia y Breslavia (donde también los hicimos) y Gdansk. Este tour guiado comenzaba a las 10:30 en la columna de Segismundo, en la plaza del castillo, siendo un recorrido por el centro histórico de Varsovia, durando 2 horas.

Free tour en la plaza del castillo
Columna de Segismundo
Ese día ya nos encontramos con lo que nos acompañaría durante casi todo el viaje: la nieve. Por la mañana al salir a la calle ya vimos la ciudad cubierta por un manto blanco. Ese día hacía mucho frío, de hecho sin duda el que más frío hizo de todo el viaje. Teníamos que cambiar euros a zlotys y eso fue lo primero que hicimos. Fuimos a un par de kantors que había por la zona, pero aun no estaban abiertos. Al final, tras preguntar a un polaco, acabamos cambiando en uno en un paso subterráneo, que son típicos en Polonia donde hay tiendas.

Después de llegar en taxi (estaba a punto de empezar el tour y en Polonia sale más barato que un autobús o tranvía si se va varios) a la plaza del castillo, de donde partía la visita guiada, ésta estaba justo comenzando. Lo que vimos en esta primera parte del tour, fue la columna de Segismundo (zygmunta) que es el monumento civil más antiguo de la ciudad (data de 1644) y el castillo real (zamek krolewski).


Castillo Real

Siguiendo por la fachada del castillo y dejando atrás la columna, llegamos a la catedral Swietego Jana (San Juan). Esta es una de las iglesias más antiguas de la ciudad y es sede episcopal. Toda esta zona es la parte vieja de la ciudad, llena de callejuelas y pequeños túneles que pasan de una calle a otra salvando los edificios.

Cerca catedral Swietego Jana
Al lado de la catedral anterior, está la iglesia de los jesuitas. Justo al lado de esta iglesia, llegamos a una pequeña plaza. Esta plaza se llama Kanonia y está repleta de casas de colores. Justo en el centro de esta plaza, está la campana de bronce que en 1646 construyeron para la iglesia de los jesuitas. Según la leyenda para los supersticiosos, hay que pedir un deseo mientras das tres vueltas a la campana, con un dedo encima y con los ojos cerrados.

Campana de bronce en la plaza Kanonia
Detrás de esta plaza, hay una zona que actúa de mirador, desde donde se puede ver el río Vístula a su paso por Varsovia, el puente Gsanski se ve a la izquierda y a la derecha está el puente que une el casco antiguo con la zona otra zona de la ciudad, justo a la altura de la catedral de San Florián, que se puede ver en la fotografía de abajo.

Mirador con el río Vístula y San Florián al fondo
El tour continuaba por la plaza Rynek (antigua plaza del mercado). Las calles aledañas a esta plaza son de arquitectura típica medieval, con restaurantes y tiendas tradicionales. En el centro de la plaza, cuando fuimos, tenían una pista de patinaje sobre hielo. Aquí vimos las típicas casas de esta zona, que suelen ser de 3 ó 4 plantas con un ático. Según nos comentó el guía del tour, en esta zona tradicionalmente han solido vivir pintores, escritores, etc. Las fachadas como se ven en la fotografía, son de colores diversos.

Plaza Rynek
Casas plaza Rynek
Saliendo por la calle justamente opuesta a la que se entra a la plaza viniendo de la zona del castillo real y la catedral, llegamos hasta la barbacana, que es una fortificación construida en el siglo XVI pero que fue destruida (y reconstruida posteriormente) durante la II Guerra Mundial.

Fortaleza de Varsovia
Puerta de la barbacana
Una de las últimas paradas que hicimos en el tour, fue en la casa de nacimiento de Marie Curie, que ahora está convertida en un museo en su honor. Marie Curie fue una científica polaca, pionera en el campo de la radiactividad. Recibió dos premios Nobel (de química y de física) y fue profesora en la universidad de París.

Casa de Marie Curie
La casa de Marie Curie está cerca de lo que fue el gueto judío de Varsovia. Aquí podemos ver un monumento a los Héroes del Levantamiento de Varsovia, civiles y soldados que lucharon para expulsar a los alemanes y al ejército de Hitler, cayendo finalmente derrotados tras dos meses de lucha.

Monumento a los Héroes del Levantamiento de Varsovia
Tras acabar la visita guiada, justamente donde la empezamos en la plaza del castillo, ya era hora de comer y fuimos a buscar algún restaurante tradicional polaco. Por la zona de la plaza Rynek hay muchos. El restaurante donde comimos se llama Zapiecek y estaba en la esquina de la calle Freta, justo al lado de la casa de Marie Curie. La comida en Polonia es muy barata y variada. A mí personalmente me gustó. En esta comida probamos los famosos pierogis, que es una de las comidas más características de Polonia. Son como empanadillas y los hay rellenos de muchos ingredientes. También comimos una especie de sopa, que la servían en un pequeño caldero con una vela calentándolo debajo como se ve en la fotografía. Todo esto acompañado de una cerveza Tyskie, que es de las más populares en Polonia. Una curiosidad es que en Polonia beben vino caliente, que es lo que aparece en la imagen a la derecha.

Comida polaca
Después de comer y antes de que se hiciera más tarde y poder aprovechar las pocas horas de luz que quedaban, fuimos a la otra parte de Varsovia, cruzando el río. El río Vístula, en algunas épocas durante el invierno, se congela e incluso sirve de pista de patinaje. Aquí pudimos ver una parte del río, en una de las orillas, que formaba un pequeño lago completamente congelado.

Lago congelado
Justo al cruzar el puente, a la derecha podemos ver la catedral de san Florián, que está en el barrio de Praga. Enfrente y a unos 300 metros, está la catedral ortodoxa de María Magdalena. Esta zona es mucho menos turística que la parte antigua de la ciudad. Aquí hay algún centro comercial y sobre todo viviendas particulares. Son curiosos los edificios que hay por esta zona.

Catedral San Florián
Catedral María Magdalena
Ya de vuelta a la otra parte de la ciudad, esta vez en tranvía cruzando el río Vístula, pasamos por la universidad de Varsovia, ya completamente de noche. Aunque vacía, estaba abierta y pudimos entrar.

Universidad de Varsovia

Ese día para cenar fuimos a comer a una pizzería que nos recomendó amigos nuestros que habían estado antes en la ciudad. Ese sitio se llama Dominium y tiene varios restaurantes por toda Polonia. La verdad que es recomendable no solo por el precio, sino por la cantidad y variedad de comida (es una pizzería pero no solo venden pizzas). En Varsovia, concretamente a la que fuimos, está en la calle Zgoda, muy cerca del palacio de la cultura. Es una zona con muchos bares y sitios para comer, muy frecuentado por extranjeros.


No hay comentarios:

Publicar un comentario