jueves, marzo 05, 2015

Japón día 6: Hiroshima

Después de tres días en Kyoto, tocaba cambiar de ciudad. Siguiendo la ruta hacia el sur, Hiroshima fue nuestro siguiente destino. Hiroshima es una de las ciudades más visitadas de Japón, más aún por la fecha que fuimos (el 6 de agosto se celebra el aniversario de la caída de la bomba atómica).

Cogimos un tren Shinkansen a las 9 de la mañana desde la estación de Kyoto y más o menos 3 horas después llegamos a Hiroshima. Nuestro hostal estaba muy cerca de la estación central, aunque la ciudad en sí es muy accesible a pie, por lo que no tuvimos que caminar más de 10 minutos. Nos hospedamos con la franquicia K’s House, que tiene hostales repartidos por varias ciudades de Japón. Un alojamiento muy recomendable, moderno y muy bien equipado.

Hiroshima es una ciudad completamente reconstruida al quedar devastada con la bomba nuclear en la II Guerra Mundial. Por lo que aquí es imposible buscar edificios antiguos, templos, santuarios, etc como se puede ver en otros lugares de Japón como es el caso de Kyoto. La primera impresión que uno tiene al llegar a Hiroshima (más si cabe viniendo de Kyoto como era nuestro caso) es la gran diferencia que existe con otras ciudades, sus edificios modernos y en general sus calles.

Calle en Hiroshima

Después de dejar las cosas en el hostal, lo primero que fuimos a ver fue la zona más visitada de la ciudad. Que no es otra que el Parque de la Paz, el Museo de la Paz que está dentro del parque y la famosa cúpula de Hiroshima (Cúpula de Genbaku), que fue prácticamente lo único que se conservó tras la caída de la bomba y que podemos ver hoy exactamente como quedó.

El Parque y el Museo de la Paz están en una isla céntrica de la ciudad (la ciudad de Hiroshima la forman numerosas islas conectadas por muchos puentes) y no lo hicieron ahí por casualidad. Están situados en el punto exacto donde cayó la bomba atómica en 1945. Esto está enfrente de la cúpula de Hiroshima.

La cúpula fue un edificio realizado a principios del Siglo XX para la Exposición Comercial de Hiroshima. Actualmente el edificio es Patrimonio Mundial de la UNESCO y se puede observar solamente desde fuera, evidentemente, ya que está en ruinas. Fuera tiene una placa donde vienen reflejadas las fechas de una serie de proyectos de conservación de ese edificio y la intención de que perdure en el tiempo y pueda ser símbolo del desastre que ocurrió en la ciudad.

Cúpula de Hiroshima

Estado actual de la Cúpula

El Parque de la Paz ocupa gran parte de la isla. En el centro hay una gran fuente con varios monumentos en los que suele haber ramos de flores que los familiares o amigos de las víctimas aún hoy llevan allí. 


Parque de la Paz
El monumento que se ve en la siguiente fotografía abajo, es un monumento en memoria a los niños que murieron en Hiroshima, representado por un niño y una niña sujetando una grulla alzada al viento, ambos encima de una cúpula. El monumento está rodeado de vitrinas hechas por gente con símbolos de paz.

Monumento a los niños muertos en Hiroshima
Cada 6 de agosto se celebra la ceremonia para recordar el desastre ocurrido allí, reuniéndose miles de personas en ese parque (víctimas, familiares de las víctimas, miembros del gobierno de Japón, etc). Nosotros estuvimos allí el 4 de agosto, por lo que pudimos ver cómo estaba todo preparado para ese día.

Todo preparado para el memorial del 6 de agosto
Memorial de la Paz

Dentro del parque se encuentra el Museo Memorial de la Paz. Es sin duda el punto más interesante de la ciudad. La entrada cuesta 50 yenes (menos de 0,40€) que va donado a las víctimas de Hiroshima y sus familiares. El museo es muy recomendable, visita obligada. En la planta baja, nada más entrar, tienen un video donde representan el lanzamiento de la bomba y cómo ésta actuó sobre la ciudad y al lado una representación en miniatura bastante bien hecha de la ciudad antes de la bomba y después de la bomba. Allí hay voluntarios de la ciudad de Hiroshima que actúan por propia voluntad como guías, enseñándote y explicándote (en inglés) esas maquetas de la ciudad, mostrando lo que era cada edificio y el impacto que causó la bomba. También hay infinidad de artículos de las víctimas (los famosos relojes parados justo en el momento de la explosión), juguetes de niños, etc. También hay cosas más duras como la ropa calcinada o casi calcinada que llevaban personas en ese momento, zapatos, etc. Hay una zona con muchas fotografías reales de cómo quedó la ciudad, personas heridas, etc.  

Maqueta de la ciudad antes de la bomba
Maqueta de cómo quedó la ciudad
Reloj parado a la hora exacta de la bomba
Fotografía de cómo quedó la ciudad

Lo siguiente que visitamos fue el castillo de Hiroshima, que está cerca de la zona anterior a menos de 1km. El castillo evidentemente fue completamente reconstruido, aunque logrando una visión exacta a como era. En realidad este castillo no tiene nada de especial y como íbamos justos de tiempo, solamente lo vimos por fuera sin llegar a entrar.

Castillo de Hiroshima

La idea que teníamos era visitar la isla de Miyajima, que está a unos 30km de Hiroshima. Es uno de los sitios más visitados de Japón, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Dentro de la isla se encuentran numerosos templos, santuarios y sobre todo el famoso Torii del santuario Itsukushima, que es la principal atracción de la isla, construido sobre el agua y que dependiendo de la hora del día, el Torii queda inundado la parte baja. Además en esta isla hay un entorno natural muy bonito, lleno de diferentes árboles, cascadas, arroyos y numerosos ciervos que andan por las calles entre los turistas.

Por tanto, cogimos un tren que nos llevara hasta la parada de Miyajimaguchi, donde está el puerto para coger el barco que te lleva hasta la isla. Ese barco nos entraba en el billete del Japan Rail Pass, por lo que no había que pagar nada. El trayecto hasta aquí en tren dura cerca de una hora desde Hiroshima.

Esperando al tren para Miyajima

Durante el viaje en tren hasta allí empezó a llover como nunca he visto. Lluvias torrenciales con las que era imposible andar por la calle, más aun estar al aire libre en una isla. Además de que el barco seguramente no saldría con el temporal que había… Una vez llegados a la estación al lado del embarcadero, esperamos un poco a ver si dejaba de llover pero nada, era imposible coger el barco. Nos volvimos para Hiroshima, con la idea de intentar volver al día siguiente temprano si el tiempo estaba mejor. No nos podíamos ir de Hiroshima sin visitar la isla de Miyajima

En el trayecto de vuelta a Hiroshima el tren tardó muchísimo más en llegar. Iba súper lento. Poco después nos enteramos de que en Japón cuando hay terremotos, lluvias torrenciales o cualquier mínimo riesgo para los trenes, éstos van muy, muy lentos. También nos enteramos que lo que estaba llegando a Japón era el tifón Halong, que daba sus primeros coletazos en forma de lluvias torrenciales y fuerte aire. No sería la primera vez durante el viaje que este fenómeno natural se nos pondría por delante.

Una vez llegamos ya a Hiroshima, con el trayecto tan largo que tuvimos en tren, ya era de noche y hora para cenar. Por suerte dejó de llover y no tuvimos problemas para andar sin acabar empapado en agua. Fuimos a cenar a un restaurante típico japonés, que encontramos no muy lejos de donde nos alojábamos. Barato y buena comida.


Después de cenar, nos fuimos de vuelta al hostal. Al día siguiente dejábamos Hiroshima para ir a Osaka, donde pasaríamos los 3 siguientes días, pero no sin antes intentar ir nuevamente a la isla de Miyajima.

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